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Plaza Grande

 

Nos comentan que…

“¡Vamos a recuperar Yucatán y a alcanzar la Presidencia de la República!”, fue la arenga que lanzó la ex gobernadora Ivonne Ortega al reaparecer en el Estado después de larga ausencia. La reaparición no fue ayer en la Casa del Pueblo ni anteayer al reunirse en un café con cabezas de grupos políticos priístas. La ex mandataria tuvo un acto la semana pasada en un municipio plagado de bellos cenotes, donde se reunió en privado con alcaldes y liderazgos regionales del PRI ante quienes dijo que “regresa con todo” a Yucatán. Indicó que está terminando de estudiar un doctorado como parte de su preparación para buscar la Presidencia. Más de uno se pregunta qué partido la abanderaría.

Ya ayer, en la Casa del Pueblo, la reaparición pública de la señora Ortega Pacheco, para inscribir la planilla “de unidad” que contenderá por el Consejo Político Estatal del PRI llevó a recordar el quinquenio 2007-2012, cuando la exdiputada federal gobernó Yucatán. La exmandataria llegó con numeroso grupo de colaboradores y, como en los viejos tiempos, fue centro de atención del evento: mucha gente se acercó a saludarla o a tomarse fotos con ella. Y, por supuesto, se dejó querer. Por difícil que resulte creerlo, hubo mujeres que soltaron lágrimas al saludarla.

Alrededor de Ivonne Ortega estuvieron un Luis Hevia Jiménez mucho más delgado que hace unos años, el exfiscal Héctor Cabrera Rivero, el exconsejero jurídico Sergio Cuevas González y su esposa Zácil Moguel Manzur, Jorge Canul Rubio como si aún fuera secretario de Logística y Protocolo y un Paul Marsell –nombre con el cual se conoce en el medio de la farándula a Paul Cebada Hernández– muy aplaudidor con su exjefa. No menos notorio estuvo Alejandro Menéndez Bojórquez, exsecretario de Fomento Agropecuario y Pesquero, quien hasta hace unas semanas estuvo “coqueteando” con Morena, partido en el cual sí se quedaron varios de los exdirectores de la dependencia que encabezó. Ante ese escenario, hay quienes se plantean si queda alguna duda de quién o quiénes han tomado por asalto el PRI yucateco.

En redes sociales se han hecho varios señalamientos de que el gran perdedor del cónclave priista en un restaurante de la calle 60 fue el senador Jorge Carlos Ramírez Marín. Los argumentos van desde el capital político que deja ir el expresidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados al reunirse y fotografiarse con una sonrisa junto a la exgobernadora, con quien supuestamente ha estado enfrentado, hasta el sospechosismo que genera un encuentro priista sin Rolando Zapata Bello horas antes de que se anunciaran las primeras denuncias contra su administración.

 

Por leer mensaje del “WhatsApp”

Predicador con ejemplo