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Puedes tú tener total libertad de tomar una decisión

Foto: Megamedia

 

Uno, dos, tres… por la adultez

Antonio Alonzo Ruiz (*)

A no lejana distancia miré a un atrayente y sugestivo personaje. Me llamó la atención su grande, pero refinada silueta. Sin darme tiempo de preguntarle, se me acercó y de gentil manera me dijo:

“¡Hola amigo! Te doy de nuevo la bienvenida al Valle de los deseos”.

¿Y cuál es tu nombre? Pregunté presuroso.

Qué alegría que preguntes mi nombre, contestó de inmediato.

La mayoría de las personas que llegan hasta aquí, ni siquiera sabían de mi existencia y, permíteme comentarte que nuestra gran Líder estableció que yo estuviese aquí desde los mismos inicios de este seductor y templado Valle.

Pero, ¿cuál es tu nombre? Insistí.

Mi visión es que llegues a ser dueño de ti mismo.

Mi misión es que descubras el primer paso para lograrlo.

Esto de dar el primer paso, pensé en mis adentros, resulta atractivo.

¿Cuál es ese paso? Pregunté con voz firme.

Habrás de descubrirlo y experimentarlo por ti mismo, querido amigo.

De otra manera, lo verás como una imposición de nuestra gran Líder o como algo tonto, inclusive, obsoleto y trasnochado.

El primer paso —explica— tiene relación directa con tu libertad de decidir sobre dos acciones que has realizado varias veces al día y seguirás realizando hasta el último de tu existencia terrenal.

Al escuchar estas palabras, recordé que mi amiga Templanza prometió presentarme a tres gigantes que me ayudarían a ser dueño de mí mismo.

Sin duda, estaba ya frente a uno de ellos.

Psicólogo clínico, UVHM. Manejo de Emociones y Envejecimiento. MATIA Instituto Gerontológico.Antonio Alonzoaalonzo@crehas.org

 

Guillermo Padrés Elías, exgobernador de Sonora (Foto de archivo)

Requisito impide la libertad de Padrés

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