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Pedro Cabrera Quijano: Rumbo a 2021: La gran elección

La estación

El pasado lunes 7 se inició de manera oficial el proceso que desembocará, el domingo 6 de junio de 2021, en la llamada “Gran elección”.

Un nombre justo: las elecciones intermedias no levantan el interés de los votantes, pero la del próximo año son cruciales, pues de ella dependerá frenar políticas públicas ajenas a nuestra realidad.

Fue inevitable el cambio de discursos a raíz del disparo de salida. La pandemia pasó a un segundo plano. Hoy, los políticos anuncian obras faraónicas, y familiares y amigos comparten mensajes sobre la importancia de llevar los contrapesos a los cargos públicos: diputados que vigilen la cuenta pública como si fuera su economía familiar y que legislen para el bien común.

En un grupo de WhatsApp recibí, el martes 8, el mensaje de voz de una señora de la tercera edad, dueña de una tienda de la esquina. Con voz firme, ella explica la importancia del proceso en marcha: “El 6 de junio de 2021 no es un juego, por el contrario: hay mucho en juego. Si no promovemos desde ahora un voto razonado, veremos cosas peores. Si no valoramos esa elección, los de mi edad terminaremos intranquilos los últimos años de nuestras vidas, agarrados del mástil, con zozobra…”.

Instó a no quedarnos en la comodidad de compartir mensajes desde el teléfono móvil y nos asignó una primera tarea: reunir a familiares y amigos mayores de edad para revisar que sus credenciales de elector estén actualizadas. Ojo, las líneas telefónicas y correos electrónicos del INE para citas de renovación o actualización de la mica están saturadas. Finalmente, el mensaje de voz nos invitó a contagiar a nuestro primer círculo de imitar esa acción, que ellos tomen conciencia y platiquen con sus conocidos la importancia de recuperar el poder ciudadano.

Agradezco su mensaje claro, profundo, sincero. Es la voz de una sociedad cansada de la “partidocracia” que nos gobierna, de los intereses de políticos enquistados en la nómina pública para servirse, no para servir. Los mismos de siempre brincando de un cargo a otro, de un partido a otro.

Al sabor de un café amargo, la profesora Blanca Estrada Mora, analista política, líder de colonos e integrante del colectivo ciudadano “¡Ya Basta!”, un movimiento de lucha por la transparencia y la rendición de cuentas públicas, nos comparte tres curiosidades de la “Gran elección”:

1) Estrenará una cartografía electoral que acaba con la llamada “zona de traslape” entre Mérida y Kanasín, y algunas colonias colindantes entre la capital y Umán. Es el punto final a décadas de incertidumbre social, años de tirar la papa caliente, la historia de miles de familias que no sabían a qué autoridad municipal reclamar la atención a sus necesidades.

En su quinta sesión extraordinaria, celebrada el 24 de agosto pasado, el Consejo General del INE definió los límites de Mérida, Umán y Kanasín. Es muy importante difundir este cambio en la geografía electoral, para no repetir un error de los comicios de 2018, cuando miles de meridanos que viven en los “Xoclanes” hasta el día de la votación conocieron la “pulverización” de su añeja Sección 474 en 25 nuevas casillas; el abstencionismo ganó por vez primera en esa zona popular.

2) La crisis sanitaria y económica golpearon fuerte el bolsillo y la economía familiar. Es un insulto que para la precampaña federal (que abarca del 7 de septiembre al 31 de diciembre), los partidos políticos reciban $1,672.955,000 del Instituto Nacional Electoral, ¡así de cara es nuestra democracia, no nos sale gratis!

Tal gasto en precampañas, en tiempos de crisis sanitaria y económica, es, de entrada, un motivo para despertar del letargo ciudadano. Es necesario cerrar las llaves donde se fugan chorros de dinero que se deberían invertir en la recuperación de la calidad y calidez en los servicios públicos básicos, como salud y educación.

Las campañas 2021 se ajustarán a la nueva normalidad. El Covid-19 no otorga condiciones para el acarreo y las concentraciones. Los aspirantes están llamados a la creatividad, a una nueva relación con el electorado a través de internet, a explorar formas de comunicación social efectivas en tiempos de pandemia. Ojalá los partidos políticos hagan buen uso de esos más de mil seiscientos millones de pesos.

3) La elección intermedia llevará a los Congresos (federal y local) a los responsables de fiscalizar la salida de los titulares del Poder Ejecutivo federal y local. En la “Gran elección”, 95 millones de mexicanos podrán acudir a 164,550 casillas, de donde saldrán 15 gobernadores, 500 diputados federales, 1,928 ayuntamientos y 30 congresos locales.

A la par de los comicios federales, la elección de Yucatán arrancará el próximo 4 de noviembre. El 6 de junio serán electos 15 diputados de mayoría y 10 diputados plurinominales; 106 alcaldes, 106 síndicos y 581 regidores. El calendario local no es igual a los tiempos federales, impone casi dos meses de silencio a los aspirantes a un cargo local, del 12 de febrero al 9 de abril. ¡Hay suficientes motivos para que estas elecciones intermedias despierten el interés ciudadano!— Mérida, Yucatán pedrocabreraq@hotmail.com

Empresario

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