in

Plaza Grande

Nos comentan que…

La reunión de consejeros electorales estatales del sur del país, realizada ayer en esta ciudad y denominada “Hacia una Reforma Electoral”, fue motivo de un enfrentamiento a gritos el pasado miércoles al mediodía entre Hidalgo Victoria Maldonado, secretario ejecutivo del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (Iepac), y el consejero del mismo, Jorge Vallejo Buenfil, todo porque los dos pretendían participar en este evento, convocado por la Cámara de Diputados, con el mismo tema: proponer que ante el éxito obtenido en la organización de las elecciones del FUTV, se considere hacer oficial el apoyo de los órganos electorales a la organización de elecciones sindicales en el país. La discusión subió de tono hasta llegar a los gritos del secretario, quien decía defender su derecho de libertad de expresión, la cual consideraba se la trataba de coartar el consejero, a quien le gritó, entre otras cosas: “Están bonitos tus zapatitos, pero en el piso están mejor”, y que a todos cuando llegan a consejero “se les sube”, a lo que Vallejo Buenfil, entre lo poco que pudo responder, le dijo que si lo que quería era lucirse en el evento, porque quiere ser magistrado electoral, ese no era el lugar para hacerlo, lo que molestó más a Victoria Maldonado. Al final, ninguno de los dos presentó la propuesta que motivó el pleito.

Siguiendo con el tema de la reunión del Iepac, de nuevo salió a relucir lo que se comenta con insistencia: que su presidenta, María de Lourdes Rosas Moya, ya no tiene el control de esta institución. Esta vez, porque no pudo lograr acuerdos entre sus consejeros para que, al igual que lo hicieron los demás estados, presentaran cuatro propuestas por entidad: dos del órgano electoral, una del Tribunal Electoral y otra del Poder Legislativo. Aquí en Yucatán, los que sí se ajustaron a esas disposiciones fueron el Tribunal y el Congreso local, mientras que, por parte del Iepac, su presidenta presentó una, el consejero Jorge Valladares Sánchez otra y Jorge Vallejo Buenfil una más, ya que no se pudieron poner de acuerdo para sacar sólo dos.

El director general del Centro INAH Yucatán, Eduardo López Calzada, es realmente difícil de localizar. Un reportero de este periódico acudió en tres días diferentes, en horarios distintos, a la dependencia para solicitarle una entrevista, pero en todas esas ocasiones su secretaria informó que no estaba en el lugar y que no sabía si llegaría en algún momento porque estaba en trabajo de campo. Pero no sólo el reportero recibe esa invariable respuesta, sino todo aquel que pregunte por el antropólogo. Todos los jefes e investigadores de alto rango acuden diario a sus oficinas y, si no están de momento, sus auxiliares agendan la solicitud de información y atienden a quien lo solicita. ¿Será que López Calzada ya no está como director y no han hecho el anuncio?

Otro que no se presenta a sus oficinas y si va no recibe a nadie es Jorge Alberto Peraza Sosa, director administrativo de los Servicios de Salud de Yucatán, a quienes sus propios empleados catalogan como una persona de mal carácter y que incluso fiscaliza el uso del papel higiénico a sus trabajadores. Según cuentan en los pasillos, el personal se encuentra enojado porque desde hace meses, a falta de mantenimiento en los seis baños que hay en las oficinas —sólo uno funciona—, se ha intentado hablar con Peraza Sosa pero no los recibe. Parece que el funcionario se tomó a pecho el trabajo en materia de austeridad que sugiere el gobernador Mauricio Vila, pues condiciona la entrega de un nuevo rollo de papel higiénico a cambio de la devolución del cartón del que ya se acabó.

 

Amor por los excluidos

Cartón de Tony: Vila, Renán y Jiménez Pons