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Temor infundado hacia las fórmulas

Fernando Ojeda

Matemáticas financieras en las empresas

Fernando Ojeda Llanes (*)

En forma definitiva puedo afirmar que la ciencia de las matemáticas es la que ha cambiado al mundo, todo tiene que ver con ésta, desde el cultivo de un tomate hasta la llegada al planeta Marte. Todo parte de la resolución de fórmulas y la sabia aplicación y razonamiento de sus resultados, desde la sencillez de una suma hasta las ecuaciones más simples y complicadas.

Cuando se menciona la palabra matemáticas, como que todos nos erizamos al recordar los problemas y tareas que tuvimos que resolver en la escuela y a muchos no les fue también, pero conozco grandes ingenieros que hasta tronaron la materia en la preparatoria, pero se esforzaron y siguieron adelante, ahora en su profesión aplican esta ciencia con gran certeza haciendo cálculos complicados de resistencia de materiales y otros.

En lo personal tuve muy buenos maestros en todas mis años de estudio, en mi profesión, tanto en licenciatura como en la maestría recibí plena satisfacción en el aprendizaje de las matemáticas financieras, que básicamente es la sustitución de fórmulas matemáticas con cifras para llegar a resultados efectivos, se le llama ciencia exacta porque con los mismos datos cualquiera que resuelva la fórmula correspondiente llega al mismo resultado, coloquialmente hablando: no hay vuelta de hoja.

Lo más relevante en las matemáticas y en lo que me corresponde, mucho más en las financieras, no es el resultado sino la eficiente obtención de los datos, la interpretación y sobre todo la aplicación.

Por ejemplo si queremos saber cuánto de interés recibiremos en un año si depositamos a una cuenta mil pesos que paga una tasa de interés anual del 10 por ciento. La fórmula es multiplicar el capital mil por la tasa 10 por ciento y el resultado es cien pesos, ¿sencillo verdad?, pero no hay que perder de vista que hay fórmulas que requieren más dígitos y operaciones, pero en verdad, si le tomamos cariño, no tendremos complicaciones, en realidad solo hay temor en entrar a la aplicación de esta extraordinaria ciencia.

Continuamente

En las empresas, en forma continua se aplican las matemáticas financieras que inclusive las resuelven las computadoras, pero es el ser humano el que debe analizar, razonar y aplicar los resultados, tendremos en forma indudable respuestas claras e importantes.

Si un accionista quiere saber qué tasa de rentabilidad le está generando el negocio, se utiliza la fórmula de la razón financiera que se denomina rendimiento sobre el capital, que consiste en dividir la utilidad del ejercicio entre el capital contable, por ejemplo, si el capital contable es de cien millones de pesos y la utilidad del ejercicio es de diez millones, el resultado es 10 por ciento, significa que la inversión que tiene el accionista en la empresa le genera un rendimiento de 10%, la décima parte de su capital invertido, para saber si es adecuada, debe compararla con la que le ofrecieron por invertir su dinero.

Las razones financieras son fórmulas matemáticas muy sencillas que comparan cifras de los estados financieros, se utilizan para obtener información muy razonada de la economía y riesgo de la empresa correspondiente.

Existen también modelos matemáticos que se utilizan para medir gran cantidad de eventos, por ejemplo: conocer si deben concederse o no descuentos por pronto pago, si conviene tomar créditos de proveedores o mejor conseguir créditos bancarios para comprar mercancías de contado, determinar si la empresa está generando valor agregado o lo está destruyendo y otras más que nos brindan alternativas para eficientar en forma continua las operaciones incesantes de los negocios.

En todas las empresas se obtiene información y datos cuantitativos que permiten utilizar fórmulas matemáticas cuyos resultados guían y sirven de base fundamental para tomar decisiones, lo más relevante como mencioné, es saber interpretar los resultados.

En toda empresa existen cantidad de costos ocultos, que como su nombre indica, no están a la vista y para poderlos encontrar se utilizan los ya citados modelos matemáticos, uno de estos es el costo de capital, cuyo concepto se refiere a lo que cuesta a la empresa, independiente al costo de la inversión, el mantener determinadas partidas que a la vista parecen adecuadas, pero probablemente no lo son, esto se nos revela al aplicar las fórmulas de costo de capital e interpretarla, pero éste es otro boleto a comentar posteriormente.

Análisis

No dejemos solamente que las computadoras nos den los resultados de las fórmulas matemáticas, no les tengamos temor y analicemos en una forma concentrada y razonada los resultados, hagamos comparaciones transversales o de series de tiempo, entiéndase como transversales las que hacemos con otras empresas similares y de tiempo las de nuestra propia empresa de mes a mes, semana a semana o año con año.—Mérida, Yucatán

ferojeda@prodigy.net.mx

Doctor en investigación científica. Consultor de empresas

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