in

Pifias en el Congreso del Estado

Por David Domínguez Massa (*)

La nueva Legislatura yucateca, en la que por segunda vez en la historia política del estado tiene mayoría el PAN, pareciera que permanece en un estado de confort, si no es que conformista, con la certeza de que nada se aprobará si no quieren los diputados panistas, que no son capaces ni de responder a las minorías que los exhiben y hay quien lo hace incluso violando sus propios reglamentos, sin que alguien los corrija.

No hay mejor definición para dejar en claro en qué se está convirtiendo el Congreso del Estado que la hecha por el diputado Rafael Echazarreta Torres, de la bancada minoritaria de Morena, quien recientemente declaró que se trata de un Poder Legislativo con mayoría panista de contención, pero sin acción.

Y los hechos parecen darle la razón, pues como se ha visto y lo ha vivido en carne propia el mismo legislador de Morena, al que le desecharon su punto de acuerdo con el cual pretendía dar transparencia al polémico asunto del proyecto del Estadio Sostenible y a su solicitud para citar a comparecer a Michelle Fridman, secretaria de Fomento Turístico, para que rinda cuentas. Ambos fueron desechados por la mayoría panista.

Los panistas demostraron así que, en efecto, en este Congreso no se aprobará ni dejarán pasar algo que no les convenga, están para contener, detener lo que consideren les pueda afectar ya sea a la misma bancada panista o a su gobernador del mismo partido.

Pero tampoco aportan o al menos dan muestra de hacer un trabajo legislativo. Esa parte la está haciendo la bancada del PRI, también minoritaria, cuyo coordinador Gaspar Quintal Parra ya presentó las dos primeras iniciativas de reformas de Ley (únicas hasta el momento en esta Legislatura), un punto de acuerdo al que se sumaron los panistas y demás fuerzas políticas para aprobarlo por unanimidad y fue el primero en presentar su agenda legislativa.

La bancada del PAN no ha sido capaz, ni de defenderse de las ofensas y exhibiciones que les han hecho en la tribuna los de la bancada de Morena, y además violando los propios ordenamientos del Poder legislativo que rige a los mismos diputados.

Basta recordar que en las primeras sesiones Jazmín Villanueva Moo, diputada de Morena por segunda vez y, evidenciando que no aprendió nada la primera vez que fue legisladora local, regresó de una manera irrespetuosa, y hasta retadora, como se vio al subir a la tribuna y se burló de sus compañeros del PAN al decirles “qué bonitos se ven los diputados panistas defendiendo a su gobernador”.

Luego, al levantarse de su curul, el panista Eric Rihani González para hablar con su coordinador, la morenista como si no supiera que el reglamento del Poder Legislativo prohíbe a los legisladores dirigirse personalmente desde la tribuna a sus compañeros y además burlándose le dijo, “a dónde va diputado, no sea grosero, quédese a escucharme, ah va a que le digan qué va a decir, está bien”. No conforme con eso, al ver a varias diputadas del PAN de pie platicando, de nuevo rompiendo su reglamento desde la tribuna Jazmín Villanueva les dijo “diputadas no sean groseras, siéntense a escucharme, es una falta de respeto”, cuando el protocolo establece que debiera dirigirse a la presidenta de la mesa directiva, para pedirle que ponga orden.

Pero además todo esto a vista y paciencia de la misma presidenta de la mesa directiva Ingrid Santos Díaz, también diputada panista, y a quien le correspondía hacerle ver a la morenista que violaba su reglamento, o sea teniendo todo para demostrar que era la de Morena quien no respetaba ni los protocolos dejó que se burle y exhiba a sus compañeros del PAN.

En esa ocasión pareciera que fue necesario que subiera a la presidencia Fabiola Loeza Novelo, diputada del PRI para poner orden, al ser quien le hizo ver a la morenista que falta al orden y al reglamento.Y cuando Ingrid Santos intervino en la última sesión, fue para romper el orden ella misma, pues le preguntó a Echazarreta Torres —quien estaba en el uso de la palabra en la tribuna—, si aceptaba una intervención del panista Jesús Pérez Ballote y a pesar de que el morenista dijo que no, le insistió y le dio la palabra a su compañero del PAN hablando los dos al mismo tiempo sin que nada de lo que dijeron se entienda.

Fue tal el desorden que provocó la presidenta, que su mismo coordinador desde su curul de pie y a gritos le pidió restablecer el orden y que continúe la sesión con apego a la ley y su reglamento. Ojalá los legisladores de Acción Nacional se preparen, estudien al menos su reglamento para presentar debates de altura, y defiendan con argumentos basados en las leyes, sobre los planteamientos que se presentan en la tribuna, que en algunas ocasiones ni siquiera tienen sustento, y nadie lo dice. Hay que reconocer que apenas se acaba su primer mes y ojalá les sirva para prepararse mejor, pues en noviembre próximo el Ejecutivo estatal enviará como cada año su proyecto de presupuesto para 2022 y, seguramente será fuertemente criticado por las minorías del Congreso, empezando por la de Morena, por tanto se necesitará se preparen bien los panistas para defenderlo con debates de altura.— Mérida, Yucatán.

* Reportero de Megamedia

Síguenos en Google News, da clic AQUÍ .

Editorial

Caminar juntos en la vida, una experiencia maravillosa

Exediles de Progreso imputados por cohecho realizarán servicio social