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Plaza Grande

Nos comentan que…

Yucatecos que vacacionaron en CDMX nos comentan que en días pasados estuvo de visita en la exresidencia oficial de Los Pinos Yon de Luisa, presidente de la Federación Mexicana de Fútbol. Lo llamativo del caso es que el hombre “más poderoso” del balompié mexicano ingresó como parte de los turistas que día a día se dan cita en la residencia para conocer la “manera de vivir” en la, hasta la administración de Enrique Peña Nieto, residencia oficial de las familias presidenciales. El directivo iba acompañado de los dos hijos de su primer matrimonio y de su actual esposa, la excomentarista deportiva Nahima Choura. Ataviados en pantalones de mezclilla, camisetas deportivas y tenis (eso sí, todo de marca), recorrieron las habitaciones y escaleras de la exmansión presidencial (se permite el acceso a dos de las 4 habitaciones) y a los jardines del recinto. Bromearon sobre la importancia de abrir las puertas a la gente “común y corriente” y sobre todo a los lujos que esperaban encontrar en el lugar. Resulta que si usted quiere ver sillones o cuadros de renombrados diseñadores, podría llevarse una gran desilusión, pues en el lugar sólo quedan las “sombras” de lo que alguna vez pudo haber estado ahí. Lo que sí hay son muebles que, por su importancia histórica, no fueron movidos. Llama la atención que para evitar que le “tiren la bolita”, el presidente mandó colocar letreros con la leyenda “así lo recibimos”.

Otra que decidió pasar inadvertida en un lugar oficial (sólo que en este caso fueron los Juegos Panamericanos) es la funcionaria del IDEY y extriatlonista Astrid Novelo Rosas, quien acudió a la justa deportiva como apoyo en labores de mercadotecnia. Aunque se le ha criticado en redes sociales por este viaje mientras que varios deportistas se quejan de la falta de apoyo de la institución yucateca, lo cierto es que el IDEY salió al paso al decir que no le costearon el evento y todo se lo patrocinaron los organizadores de los Panamericanos. Lo extraño del caso es que no se avisó de su viaje y todos se enteraron por un paneo de la televisión abierta a un grupo de mexicanos que apoyaban a sus atletas y ella estaba entre la “porra”. Ante esta situación, no falta quien diga que es una buena oportunidad para que Carlos Sáenz, titular del IDEY, done los días de sueldo que no se le pagarán a Astrid (al no ir enviada por el instituto, se supone debe haber un permiso sin goce de sueldo) a los atletas que buscan recursos para eventos internacionales en los próximos meses. Hay tres manera de costear los gastos de los atletas: 1) tener el dinero suficiente en bolsa propia, 2) contar con patrocinadores y 3) los apoyos del gobierno, aunque, como se ha dicho varias veces, está en una época de austeridad.

Los dirigentes de las asociaciones civiles Proyecto Yucatán y Actitud Cívica han visto frenadas sus aspiraciones de constituirse en partidos políticos regionales en Yucatán y llegar a las próximas elecciones estatales con candidatos propios. En ambos casos no pueden seguir avanzando en sus trámites porque no han logrado que algún banco les acepte abrir la cuenta bancaria que les exige la ley para pasar al siguiente nivel, que sería la organización de al menos 10 asambleas distritales para acreditar que una militancia considerable que los respalda. Por ese trámite bancario están estancados como lo estuvieron quienes buscaban ser candidatos independientes en las elecciones pasadas.

 

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