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Mario Maldonado Espinosa: Cifradas esperanzas

Editorial

Por un mejor año 2021

Nunca nos imaginamos que 2020 iba a ser de esta manera. De repente nos vimos asediados por Covid-19, una enfermedad que ha cobrado miles de vidas en México, una parte de ellas en Yucatán.

Prácticamente todo cambió, la manera relacionarnos, de trabajar, de aprender... A un año prácticamente nos estamos acostumbrando a esta realidad nueva. Afortunadamente la noticia de la vacuna y su aplicación ha venido traer una luz al final del túnel oscuro y de desesperanza en el que nos encontrábamos.

Muchas cosas se dejaron de hacer con tal de cuidar nuestra salud, restricciones de movilidad en las vías públicas, oficinas, supermercados, parques y edificios. El uso del cubrebocas parece ser algo a lo que después de tantos meses ya nos acostumbramos a usarlo.

El gel antibacterial es el producto que más hemos utilizado en este tiempo, no hay lugar en que no tengamos que aplicarlo para desinfectar nuestras manos, lo mismo que las pistolas o medidores de temperaturas.

Nos vimos prácticamente necesitados a usar más la tecnología para comunicarnos, tal es el caso de las clases, reuniones o capacitaciones; aprendimos a hablarles a las cámaras de una computadora, a encender o apagar un micrófono, a tener horas interminables en reuniones virtuales; mucho de esto estamos seguros nos servirá una vez pasada la pandemia.

No cabe duda, 2020 fue un año de incertidumbre, de cancelar o posponer todo lo que normalmente estábamos acostumbrados a hacer. Pero también fue un año de aprendizaje y adaptación. El coronavirus se ha llevado tristemente a familiares, amigos y conocidos, nunca nos imaginamos tanta ausencia y tanta desolación.

Sin embargo, aun cuando se empezará a aplicar la vacuna en contra de esta enfermedad, es un hecho que su permanencia entre nosotros ha causado daños no solo en la vida de las personas sino también en la economía. Miles de personas han perdido sus empleos, hemos visto cientos de negocios cerrados, centros comerciales y plazas que han bajado la cortina.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el 86.6% de un millón 873,564 empresas en el país tuvieron alguna afectación a causa de la pandemia. De las 4.9 millones de las micro, pequeñas y medianas empresas que había el año pasado sobrevivieron 3.85 millones al 2020; es decir, cerraron poco más de un millón de negocios en México.

En Yucatán además sufrimos los embates de los fenómenos meteorológicos que vinieron a agravar la ya mala situación. Afortunadamente, a pesar de esos factores que han afectado a las familias yucatecas, poco a poco, de manera gradual, se está en un proceso de reactivación para impulsar la generación de empleos y atraer nuevas inversiones.

Efectivamente, el año que está por terminar ha sido muy difícil, nadie nos esperábamos que iba a tardar tanto, tenemos cifrada la esperanza que en 2021 nos irá mejor. Una gran lección nos ha dejado el coronavirus, que la humanidad debe estar preparada para este tipo de eventos. Nos ha enseñado a cuidarnos y a cuidar de los nuestros. A unir esfuerzos en el mundo para descubrir la vacuna.

Empero, la situación no acaba todavía, estamos en tiempos muy difíciles aún y tenemos que esperar unos meses más para ver cómo van mejorando las cosas.

La responsabilidad está en manos de todos, juntos tenemos que continuar cuidándonos. No podemos pasar por alto que como estado estamos todavía en semáforo naranja; es decir, se permiten actividades económicas esenciales, así como que las empresas de las actividades económicas no esenciales trabajen pero con restricciones, poco a poco se están abriendo los espacios públicos con una cantidad de personas reducida.

Sigamos cuidándonos para que nos vaya mejor.— Mérida, Yucatán.

mariomaldonadoe@gmail.com

@mariomaldonadoe

Asesor jurídico

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