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Para vinos blancos de calidad, los Rías Baixas

Foto: Megamedia

José Carlos Palacios Sommelier

Hola queridos lectores, hoy les platicaré de una denominación de origen de España que sería un acompañante ideal de la gastronomía de Yucatán; me refiero a los vinos Rías Baixas.

Creada en 1980 y luego ya reconocida en 1988, esta denominación de vinos se caracteriza por tener una producción mayor de vinos blancos que de tintos. Sus viñedos al norte de España ocupan poco más de 2,750 hectáreas de cultivo, con aproximadamente 190 bodegas y producen alrededor de 10 millones de litros de vino blanco al año.

Las variedades de uva blanca son: Albariño, Loureira blanca, Treixadura (que la comparte con Portugal) y Caiño blanco.

Para las variedades de uvas tintas, que es el porcentaje menor, las uvas son algo desconocidas para el público conocedor de vinos, con nombres como Espadeiro, Sousón, caiño tinto, entre otras.

La uva blanca que más se conoce en este lado de América es la uva blanca llamada Albariño, que tiene como características racimos pequeños de hollejo grueso y un color amarillento; da unos mostos verdosos, son muy aromáticos, muy florales y frutales, cuando son jóvenes tienen aromas frescos, y a medida que evolucionan dan aromas de manzanas maduras o caramelo. Son frescos y a la vez untuosos, una acidez elevada, con buena persistencia en boca, normalmente algunas personas conocedoras confunden o comparar al aroma del Albariño con el aroma de la uva gewurztraminer de Alsacia.

Es un vino muy limpio y brillante, particularmente tiene un amarillo limón con reflejos verdosos, en la nariz nos recuerda a notas cítricas maduras y con notas florales de azahar y de jazmín; en la boca es muy fresco y equilibrado y armoniza fabulosamente bien con pulpo a la gallega, mariscos y comidas ligeras que no tengan sabores muy intensos, a carnes blancas como aves les va muy bien; pescados como atún merluza o bacalao en sus tradicionales elaboraciones harán la delicia en esta combinación de vino comida.

Haciendo un poco de historia, esta uva fue introducida por los monjes del Cister, en su largo peregrinaje a Santiago de Compostela, allá por el siglo XII, eso nos da la pauta que la uva albariño podría ser originaria de la región francesa de Borgoña.

Otros historiadores, en cambio, aseveran que la uva es totalmente autóctona de la zona de Galicia y que los vecinos de Portugal la adoptaron para sí y la llamaron Alvarinho.

El clima de Galicia es el ideal para este tipo de variedad de uva ya que por su posición en el mapa los vientos del Océano Atlántico le dan el punto de humedad que la uva realmente necesita para crecer: las lluvias frecuentes y las temperaturas suaves contribuyen a poder darle un mejor crecimiento y evolución.

Esta semana se realizará una cata de vinos de Rías Baixas en nuestro Estado con el embajador de esta denominación de origen, el sommelier Andrés Amor, que nos visita desde Cuidad de México. Sería muy bueno disfrutar de un vino totalmente diferente al paladar y es una opción más para seguir probando vinos.

Nos vemos la próxima semana. ¡Viva el vino!

 

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