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Volver como mejores personas

Por Franklin Recio (*)

Este tiempo de distancia física, pero no social, nos tiene que hacer reflexionar acerca de las oportunidades que podemos aprovechar. Si acabas de poner un negocio o estás por salir de la escuela y tienes la flexibilidad de revaluar tu trayectoria, considera un cambio para hacer tu vida más significativa, que tenga mayor impacto y que ganes más que solo un salario por tu trabajo. Quizás en lugar de trabajar en lo que pensabas hace tres meses decidas apoyar a construir una sociedad donde vivamos más saludables, más tiempo y con vidas más productivas. Aquí te paso estas ideas.

Comienza por poner tus valores en orden, pues son los cimientos para construir una mejor sociedad. Honestidad, ética, curiosidad, y muchos otros te darán un punto de apoyo cuando tengas dudas y se volverán los escalones para poder resolver cuestiones cada vez mas complejas en las que te vas a enfrentar.

Desarrolla una metodología personal para encontrar tus respuestas. Empieza por leer e investigar, pero buscando las publicaciones líderes en el campo en que estás interesado. Si te llama la atención el modelo social de emprendimiento o la investigación científica, hay muchas publicaciones especializadas en esos temas.

Sal de la oficina o de tu casa, al menos virtualmente y habla con gente en las profesiones en las que estás interesado y que está involucrada en el tema. Aprende sobre los retos que vas a necesitar sortear, así como los éxitos que los acompañan cuando las cosas salen bien.

Date el tiempo de conocer a los inversionistas que podrían compartir tu visión. Ellos son diferentes dependiendo del tipo de empresa que quieres construir. Por ejemplo, hoy muchos inversionistas se especializan en Ciencias de la Salud. Es evidente ahora que las decisiones que debemos tomar como sociedad debieran ser apoyadas mas en ciencia.

De la manera más económica, dale un giro a tu educación en el nuevo campo, por ejemplo, la educación en línea es una alternativa viable y hay cientos de clases virtuales en las mejores universidades y otras con consultores locales muy preparados. Date tiempo de construir tu red de contactos y recuerda que las relaciones son de dos vías. Pregúntate si tu trabajo es relevante, si estás viviendo la vida que quieres y si la pandemia ha cambiado el peso de lo que consideras importante. No podemos volver a la normalidad, sino necesitamos volver mejores, menos egoístas, más humildes, más humanos. Al final, la medida de tu vida no será el dinero o el tiempo, sino el impacto qué realices sirviendo a Dios, a tu familia y a la comunidad. Lo que va a importar es si pudiste hacer de este mundo un mejor lugar. — Mérida

Doctor en análisis estratégico y desarrollo sustentable por la Anáhuac campus Mayab

Homilía dominical