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Por encima de la salud está la política

Ernesto Arévalo

¡Rojo!

Ernesto Arévalo Galindo (*)

“El primer paso de un dictador moderno será hacer creer a sus víctimas que los derechos de que disfrutan son realmente privilegios”.—Joseph Goebbels, político alemán

A partir de hoy, Andrés Manuel López Obrador inicia una gira de trabajo que comprenderá las principales ciudades de la Península de Yucatán, y del sureste mexicano. El punto de partida es Quintana Roo, estado que ocupa la cuarta posición con mayor tasa de incidencia del Covid-19, con 107.35 casos por cada 100 mil habitantes, por debajo de Ciudad de México, Tabasco y Baja California; lo anterior con base a cifras oficiales, correspondientes al 30 de mayo pasado, de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud del Gobierno de la República.

El municipio de Benito Juárez con cabecera en la ciudad de Cancún, “epicentro” de la presencia del hombre de la Cuarta Transformación como parte del “retorno” a la “nueva normalidad” y en pleno éxtasis de la pandemia mundial en el Continente Americano, reportó mil 329 infectados y 261 decesos. El vecino estado de Quintana Roo, Yucatán, sumó mil 771 enfermos y 146 muertos. Igualmente son datos oficiales. La diferencia de casos entre Benito Juárez y Yucatán fue de 442 casos confirmados de coronavirus y de 115 defunciones.

Sin embargo, hay un pequeño “detalle”: Quintana Roo tiene 11 municipios, en comparación a Yucatán que está dividido en 106 municipios. Y solamente el municipio de Benito Juárez acumuló un número alarmante de procesos y víctimas, en comparación a todo un Estado. Un grave contraste por imagen, por eficacia, por confianza y por aceptación social de los gobiernos de Quintana Roo y de Yucatán. Sin omitir, la actuación de la población.

Los besos, los abrazos y las estampas son la “base” de Andrés Manuel López Obrador para combatir el Covid-19. Los números son fríos, son calculadores y son reales. ¡Hasta muchas veces son crueles en sus diferentes manifestaciones! Ya son muchas las muertes como consecuencia a una visión corta e incompetente en política pública. Tampoco pueden aceptarse las decisiones equivocadas, las respuestas insolentes y la soberbia oficial del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, porque igualmente han causado numerosas muertes, y sumando, no nada más de pacientes, sino también de profesionales de la salud.

Terminó por colapsar el Sistema de Salud. ¡La cereza del pastel!

La pandemia inició en China, el 19 de diciembre de 2019, y comenzó en México el 27 de febrero de 2020.

Tanto López Obrador como López-Gatell tuvieron una gran ventaja sobre los chinos: tiempo. Sí… ¡ambos tuvieron tiempo! Por supuesto que otros países, como Italia y España, los gobiernos cometieron errores imperdonables porque actuaron tarde. ¡Demasiado tarde! Aun así, López Obrador y López-Gatell tuvieron una gran ventaja sobre los europeos: tiempo. Sí… ¡ambos tuvieron tiempo!

Pero, el hombre de la Cuarta Transformación no se inmuta. Ante tantas penurias. Ante tantos sufrimientos. Ante tantas desgracias. Primero es la política. ¡También la muerte!

Gobernadores ya han alzado la voz. Igualmente, la sociedad está actuando en consecuencia. Los últimos días de mayo pasado fueron muy significativos, con protestas en el “cementerio nacional”, porque podrían marcar la finalización de la plaga, pero no la bacteriana, sino la política clasificada como 4T.

El presidente de México, con la “aprobación” de la Secretaría de Salud, reinicia sus giras de trabajo, porque por encima de la salud está la política. Claro que es urgente la reactivación económica, pero como proyecto nacional; no personal. Hay una razón: las campañas electorales por las elecciones de junio de 2021 comenzarán en octubre de 2020, disputándose gubernaturas y diputaciones federales, entre otros puestos de elección popular.

Estamos acabando nuestra existencia nacional con una voracidad insaciable. No hay la más mínima sensibilidad, ni mucho menos respeto, por la vida. Los valores y la formación están ausentes en nuestra actualidad. Mayormente apegada a los avances de la tecnología, misma que piensa y hasta escribe por nosotros. No de la comunicación personal, abierta, sincera y cordial. Si logramos recuperar nuestra esencia, como seres humanos, entonces seremos capaces de lograr la verdadera transformación.

Los que sobrevivamos… ¡a la peste!

El primer paso de un dictador moderno será hacer creer a sus víctimas que los derechos de que disfrutan son realmente privilegios.

Un solo individuo, no puede ser dueño de México.

Ni mucho menos, puede pintarlo de un solo color.

¡Rojo! — Cozumel, Quintana Roo.

arevalo61@yahoo.com.mx

Periodista

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