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Tunkul Político: ''Sin competidor ante las cámaras y las luces''

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Por Sac-Nicté

¡Hola amables lectores! Aquí vamos, cerrando semana con nuestra ancestral tradición del Hanal Pixán. Los Tunkules Amigos se mantuvieron atentos a los aconteceres, participaron en la preparación del pib familiar, pero cumpliditos como son, sus acostumbrados mensajes llegaron puntuales como siempre, por lo que sin más preámbulos pasamos de una buena vez ¡A darle!

Durante la semana que terminamos, de nueva cuenta tuvimos encima el paso de una tormenta tropical, ésta con un nombre que de solo escucharlo daba xkikil: el Z. Otra vez, los municipios del oriente del estado fueron los más afectados, aunque afortunadamente al degradarse cuando tocó tierra, sus efectos fueron menores a los que se esperaban.

Pero luego llegó un frente frío y se soltó la lluvia y otra vez las inundaciones se hicieron presentes en varios municipios del interior de la entidad y por supuesto en la zona norte de Mérida. Así que de nueva cuenta salió la publicidad del ChiquiReni con boletines, fotos, videos y publicaciones en redes sociales. Lo más repetido de su rollo fue que estaban trabajando al máximo las pipas para desaguar las zonas inundadas; lo que es de llamar la atención es que nadie informa a dónde van a tirar el agua que se recolecta. Lo que si aprovechó al máximo el ChiquiReni, fue que durante los últimos días no tuvo competidor ante las cámaras y las luces, pues como el ChiquiGóber se encuentra en aislamiento por haberse contagiado del coronabicho, pues tuvo el escenario para él solito. ¡Cosas que tiene la vida Mariana!

El que no paró de mandar mensajes fue el Tunkul Ciudadano. Empezó platicando la arbitrariedad que está cometiendo la JAPAY, pues sin aviso de ningún tipo está incrementando las tarifas por ese servicio a los domicilios. Nos mandó como botón de muestra el caso de una ciudadana de la tercera edad que vive sola y en una zona popular; resulta que de buenas a primeras, su recibo bimestral por el servicio de agua potable le llegó por un monto doble al que siempre ha pagado, por lo que acudió a las oficinas de la dependencia a preguntar el porqué del incremento.

La respuesta que recibió de la empleada que la atendió -por cierto de muy mala manera- fue que como tenía mucho tiempo pagando el mínimo, se decidió incrementarle la tarifa. A su siguiente pregunta sobre el criterio y el sustento para esa decisión, recibió un altanero: porque así se está haciendo. Vaya que la reproducción del estilo Vila la está llevando a cabo de manera puntual Sergio el bailador, que baila al son que le toque quien sea su jefe y que incluso hace que lo copien todos sus subalternos. ¡Mala tos tiene María!

Ese mismo Tunkul nos reportó que por un traslado necesario, tuvo que atravesar el primer cuadro de la ciudad de Mérida. Su encabritamiento fue notorio en los mensajes y fotografías que nos mandó sobre los “reordenados” paraderos de autobuses: filas larguísimas de usuarios, nada de sana distancia  y como estaba lloviznando a la hora que pasó por allá, la gente en molochitos por encontrarse a la intemperie. ¿No se supone que se movieron los paraderos como una “acción responsable” para evitar los contagios del coronavirus? La verdad, no parece.

¡Ah! pero como también tuvo que transitar por algunas calles con los cacareados maceteros, nos dice que la supuesta “área de ampliación peatonal”, es todo menos eso, pues nadie puede caminar por ella, ya que la distancia entre la orilla de la escarpa y el macetero es pequeña y además como en ese espacio está el canalito entre rejilla y rejilla para que se vaya el agua de los encharcamientos, pues resulta altamente probable que quien camine allá, se dé un porrazo y termine con un esguince en el tobillo. Sobre este caso, sus preguntas fueron: ¿Cómo es posible que nadie diga nada? ¿Alguien conoce los estudios técnicos que debieron hacerse para llevar a cabo ese proyecto? ¿A qué grado ha llegado la desfachatez y megalomanía de los funcionarios que presumen esa barrabasada? ¡Pa´su mecha!

Recibimos el comentario de un amigo que le entiende a las cuestiones financieras, para recordarnos que hace exactamente un año, el 31 de octubre de 2019, el Juzgado tercero de Distrito en Materia Civil, emitió un fallo para obligar al ayuntamiento de Mérida a pagar al Banco Santander la deuda estimada en 630 millones de pesos, generada en 2013 por la cancelación anticipada del contrato por la renta de lámparas para el alumbrado público, cancelación que hizo el ayuntamiento que también presidia ChiquiReni, al parecer de manera ilegal, porque perdió el caso.

Ante el fallo del juez, parece que el ayuntamiento actual dijo no tener lana para pagar de inmediato y propuso que esa deuda pública se cubriera a plazos durante ¡30 años! el juez no aceptó y el munícipe recurrió a un amparo. ¿Alguien sabe en qué paró ese lío? ¿Por qué no se informa nada al respecto? Grave situación, porque mientras más se tarde en pagar esa deuda, la cantidad seguirá creciendo, es decir, los meridanos tendremos que pagar más y más. Una autoridad municipal que presume de ser laureado por su transparencia, está obligado a rendir cuentas y aclarar proactivamente ese caso ¿Masinó?

Y como vamos a iniciar el maratón de comilona de pibes, aquí le paramos. Manténgase pendiente de los acontecimientos y por favor no olvide que ¡Nos leemos a la próxima. Mérida, Yucatán, a 01 de noviembre de 2020.

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