MÚSICA

María José ofrece un concierto de mucha adrenalina

Escrito en ESPECTÁCULOS el

El relajamiento de las restricciones por la pandemia del Covid-19 permitió que cinco mil personas disfrutaran del concierto que ofreció María José anteanoche en Mérida.

Los asistentes pasaron por un filtro sanitario de toma de temperatura y aplicación de gel y la invitación a usar cubreboca.

Minutos antes de las 9:30 de la noche el Foro GNP estaba prácticamente lleno.

Expectación, charlas, bebidas y botanas y selfie con los amigos fue parte de los momentos previos.

Se habían dado las dos primeras llamadas cuando de repente, de súbito, las luces del lugar se extinguieron, penumbra alrededor de un escenario apenas iluminado con luces de barras neón y humo de hielo seco envolvente. Alarido de emoción, no hubo tercera llamada, los ahí presentes lo sabían muy bien, aquello había iniciado.

La música suena, una banda predominantemente femenina comienza a tocar “Las que se ponen bien la falda”, la sala se llena de la luz azul de las pantallas táctiles en modo vídeo de miles de teléfonos celulares apuntando al escenario, captando, atrapando, buscando ¿dónde, cuándo y cómo? habría de aparecer la protagonista de la noche?, y al fin, desde lo más alto del escenario, con un leotardo negro con aplicaciones en brillos plateados y aferrada a su cintura una media falda de gasa, la intérprete se hace presente, derrochando voz, energía, alegría, sensualidad y dinamismo, y una calurosa ovación la recibió.

Dueña de todas las miradas, centro de atención de todos, María José se rodea de virtuosos bailarines que ejecutan vigorosas coreografías de las cuales ella toma parte, despertando el entusiasmo y prendiendo el ambiente desde el primer instante.

Magia que seduce y atrapa, casi sin hacer pausa, continúa la presentación con uno de sus más grandes éxitos “No soy una muñeca”, un cóver que hizo famoso Rocío Banquells en la década de 1980, la versión de María José ofrece arreglos más actuales e intensos donde la artista le da el toque especial que solo ella otorga a estos temas para deleite y disfrute de sus admitadores.

La artista realizó sucesivos cambios de vestuario, todo cuanto se ponía era celebrado por el público.

En un diálogo con el auditorio, agradeció la oportunidad de volver a los escenarios y disfrutar del calor y cariño de Mérida, lo cual le motiva a dar lo mejor en cada presentación.

Se dijo emocionada de estar en Mérida y que esta ciudad sea una de las primeras en cuyo concierto se permite un aforo completo.

“Esto lo tenemos que repetir”, dijo la artista y agregó: “¿Quieren que se repita, quieren que vuelva?”, y por respuesta obtuvo un contundente “sí”.

El show fue el marco para que una persona subiera al escenario con su pareja para pedirle matrimonio, ante la algarabía, la pareja aceptó.— Emanuel Rincón Becerra