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¿Qué color queremos?

Arcoíris en pandemia

Marcelo Pérez. Rodríguez (*)

Terminaron las campañas y las elecciones, y en éstas fue notoria la participación de los ciudadanos el domingo pasado, a pesar de la pandemia. Esto muestra un ejemplo de civismo.

Filas largas con decenas y cientos de personas en algunas casillas de nuestra ciudad capital, todos con cubrebocas y otros, además, con lentes y caretas. Una hora o más esperaron muchos para sufragar, pero ni el sol, ni el calor, ni la espera los amedrentaron.

En el interior del estado también se dio la participación de los electores, por tanto ante este número de personas en las filas la sana distancia fue difícil de cumplir, aunque la gente llevó protección y las personas de la tercera edad iban directo a sus respectivas casillas.

Ahora llegan a su fin las reuniones numerosas en las campañas electorales y las elecciones intermedias, empero, lo que no termina y sigue en aumento son los números de contagiados de Covid-19 en el estado.

Y todo esto preocupa debido al incremento de los contagios y por lo vivido los últimos días con la situación política electoral.

La pandemia sigue, no debemos olvidarlo, menos relajarnos con las medidas sanitarias. Estamos en amarillo, de acuerdo con el semáforo epidemiológico, y esto conlleva a que muchos establecimientos abran más tiempo, se dé sin restricciones la movilidad vehicular y la apertura de bares y centros nocturnos. (El gobierno del estado dispuso que a partir de hoy jueves entren en vigor de nuevo las restricciones al tránsito vehicular a partir de las 11 y media de la noche, todos los días de la semana, entre otras medidas para hacer frente al aumento en los contagios y las hospitalizaciones por el Covid).

En las últimas semanas muchas personas, confiadas en esa apertura de los comercios, establecimientos en general, las vacunas y el color amarillo, han olvidado en parte las restricciones sanitarias y tienen reuniones y fiestas con amigos y familiares con muchos comensales.

Los jóvenes, confiados en su juventud y la vacunación de padres y abuelos, salen a diversos lugares con amigos y conocidos a fiestas nocturnas. No olvidar que la edad juvenil no es garantía contra la enfermedad, pues lamentablemente hay gran cantidad de contagios entre jóvenes e incluso fallecimientos.

También esos jóvenes enfermos pueden contagiar a padres y abuelos, incluso con fatales resultados, debido a que la vacunación tampoco es garantía de inmunidad, pues personas con una dosis logran cierta defensa tres semanas después y con la segunda cuatro semanas.

Al tener las dos dosis no quiere decir que vamos a abandonar al día siguiente las medidas sanitarias e incluso después de las semanas de resguardo, pues la vacuna no inmuniza en un ciento por ciento, y si alguien se contagia, aunque sea leve, puede complicarse si se padece alguna enfermedad de riesgo.

La gente

El relajamiento es notorio por el exceso de gente en centros comerciales, restaurantes, supermercados. Es más, en las últimas semanas en algunos supermercados dejaron de utilizar la toma de temperatura.

Es cierto que muchos desean salir y no estar ya tanto tiempo en casa, principalmente los jóvenes que quieren pasear en los centros comerciales, ir a bares o centros nocturnos, organizar reuniones o fiestas de cumpleaños, pero hay que pensar también en los riesgos para ellos y sus familiares.

A partir del 22 de abril pasamos a color amarillo y luego se fue reafirmando cada determinado tiempo este color, así como ampliando horarios y afluencia en establecimientos, sin embargo, en vez de salir con cautela muchas personas se desbordaron en playas, centros comerciales, bares y antros.

Este relajamiento ha dado sus frutos rojos en las últimas semanas. Veamos: a partir del 19 de mayo llegamos a 96 contagios, el 20 ya tocamos la centena y después rebasamos los 100 todos los días hasta el 8 de junio con 199, excepto el domingo 23 de mayo con 80.

Estamos a un paso de rebasar los 200 al día. ¿A dónde llegaríamos? ¿Buscamos un retroceso en el semáforo epidemiológico?

Ante este incremento de contagios, ocupación hospitalaria preocupante y el número de jóvenes, entre 16 a 39 años, que contribuyeron al 70 por ciento de los contagios en la última semana, las autoridades sanitarias anunciaron tres medidas temporales de restricción en la entidad.

1) Restricción vehicular de las 11:30 p.m. hasta las 5 a.m. todos los días.

2) A bares y centros nocturnos que operan como restaurantes se les suspenderán las respectivas licencias.

3) Los aforos a los restaurantes y centros religiosos pasarán de 75 a 50 por ciento.

¿Queremos salir despreocupadamente a fiestas y reuniones con mucha gente, en familia a los supermercados, cuando puede comprar una sola persona, aglomerarnos en las playas, o evitar las reuniones masivas y respetar las restricciones?

Es necesario seguir con los protocolos sanitarios y evitar las salidas innecesarias. Vamos a cuidarnos y cuidar a los demás. La pandemia no ha terminado. Hay un arco iris en el horizonte de la pandemia. ¿Qué color queremos? No bajemos la guardia.— Mérida, Yucatán.

marpero53@yahoo.com.mx

Profesor

 

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