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“Elvis”, su mayor reto; Austin Butler se jugó su carrera al encarnar al “rey”

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LOS ÁNGELES (AP).— El día de la última prueba de cámara de Austin Butler para “Elvis”, el director Baz Luhrmann le lanzó todo.

Butler se preparó cinco meses para ese momento, trabajó el papel con Luhrmann, hizo pruebas de peinado y maquillaje, ensayó las canciones.

Contra todo pronóstico, se convirtió en el improbable favorito para el papel por encima de artistas como Harry Styles, Miles Teller y Ansel Elgort. Pero aún no era oficial. Y durante la prueba de cámara, Luhrmann hizo un cambio al guión. Se desecharon algunas de las escenas que Butler había preparado.

En otras, Luhrmann le dio diálogos desde detrás de la cámara. El minuto de “Suspicious Minds” que Butler iba a interpretar con un traje de Presley se alargó a seis.

“Llegué a casa y de verdad pensé: ‘No creo que lo haya conseguido. Sentí que tenía las manos atadas a la espalda’”, dijo Butler en una entrevista reciente.

Una semana después, en Los Ángeles, el actor de 30 años recibió una llamada. Era Luhrmann desde Australia. “Miro el teléfono y digo, ‘OK, este es el momento’”, recordó Butler.

“Cogí el teléfono y él sonaba muy dramático y alicaído. Dijo: ‘Austin, solo quería ser el primero en llamarte y decirte... ¿Está listo para volar, señor Presley?’”.

Cuando “Elvis” se estrene en cines pasado mañana viernes, resucitará a una de las figuras más emblemáticas de la música estadounidense en la película más deslumbrante que jamás haya tratado de capturar al Rey del Rock ‘n’ Roll.

También lanzará a Butler, un nativo de Orange County, California, hasta ahora conocido por interpretar a Tex Watson en “Once Upon a Time... in Hollywood (Había una vez en Hollywood)” de Quentin Tarantino, a un escenario más grande.

“Se siente como un sueño maravilloso”, dijo Butler la mañana después del estreno de la película en el Festival de Cine de Cannes. “Tengo que tomarme un momento para respirar hondo y decir: ‘Esto es la vida real’”.

Lo que es real y lo que es ficticio en la tierra exagerada del tan imitado Elvis no ha sido fácil de discernir.

“Elvis”, que Luhrmann coescribió, no presenta una visión biográfica estándar de Presley, sino que cuenta su historia a través de su tristemente célebre mánager, el coronel Tom Parker (Tom Hanks), un antiguo charlatán de feria que llevó a Presley al estrellato, pero que lo explotó y manipuló hasta la muerte del astro en 1977.

Parker narra la historia, agregando una dimensión sobre la naturaleza del negocio del espectáculo.

“Baz en la primera reunión dijo: 'Mira, esta es una historia sobre dos personas. Nunca habría existido un Elvis sin un coronel Tom Parker y, en su propia mente, nunca habría existido un coronel Tom Parker sin Elvis”, dijo Hanks.

“Tan pronto como dijo eso, pensé: ‘Bueno, esto va a ser un terreno nuevo, y digno del estilo cinematográfico maximalista de Baz’”.

Y al igual que “The Great Gatsby (El gran Gatsby)” y “Moulin Rouge (Amor en rojo)”, “Elvis” es ciertamente una explosión extravagante y maximalista al estilo de Baz que, mientras recorre momentos cruciales en la vida del cantante de Memphis nacido en Misisipi y una rocola de canciones, ofrece un retrato más juvenil y rebelde de Presley como producto de la música góspel negra, un símbolo sexual con delineador de ojos que sacude las caderas y un inconformista de mentalidad progresista cuya carrera controlada reflejó las batallas culturales de entonces y de ahora. Es un Elvis con más de David Bowie de lo que cabría esperar.

“No estoy aquí para decirle al mundo que Elvis es gran persona. Diré lo que él es para mí”, dijo Luhrmann. “Todo el mundo tiene su Elvis”.

“Mi trabajo consiste en tomar cosas que se consideran aburridas, pasadas de moda o irrelevantes, recodificarlas”, dijo el cineasta.

“No para cambiarlos, solo para volver a traducirlos para que su valor vuelva a estar presente”.

El valor de Presley para el público actual, aunque aún supera a la mayoría de sus contemporáneos, se ha desvanecido un poco.

Todo esto significa que Butler tenía un gran peso sobre sus hombros. Para él, era esencial encontrar maneras de convertir a Presley en humano, no sobrehumano.