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Prudencia aún tiene “secretos”

Hay que confiar en la guía que nos da la Prudencia

 

Antonio Alonzo Ruiz (*)

Adentrándonos más por la tierra del “siempre acertarás,” seguí preguntando a mi clarividente guía: “¿por qué esas muchedumbres parecen tan serenas y confiadas?”

Prudencia contestó: “Las verdes llanuras del “Valle de los Iluminados” es el único lugar donde puedes encontrar, querido amigo, el verdadero elixir de la vida y todas esas personas, que recién viste, han encontrado dicho elixir que, por cierto, es buscado y codiciado —a veces sin saber lo que es en realidad— desde que el ser humano fue puesto sobre la Tierra.

“Testigo he sido, hace ya miles de años que desde las primeras culturas humanas han perseguido afanosas, una mítica sustancia a la que le han atribuido todo tipo de bondades y poderes”.

“¿Y existe tal y maravillosa sustancia?”, pregunté extrañado a Prudencia.

“¡Por supuesto que existe!”, contestó mi amiga casi con reclamo. “Yo he sido en persona —y por tiempos inmemoriales— una de sus más aguerridas defensoras. De tal manera que, si confías en mí, no dudes de la existencia de tal y maravillosa sustancia”.

“¿Y para qué sirve?”, pregunté con llaneza.

“Algunos buscan que ella les dé riqueza, otros que les dé poder, pero la mayoría no sabe que ella puede darles mucho más que eso”.

“Dime, Prudencia ¿cuál es esa maravillosa sustancia?”, pregunté en súplica y entonces una fuerte luz cegó mi vista y, apenas recuperándola, advertí que mi amiga se alejaba presurosa, como invitándome a seguir tras ella.

Psicólogo clínico, UVHM. Especialista en envejecimiento y manejo de Emociones. MATIA Instituto Gerontológico.Antonio Alonzo aalonzo@crehas.org

 

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