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Plaza Grande

Nos comentan que…

En la directiva estatal del PRD hay preocupación por las salidas de varios de sus militantes para apoyar a otras expresiones políticas, principalmente Morena y la alianza que formaron en Yucatán el PAN y Movimiento Ciudadano (MC). La preocupación es mayor por las presiones que ejerce el Comité Ejecutivo Nacional perredista sobre su presidente estatal, Alejandro Cuevas Mena, ante la renuencia de éste a sumarse al frente opositor. Hace unos días, cuando un grupo de perredistas de Tekax sostuvo una reunión pública con Mauricio Vila Dosal, precandidato de la alianza PAN-MC, para manifestarle su adhesión al exalcalde meridano, Cuevas Mena le habló por teléfono a Diego Ávila, padre del precandidato perredista del mismo nombre, para preguntarle sobre ese hecho. Ávila le respondió que los perredistas de Tekax están a favor del frente y que se acordó que PAN y MC apoyarán a Diego Ávila hijo en sus aspiraciones a la alcaldía de ese municipio sureño. Según nuestras fuentes, la discusión subió de tono a tal grado que Diego Ávila le indicó al presidente del PRD que si no estaba de acuerdo no tendrían problema alguno en “devolverle el emblema”, en alusión a las siglas del perredismo. Incluso, el tekaxeño aprovechó la ocasión para informarle a Cuevas Mena del acto de cierre de campaña del sábado pasado, en el cual el PRD de ese municipio se sumaría al PAN y MC. El dirigente perredista le pidió que al menos no difundieran ese apoyo, pero el aludido le contestó que sería un evento masivo. Así las cosas, el PRD ve caer Tekax, una zona que consideraba su bastión en los últimos años.

En el PAN las aguas siguen muy movidas, sobre todo en el interior del Estado. A la inconformidad que se ha generado en Kanasín por la supuesta imposición de Leonor Chan Uicab como candidato a alcalde se suman militantes descontentos en Tizimín, Hocabá, Acanceh y Dzidzantún, entre otros municipios. Además del malestar interno, ya se ven desprendimientos de panistas que han pasado a formar parte de las filas de Morena. Es el caso de Hocabá y Dzidzantún, donde los candidatos del partido que encabeza Andrés Manuel López Obrador son dos exmilitantes del PAN: en el primer municipio, Víctor Chan Cen, descontento por la imposición de Roger Marín Martín, y en el segundo, Arlet del Rosario Faisal Estrada. En ambos casos se quejan de que la dirigencia panista ni siquiera los atendió y mucho menos los tomó en cuenta.

En la sesión del Congreso del Estado del viernes pasado, para analizar la glosa del quinto informe de gobierno de Rolando Zapata Bello, el ambiente estuvo “pesado” y hubo situaciones que motivaron discusiones un tanto álgidas. Un caso fue un desaguisado de la diputada Jazmín Villanueva Moo con el presidente de la mesa directiva, Henry Sosa Marrufo, por el nombre del partido en el cual milita la legisladora. Cuando le dieron la palabra para exponer en tribuna, Sosa Marrufo dijo que Jazmín es representante del “Partido Movimiento Regeneración Nacional”; la diputada, molesta, le reviró: “Mi partido es Morena; del Partido Morena”. “Por eso: Partido Movimiento Regeneración Nacional”, insistió el priista. “Partido Morena”, repitió la legisladora, ya en tribuna. “Es que eso significa Morena”, apuntó el diputado. “Es Partido Morena, y ya no quiero responderle para no ser grosera”, dijo la diputada con el micrófono abierto.

Después de intervenir en tribuna el viernes, la diputada Diana Marisol Sotelo Rejón (Distrito II) se acomodó en su curul y se entretuvo con su teléfono celular a tal punto que ni cuenta se dio que algunos de los asistentes a la sesión la fotografiaron en pleno, prolongado trance. Incluso, empezaron a circular “memes” sobre su atención a la pantalla del dispositivo, quizá con la expectativa que se viera en redes sociales y rectificara.

Cuando se inició el segundo período ordinario de sesiones correspondiente al Tercer Año de Ejercicio Constitucional de ésta, la LXI Legislatura, se hizo un llamado a los diputados para evitar ventilar asuntos electorales en tribuna a fin de no “contaminar el trabajo legislativo” (así lo expusieron), pero el viernes la diputada Beatriz Zavala Peniche se salió del guión y habló de las “dádivas electorales” y que el gobierno impide la fiscalización de programas sociales, además que acusó a Mauricio Sahuí Rivero, abanderado del PRI para la gubernatura, de hacer mal uso de los programas sociales y “proclamarse gobernador” como titular de la Secretaría de Desarrollo Social…

La legisladora Zavala Peniche también hizo una férrea defensa para que su iniciativa de Ley de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano del Estado de Yucatán se turne no sólo a la Comisión de Desarrollo Urbano y Vivienda sino también a la que ella preside, la Comisión de Desarrollo Municipal y Metropolitano. Se trata del primer asunto en dos años y cinco meses (es decir, desde que se integró) que analizará la comisión que encabeza la panista.

En el homenaje que se rindió hace dos semanas en la Universidad Marista a Guillermo Vela Román, promotor cívico, estuvieron presentes varios panistas que fueron autoridades en la época en que se vivieron varias luchas promovidas por el Frente Cívico Familiar, del cual fue fundador. Lo que llamó la atención fue que el exgobernador Patricio Patrón Laviada se retirara mucho tiempo antes de que terminara el evento. Minutos después de él salió la exalcaldesa Ana Rosa Payán Cervera, ahora precandidata de Movimiento Ciudadano al Senado. Ambos aparecieron en el vídeo que se proyectó sobre la trayectoria del homenajeado.

 

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