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Los vinos de España

José C. PalaciosSommelier

Hoy les hablaré de los vinos de España, país número uno en extensión territorial de plantaciones, con más de un millón de hectáreas, y que representa solo el 15% de todo el vino que existe en el mundo. Es el tercer país en cuanto a producción mundial de vinos, por debajo de Italia y de Francia.

Las variedades de uvas son muchas, se calcula que hay más de 600 tipos de uvas, aunque el grueso de la producción de vinos (un 80%) solo se elaboran con 20 variedades, entre las que se destacan: tempranillo, albariño, palomino, garnacha, airén, macabeo, cariñena y monastrell, entre otras.

Tiene 69 denominaciones de origen con zonas delimitadas y con reglamentos de cosecha siembra y tipo de guarda o de crianza de vinos; las zonas que primero se nos viene a la memoria son: Rioja, Ribera del Duero, Castilla y Leon, Rías Baixas…, y enseguida se junta con el vino la amplia gastronomía española, que hace que podamos disfrutar esos vinos con total libertad y placer.

La historia nos remonta a los romanos, en sus incansables guerras púnicas con los cartagineses y en aras por ampliar el territorio, logran llegar a la península, a la que la llamaron Hispania; las uvas fueron cultivadas por primera vez entre el año 4000 y 3000 A.C.

El vino de la Hispania fue comercializado en todo el imperio con un gran éxito; se exportaba a la Galia (hoy territorio francés) y en la zona de Bretaña Provenza y Burdeos. Luego de la caída del imperio romano, las vides quedaron abandonadas, ya que los musulmanes no tomaban alcohol, y aun así, los cristianos eran los únicos que podían seguir con los cultivos para jugos o bebidas que de daban en los monasterios.

En 1492, Cristóbal Colón lleva algunos sarmientos de vid en su primer viaje pero se sorprenden al encontrar uvas criollas de tipo salvaje en la isla llamada La española (hoy Santo Domingo).

Con el paso del tiempo y ya en los albores del siglo XVIII, una enorme plaga azota a Europa y España no se pudo salvar de un insecto que dejó solo el 5% de las plantaciones en pie; es en ese momento alguien tiene la iniciativa de traer desde América unos sarmientos libres de plaga para injertar a los pocos troncos de vides sanos y poder recuperar las viñas.

A partir de 1950, la industria vitivinícola española toma con más fuerza su trabajo hasta posicionarse como la número uno en expansión territorial y en 1986, con la entrada del país a la Unión Europea, comienza el despegue comercial a todo el mundo.

Gastronomía local

¿Qué podemos acompañar con vinos españoles? La gastronomía de la península está perfectamente ideada para este tipo de vinos: la cochinita pibil, el frijol con puerco, el relleno negro, y otros platos que tienen su cuota de grasa, los vinos de crianza y reserva, son los aliados ideales.

Y si hablamos de sopa de lima o caldo de pavo, con un buen vino blanco español, un albariño o un albillo, quedan excelentes y si tengo un vino de tipo clarete, unos buenos panuchos, salbutes o un tamal de espelón queda perfecto, solo es cuestión de atreverse a probar y a disfrutar. Nos vemos la próxima semana. ¡Salud!

 

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