in

Presencia de mujer y mamá

Repensando la identidad

María del Pilar Loroño Maldonado (*)

Fuera de ti no hay que buscarme. Porque, para hallarme a mí, bastará solo llamarme, que a ti iré sin tardarme, y a mi buscarme has en ti porque tú eres mi aposento, eres mi casa y morada, y así llamo a cualquier tiempo, si hallo en tu pensamiento cobijo a mi sustento.

Resulta admirable ver en estos versos cómo una experiencia de amor espiritual te lleva al descubrimiento de la presencia de las madres en el alma, en el amor, en la inteligencia.

Bastará su alma de mujer para sentir con tanta intensidad mística, espiritual de amor, que la propia identidad “buscarme” se halla tras la búsqueda de ese otro, que se entreteje con la vocación de ser mamá.

Ser mamá no es otra cosa que el amor traducido a su forma más consumada, esto es, en la obligación en el fin amado.

Por esto y más, en este día de celebración he querido en este escrito revalorizar el sí de las madres, su identidad y su vocación profunda que se hace presencia singular en cada uno de nosotros.

Por esto y más de lo que representan ellas, en este día debe ser saludada. ¡Salud, mamás¡ Paz y bien.— Mérida, Yucatán.

maestrapili2010@hotmail.com

Licenciada en Educación Básica por la UPN Unidad 311 Mérida

 

Leones, sin respuesta

Cartón de Tony: La paraestatal soy yo