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Participación ciudadana

Gobierno abierto en Yucatán

Mario Maldonado Espinosa (*)

Finalmente, hace unos días el Ejecutivo estatal firmó la Declaratoria de Gobierno Abierto con el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).

Sin duda, esto fortalecerá la transparencia en el ejercicio gubernamental, pero sobre todo se buscarán las soluciones de los problemas sociales a través de la participación activa de la ciudadanía.

Es así como nuestro Estado se suma a otras entidades en las que se aplica este programa de Gobierno Abierto. Con la firma de esta declaratoria se busca fortalecer la confianza y la relación entre las autoridades y los ciudadanos, se empodera a la ciudadanía y se fomenta la participación social a fin de que ésta incida en las decisiones de gobierno.

Si bien un Gobierno Abierto se caracteriza por la participación ciudadana y la transparencia, también incluye la rendición de cuentas, la tecnología e innovación, una agenda de gobierno abierto, un secretariado técnico local, entre otros elementos para tener un gobierno abierto útil.

Se requiere determinación para asumir el carácter de Gobierno Abierto, pues se institucionalizan procesos continuos en los que los ciudadanos participen en la toma de decisiones; si se requieren mejores resultados de un gobierno, éstos serán a través de los ciudadanos y su participación. Por ello, aplaudimos la decisión de que Yucatán sea un Gobierno Abierto.

El Gobierno Abierto tiene como ventaja abrir un canal de comunicación permanente con la sociedad. Antes las decisiones se tomaban en el escritorio y estaban muy lejos de la realidad y de lo que pasaba en la misma sociedad, los tiempos hay cambiado y hoy se requiere más ciudadanía.

Cuando una autoridad escucha las propuestas de los ciudadanos, los problemas que le plantean se resuelven en forma conjunta, es la suma de voluntades lo que hace que este sistema de gobierno tenga éxito. La atención a los problemas públicos solo se puede resolver si existe esa sinergia y el canal adecuado entre gobierno y gobernados.

Aun cuando este compromiso se hizo en otras administraciones y no se asumió, nos congratula que se esté haciendo ya, esto representa un punto de partida real, un compromiso para atender en serio a los ciudadanos, un compromiso con la transparencia, una paso adelante y una innovación en la forma de ejercer gobierno.

El Gobierno Abierto también tiene una relación con el sistema anticorrupción implementado en los ámbitos nacional y local, pues si no hay transparencia y rendición de cuentas, pueden darse casos de corrupción. Es decir, este tipo de gobierno abonaría a la lucha contra la corrupción en Yucatán.

Acercar el gobierno a la gente mejorará la vida de las personas, la sociedad civil tiene un lugar en la mesa de toma de decisiones y planes de acción. El compromiso que hace el Ejecutivo del Estado es de alto nivel y hay que reconocerlo, pues los ciudadanos requieren certidumbre de las autoridades.

La voluntad de abrir el diálogo con la sociedad civil para la solución de los problemas públicos es prácticamente una exigencia en estos tiempos. Se requieren reglas y lineamientos claros, la formación y capacitación de los servidores públicos en esta materia y la difusión que hagan los medios de comunicación a fin de que los ciudadanos estén enterados de los programas y la forma de cómo puede ser parte.

Bienvenido este nuevo sistema de gobernanza, que la participación de la sociedad sea una práctica cotidiana para avanzar a un estado deseable en Yucatán, esperemos ver pronto resultados con este cambio de paradigma gubernamental tradicional.

El ciudadano regresa a ser parte fundamental en la toma de decisiones. Una vez puesta la mesa, lo que ahora le corresponde es participar activamente.

Los cambios no se dan por decreto, sino mediante la acción y la participación.— Mérida, Yucatán.

mariomaldonadoe@gmail.com

@mariomaldonadoe

Asesor jurídico

 

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