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Plaza Grande

Nos comentan que…

Detrás del movimiento de ejidatarios para remover al procurador agrario Alfredo Ramírez Gómez, según algunos enterados de esos asuntos, se logró identificar a terratenientes conocidos de Yucatán y de sus prestanombres, como Armado Ceballos Chávez, quien tuvo problemas en el municipio de Muxupip, donde los ejidatarios lo acusaron de operar para el empresario Alfonso “El Mosco” Pereira Polomo, en la adquisición de tierras para “Paxifica City”. Pereira Palomo estaría vinculado con otros personajes federales en operaciones ligadas a la promoción de asambleas amañadas, como las que se dieron en Muxupip para entregarle 1,400 hectáreas. Nos comentan que los campesinos acudieron en diciembre pasado a las oficinas de Morena para pedir apoyo pero no consiguieron su objetivo. Los ejidatarios también intentaron, con documentos que presentaron en la Procuraduría Agraria, invalidar las asambleas operadas por Armando Ceballos, quien estuvo presente en las protestas que originaron el cierre de calles aledañas a la sede de la dependencia federal. El asesor legal de los ejidatarios es el exdiputado plurinominal por el PRD en Campeche Salvador Arteaga Trillo, uno de los legisladores del sol azteca en la 56a. Legislatura del Congreso del vecino estado y propietario del rancho “San Salvador” en Champotón.

Para quien dude de cómo han permeado los repetitivos discursos de Andrés Manuel López Obrador en el ideario y vocabulario popular baste un botón de muestra, o mejor dicho, una manta de muestra. En la protesta de campesinos, anteayer, a puertas de la Procuraduría Agraria, los inconformes desplegaron un mensaje que enfatizaba un concepto —gracias a las mañaneras y las réplicas presidenciales— ya harto conocido: “Las ratas NEOLIBERALES del sexenio anterior…”. Otro detalle que llamó la atención es que en mantas y pancartas no había faltas de ortografía y la sintaxis de las ideas era correcta, algo poco común en las manifestaciones de las personas que, por dedicar su vida al campo, en muchas ocasiones debieron sacrificar educación…

 

Inesperada debacle melenuda