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Relevo en la Facultad de Antropología

Bastión de las ciencias sociales y las humanidades

Freddy Espadas Sosa (*)

Los vientos frescos de la jubilación soplan sobre mi dilatada labor en el sector público de Yucatán. Pronto me acogeré al retiro en la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Uady (FCA), en donde soy profesor de asignatura y cursé mis estudios de Maestría en Antropología Social.

A finales del año en curso también diré adiós a mi otra alma máter: la Universidad Pedagógica Nacional, donde además de ser profesor-investigador de carrera, concluí el Doctorado en Educación en 2006.

Como ley inexorable, el relevo generacional se impone como vía necesaria para inyectar oxígeno y energía creativa a las instituciones públicas, que brindan tantos servicios útiles a la sociedad.

La evocación anterior viene al caso con motivo del relevo institucional que se dio la semana pasada en la FCA, al ser designada la doctora Rocío Cortés Campos como nueva directora, quien atenderá esta delicada encomienda de febrero de 2019 a enero de 2023.

La FCA —cuyos antecedentes históricos fueron el Centro de Estudios Mayas (1960-1964) y el Centro de Estudios Antropológicos (1964-1970)—, fue fundada en 1970, por lo que en 2018 celebró su XLVIII aniversario con un amplio programa académico, cultural y deportivo, en el que se involucraron de una manera significativa la mayoría de sus docentes y estudiantes.

A lo largo de casi cinco décadas, la FCA —que forma parte del vasto Campus de Ciencias Sociales, Económico-Administrativas y Humanidades— se ha convertido en centro de referencia obligatoria en toda la región sur-sureste del país, tanto por la calidad académica de sus programas educativos, como por los valiosos conocimientos que en ella se han generado en las ramas antropológica, sociológica, arqueológica, lingüístico-literaria, histórica, filosófica y comunicacional.

Adicionalmente, bajo el impulso directo de la FCA se realizan con regularidad importantes encuentros, coloquios y congresos de carácter regional, nacional e internacional, que tienen un alto impacto en nuestro entorno académico y socio-cultural.

Por estas y otras razones —publicación regular de libros resultados de la investigación social, edición de las revistas Temas Antropológicos y Antrópica, un fuerte programa de educación continua, etc.— considero que la FCA constituye un auténtico bastión público de las ciencias sociales y las humanidades.

Testigo

Como profesor de asignatura, con casi 30 años de ejercicio en esta nobilísima institución, he podido apreciar con positivo asombro su vertiginoso desarrollo y consolidación, desde que funcionaba como escuela en una antigua casona de la calle 76 de esta ciudad —-con sus primeros directores de grata memoria, como Celinda Gómez Navarrete y Salvador Rodríguez Losa—, hasta ahora que está enclavada en las modernas instalaciones del mencionado campus ubicado en la salida a Cholul.

Actualmente, en la FCA se imparten seis licenciaturas: Ciencias Antropológicas, Arqueología, Literatura Latinoamericana, Historia, Comunicación Social y Turismo. Estas carreras, con excepción de la última, que es relativamente nueva, están debidamente acreditadas como programas de excelencia. También se imparte el Doctorado en Ciencias Antropológicas, que se encuentra en el padrón de excelencia del Conacyt, por lo que sus alumnos disponen de los estipendios económicos para estudiarlo. La matrícula actual de la institución es de casi 900 estudiantes.

El capital humano está integrado por 53 profesores de tiempo completo, siete de medio tiempo, 50 de asignatura, seis técnicos-académicos y 44 trabajadores administrativos y manuales. De la planta académica, 38 profesores poseen doctorado, 14 tienen maestría, 44 ostentan el perfil deseable de la SEP y 26 pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores.

La dinámica del desarrollo institucional está pautada por el funcionamiento de ocho Cuerpos Académicos (CA), que por definición normativa son grupos de profesores de tiempo completo que comparten una o varias líneas de generación o aplicación del conocimiento en temas disciplinares o multidisciplinares, así como un conjunto de objetivos y metas académicas. Algunos de estos CA están en proceso de consolidación y otros ya están consolidados.

Pues bien, volviendo al relevo en la dirección de la FCA, cabe referir que la doctora Rocío Cortés Campos presentó una propuesta de trabajo que fue bien recibida por toda la comunidad, ya que refleja fielmente la dinámica y la problemática actual que pulsa la institución, por lo que plantea con claridad las acciones estratégicas que se llevarán al cabo para fortalecer y consolidar aún más la presencia académica que sin duda ya tiene esta Facultad en la sociedad regional y nacional.

Por lo anteriormente expuesto, deseamos mucho éxito al equipo que encabeza la doctora Cortés Campos en las complejas tareas de la gestión del desarrollo institucional, máxime si, como lo ha reiterado en su toma de posesión, su compromiso es trabajar intensamente con apertura, diálogo, inclusión, autocrítica, pluralidad y transparencia al frente de la FCA. ¡Felicitaciones y enhorabuena!— Mérida, Yucatán

canek_1999@yahoo.com.mx

Profesor-investigador titular “C” de T. C. Universidad Pedagógica Nacional, Unidad 31-A

 

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