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Sufriendo por los acúfenos

La diabetes y la hipertensión son dos detonantes para sufrir acúfenos

Otorrinocomentarios

Mario Alberto del Villar Cervera (*)

“¡Tííííííííííííííííííííííííínnnnnnn!”, “¡Shshshshshhshshshshshshshsh!”, “¡Pum-pum… pum-pum… pum-pum! son ejemplos de algunos de los ruidos en los oídos que pueden estar presentes en la vida cotidiana de ciertas personas.

Se llaman acúfenos, pero también son conocidos como zumbidos o simplemente tinitus.

Muchas son las causas que los producen, pero algunos ejemplos son: un tapón de cerumen, un pelillo encajado en la membrana timpánica, el natural desgaste de nuestro aparato auditivo (caracol o cóclea), entre otros.

No obstante, dos detonantes importantes son la diabetes y la hipertensión arterial, sin olvidar que la patología neurológica como degeneración del sistema nervioso, las tumoraciones de éste mismo y un sinnúmero de padecimientos pueden también contribuir.

Por tal motivo es necesaria la revisión por el especialista en oídos, nariz y garganta, para proceder a su estudio. Por desgracia, en muchas ocasiones, aún con múltiples tratamientos, los acúfenos pueden persistir.

Otorrinolaringología. Niños y adultos. Consultorio 423 de la Star Médica. Teléfono 196-15-14.

 

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