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Un reclamo ciudadano

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El parque recreativo en la Plancha

Susana Hortensia Pérez Medina (*)

En la historia reciente de la ciudad de Mérida prácticamente no existen proyectos urbanos, realizados o no, que hayan despertado el interés y participación de diferentes sectores sociales: administración pública, académicos, vecinos y ciudadanos; con excepción del Parque de la Plancha.

La participación ciudadana es un elemento indispensable para el desarrollo de la vida democrática y para la formación de ciudadanía. En otras palabras, la intervención de la población en asuntos de la ciudad conlleva a prácticas de gobernanza efectiva. En esta modalidad de gobierno se procura no sólo de proveer de servicios, sino de preservar la vida y libertad de los ciudadanos, de crear espacios y mecanismos democráticos y de diálogo civil que enriquezcan la calidad de vida de los residentes locales.

La inclusión de los ciudadanos es tan importante para el desarrollo armónico de una comunidad que está contenida en prácticamente toda la normatividad relativa a los asentamientos humanos y a la planeación urbana.

En los instrumentos legales federales, estatales y municipales que regulan nuestra ciudad se sostiene que la participación social es necesaria para resolver los problemas que genera la convivencia en los asentamientos humanos; que es preciso determinar las bases y mecanismos de esta intervención ciudadana para que sea efectiva; y que es obligatorio promoverla para la solución de problemas y en la elaboración de los programas de desarrollo urbano (artículos 2, 4, 8, 10, 21, 27, 33, 36 y 74 y un capítulo de la Participación Ciudadana de la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, 2017; artículos 1, 2, 5, 6 y 62 Quater de la Ley de Asentamientos Humanos del Estado de Yucatán, reformada en 2017; en los niveles normativo y estratégico del Plan Municipal de Desarrollo Urbano de Mérida, 2017).

Además los yucatecos contamos con la Ley de Participación Ciudadana que Regula el Plebiscito, Referéndum y la Iniciativa Popular en el Estado de Yucatán promulgada en 2014.

La intervención de colectivos y de ciudadanos en asuntos públicos de Mérida ha tenido importantes progresos sobre todo en la formación de organizaciones civiles y en la creación de órganos de consulta ciudadana por parte de las instituciones públicas. Sin embargo, aún estamos lejos de lograr una participación ciudadana eficaz, la excepción gira en torno al proyecto que se llevaría al cabo en los terrenos que ocuparon las actividades ferrocarrileras que desde hace más de dos décadas ha suscitado el interés de diferentes grupos de la comunidad.

Desde 1995 el Colegio Yucateco de Arquitectos y la Facultad de Arquitectura de la Uady hicieron la propuesta de hacer un parque recreativo de influencia metropolitana en el espacio de La Plancha, iniciativa que fue apoyada por el entonces gobernador del estado. Posteriormente, en 2004, el Programa Parcial de Desarrollo del Centro Histórico de Mérida (que no llegó a ser oficial) realizado por el entonces Ayuntamiento de Mérida y diversas organizaciones sociales, planteaba como una de sus acciones intervenir dichos los terrenos para que puedan desarrollarse actividades recreativas.

En 2012 el Patronato del Centro Histórico de Mérida propuso, entre una serie de acciones para el centro, un parque metropolitano que también contó con el aval del entonces gobierno del Estado.

En 2016 se realizó el Plan Maestro La Plancha de Mérida estudio integral de los terrenos (24 hectáreas) que sirvieran a la actividad ferrocarrilera y del entorno, que plantea la realización de un parque recreativo metropolitano con jardín botánico, áreas deportivas y espacios culturales, además de la ampliación de la Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY).

Este plan se elaboró a iniciativa del gobierno del Estado y de la asociación civil Gran Parque de la Plancha, y fue desarrollado por académicos de diferentes instituciones bajo la dirección del Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad de la UNAM. Es una propuesta consensuada mediante dos talleres de consulta ciudadana donde participaron representantes del sector público, privado, social y vecinos de la zona.

Esta breve reseña sumada a los recientes foros y artículos periodísticos que se promulgan a favor del Parque de la Plancha nos dan cuenta de que no es una idea que surgió de la improvisación, no ha sido una iniciativa de algunos cuantos individuos ni es un proyecto sexenal, sino que es una demanda que se ha ido consolidando a través de los años y en la que han participado instituciones académicas locales y nacionales, el sector público en sus diferentes instancias y a través de varias administraciones, el sector social, vecinos y ciudadanía en general.

Los gobiernos federal, estatal y municipal en lugar de estar proponiendo o avalando proyectos de sexenio como la estación del Tren Maya, deben ser garantes del cumplimiento de leyes y programas de desarrollo urbano. Les corresponde ser respetuosos con la demanda ciudadana. Imposiciones como ésta erosionan la construcción de ciudadanía y desalientan la participación social.

Nuestros gobiernos deben tener la capacidad de implementar buenas políticas, respeto a los ciudadanos, al Estado y hacia las instituciones que nos gobiernan.— Mérida, Yucatán

Investigadora del Cinvestav

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