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Personas más allá de los límites

Guillermo Fournier

José Guillermo Fournier Ramos (*)

El doctor René González Puerto ha sido un yucateco destacado por su activismo a favor de los derechos de las personas con discapacidad, travesía que inició hace casi dos décadas. Nacido con discapacidad auditiva, desde temprana edad comprendió que cualquier adversidad puede ser superada por medio del esfuerzo y la perseverancia.

Así, la tenacidad lo ha llevado a convertirse en la única persona con discapacidad auditiva en el país en obtener un postdoctorado. Lejos de detenerse, en su propósito de superación académica y personal, recientemente se graduó de una segunda licenciatura, esta vez en Derecho.

Y es que, en ocasiones, las barreras que nos impiden alcanzar nuestras metas son impuestas por nosotros mismos al dejarnos vencer por los temores y las inseguridades. Si bien es innegable que estas personas afrontan obstáculos, es de admirar que muchos de ellos consiguen una formidable capacidad de trabajo disciplinado, y una fortaleza mental que los impulsa al éxito.

Esto tiene una explicación. Las personas con discapacidad tienen que lidiar con límites, generalmente impuestos por el propio entorno. La discriminación, la falta de oportunidades y la poca conciencia respecto de este tema son los obstáculos reales que se presentan en su vida. Sin embargo, cuando el ser humano descubre que cuenta con el poder de ir más allá de los aparentes muros alzados por una sociedad que carece de sensibilidad, entonces comprende que es posible cumplir sus sueños e incluso tiene el deber de transformar su entorno.

En este sentido, es importante observar que cualquiera puede tener alguna discapacidad temporal o permanente en algún momento de su vida. ¿Estaríamos preparados como individuos para una situación así?, ¿el entorno en el que nos movemos sería favorable?

Existe poca visibilidad sobre la falta de inclusión que con frecuencia afronta una persona con discapacidad al desenvolverse en su medio. Parte de lo que nos hace más humanos es la habilidad para identificarnos con nuestros semejantes y fomentar la convivencia en un ambiente de respeto e igualdad. No obstante, cuando un sector de la población es tomado en menor consideración, el mismo tejido social se ve lastimado.

Gracias a los esfuerzos de las organizaciones de la sociedad civil, de autoridades gubernamentales y líderes modelo en esta materia, en Yucatán se está creando, cada vez más, una conciencia social respecto de los derechos de las personas con discapacidad.

Es preciso subrayar que debemos partir desde lo más fundamental para conseguir sensibilizar a la población. Por ejemplo, la semántica o el uso de las palabras correctas es sumamente relevante. Debemos evitar términos como “discapacitados” o “inválidos”, pues son, en sí, discriminatorios. De este modo, al hablar de “personas con discapacidad”, hacemos referencia al individuo como ser humano sujeto de derechos y colocamos en segunda instancia la discapacidad, ya que no debemos dejar de visibilizarla.

Construyamos juntos una cultura de inclusión, donde el lenguaje, las acciones y las causas comunes se alineen para fomentar la integración de todas las personas, sin distinciones de raza, sexo, apariencia o aspectos particulares de cada individuo. Todos somos únicos e irrepetibles, pero compartimos la dignidad humana que nos llama a la igualdad y la convivencia pacífica. La normalidad consiste en defender la esencia humana, que es la de vivir en armonía en un entorno de oportunidades para todos.— Mérida, Yucatán.

fournier1993@hotmail.com

Licenciado en Derecho, maestro en Administración pública y profesor universitario

 

La tenacidad ha llevado al doctor René González Puerto ha convertirse en la única persona con discapacidad auditiva en el país en obtener un postdoctorado

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