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Mérida, ante un futuro que es prometedor

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Ventajas y desafíos de la capital yucateca

José Guillermo Fournier Ramos (*)

Filipinas, Venezuela, España y México tienen en común el contar dentro de su territorio con una ciudad llamada Mérida.

Seguramente, cada una de estas urbes tiene características particulares que la distinguen de las demás.

Ahora bien, nuestra Mérida definitivamente es especial por lo que representa para el Sureste mexicano. La capital yucateca es privilegiada de muchas maneras y es orgullo profundo de quienes hemos tenido la dicha de nacer en esta ciudad.

La gran tradición cultural de Mérida se manifiesta en numerosas formas y se ha instaurado en la vida cotidiana sin perder vigencia.

Basta con una visita al Centro Histórico para poder deleitarse con la arquitectura de los edificios representativos de la ciudad, entre los cuales, por su puesto, destaca la imponente Catedral de San Ildefonso, motivo de asombro para turistas y locales.

A su vez, por las noches, Mérida se viste de luces para dar paso a la trova yucateca, el baile tradicional y la tranquilidad de un paseo cálido por las calles de los primeros cuadros de la capital.

Título merecido

El clima de paz que se percibe, refuerza aquel título de ciudad blanca que es al mismo tiempo reconocimiento merecido y compromiso fundamental por preservar los valores que propician la sana convivencia entre los meridanos.

El legado cultural y el ambiente de seguridad han impulsado a Mérida en el plano internacional, para ser considerada como una ciudad referente en estas materias, por lo cual son frecuentes los encuentros multilaterales con sede en nuestra ciudad, que van desde congresos difusores de elementos culturales hasta encuentros oficiales entre países para tratar temas de interés diplomático.

Prueba de lo anteriormente expuesto es que este año se celebrará en Mérida la Cumbre Mundial de los Premios Nobel de la Paz, un evento de primer nivel y de significativa relevancia.

Por otro lado, ciertamente, la capital yucateca se enfrenta en la actualidad a retos importantes que se deben atender. El crecimiento demográfico y el desarrollo económico han resultado positivos de diversas maneras, pero también pueden constituir riesgos de consideración si se deja a un lado la planeación oportuna.

El desarrollo urbano ordenado y el desarrollo sustentable deben ser prioritarios, para así lograr que el crecimiento económico y la inversión financiera se traduzcan en una mejor calidad de vida para los meridanos.

En este sentido, es gratificante observar que efectivamente existe una disposición auténtica de las autoridades municipales para alcanzar estos cometidos de la mano del trabajo en cooperación con la ciudadanía misma.

Mérida es el municipio más poblado de Yucatán. Funge como centro económico, así como ciudad universitaria y destino frecuente para acceder a servicios de salud e incluso como lugar de atractiva oferta culinaria.

De este modo, nuestra capital cuenta con un extraordinario potencial para su desarrollo turístico; el futuro es prometedor, pero hay que trabajarlo.

Los meridanos tenemos la responsabilidad de trabajar juntos para aseguranos de que sigamos teniendo por muchas generaciones más una ciudad limpia, pacífica y vanguardista.

La calidad humana es el principal activo del que disponemos y son los valores sociales el principal pilar del cual debe forjarse la construcción de un mejor porvenir para la capital yucateca.— Mérida, Yucatán.

Licenciado en Derecho, maestro en Administración pública y profesor universitario

Homilía del XVI domingo del tiempo ordinario