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No heredar problemas

Editorial

Septiembre mes del testamento

Marisol Cen Caamal (*)

Hasta antes de la pandemia, la muerte se veía como algo que llegaba con la vejez o como un evento fortuito, por un accidente o por una súbita enfermedad.

La lección que el Covid nos ha dejado es que no hay una regla que aplique para saber quiénes perderán la batalla ante esta enfermedad. La probabilidad de fallecer se ha incrementado para todos.

Pasamos nuestra vida construyendo un patrimonio para nosotros y para nuestros seres queridos. Sin embargo, sin un testamento después de nuestro fallecimiento ese patrimonio será causa de problemas y conflictos.

¡Hay que hacer un testamento!

Como cada año, septiembre es el mes del testamento. Es el mes en el que se trabaja más en la promoción de la importancia de este documento y en el que se manejan precios especiales para su elaboración.

Este mes, para el testamento sencillo ante notario con herederos universales y sin legado, el precio es de $1,900; y el testamento ológrafo que se realiza de puño y letra, cuyo trámite es con el Archivo Notarial, no tiene precio.

Para quienes cuenten con los recursos económicos, la recomendación es acudir a un notario para la elaboración del testamento. Con toda la experiencia que ellos tienen, su orientación será muy valiosa para redactar nuestra última voluntad de manera más precisa y cubriendo todos los detalles que nos pudieran preocupar.

Para quienes no tengan los recursos, el testamento ológrafo es una opción. Actualmente, debido a la pandemia, los trámites para elaborar este documento ante el Archivo Notarial también se han adecuado a la nueva normalidad. Para elaborarlo, es necesario contactar a las oficinas del Archivo Notarial vía telefónica o al correo testamento2021@insejupy.gob.mx y manifestar el interés en elaborar este tipo de testamento. Ellos enviarán por correo las instrucciones detalladas para su elaboración y, una vez listo, se procederá a sacar una cita para entregarlo.

También deberíamos aprovechar este mes para prepararnos y preparar a nuestros familiares para hacer frente a un posible fallecimiento.

Sugiero, además de contar con un testamento, verificar que todas nuestras cuentas bancarias o de inversiones tengan un beneficiario o beneficiarios establecidos. Otra parte muy importante es hablar sobre cómo se debe proceder después de un fallecimiento en lo relacionado con los temas financieros.

Vivimos un ritmo de vida ajetreado. Abrimos cuentas bancarias, las cerramos. Obtenemos una tarjeta de crédito, la cancelamos. Movemos nuestros ahorros de una institución financiera a otra; en fin, los cambios son constantes y es difícil mantener a nuestros seres queridos informados de cada paso que damos. Por eso hay que darles a conocer las herramientas que pueden utilizar en el caso de un fallecimiento.

En el caso de las cuentas de débito, debemos saber que podemos acercarnos a la CONDUSEF después de un fallecimiento y hacer el trámite de “Búsqueda de Beneficiarios de Cuentas de Depósito”, para saber si somos beneficiarios de alguna cuenta de depósito. Este trámite se puede realizar enviando un correo electrónico a beneficiarios.bcd@condusef.gob.mx.

Las cuentas bancarias que nadie reclame después de un fallecimiento y que no tengan ningún movimiento después de seis años pasan a la beneficencia pública, siempre y cuando no superen los 300 días de salario mínimo.

En el caso de querer averiguar si somos beneficiarios de algún seguro de vida después del fallecimiento de algún familiar, también podemos acercarnos a la CONDUSEF y realizar el trámite de “Solicitud de Información sobre Asegurados y Beneficiarios de Seguros de Vida (SIAB vida)”. El trámite se puede realizar en línea en la siguiente dirección electrónica: https://phpapps.condusef.gob.mx/SIAB-Vida/form-SIAB.php.

Además del testamento, estas son dos valiosas herramientas para que nuestro patrimonio no se quede en el limbo y que nuestros seres queridos puedan gozar del fruto de nuestro trabajo.

La muerte es inevitable, lo que si podemos evitar es heredar problemas a nuestros seres queridos. Aprovechemos este mes para dejar en orden nuestras cosas.— Mérida, Yucatán.

marisol.cen@kookayfinanzas.com

@kookayfinanzas

Profesora Universidad Anáhuac Mayab, presidenta del Comité Técnico de Responsabilidad Social del IMEF Yucatán

 

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