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Abuelita de Thalía tardará seis meses en sanar

Laura Zapata celebra los 102 años de vida de su abuelita

CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— El daño que aparentemente le ocasionaron a Eva Mange, abuela de Thalía y Laura Zapata durante su estancia en un asilo, tardará seis meses más en sanar, aseguró Laura.

Este daño que, dijo la actriz, pudo causarle la muerte a su abuela, ha hecho que no desista en la lucha porque los responsables paguen, razón por la que continúa con la denuncia a la que se le unieron otros exinquilinos del lugar de asistencia para adultos mayores, así como trabajadores del lugar, quienes acusan a los dueños de malas prácticas y atenciones.

“Mucha gente que trabajó ahí se ha puesto en contacto conmigo y me han hecho saber del maltrato del que son víctimas los abuelitos, que acusan también la pésima alimentación, que es una de las cosas por las que pusieron sellos, pues encontraron comida podrida, olores nauseabundos y medicamento caducado”, comentó Laura.

La actriz afirmó que su lucha es respaldada por familiares que, al igual que ella, aparentemente sufrieron abusos en Le Grand Senior Living, lo cual da mayor soporte a sus denuncias.

“El 10 de enero que ingresé, sacaron a una abuelita por escaras, su familia ya se puso en contacto conmigo; también una chica, Andrea, cuya abuelita estaba ahí y que un día le notificaron que su abuela tenía escaras, le dije que fuera por ella”.

La actriz explica que la abuela de Andrea estaba a cinco puertas de su abuela y quiso ayudarla pero no la dejaron: “Andrea logró ver a su abuela, la vio frágil y decidió sacarla inmediatamente y en su casa el médico le dijo que tenía derrame pleural y antes de las 48 horas murió en su casa”, dijo.

Laura señaló que el proceso apenas se inició y poco a poco más personas se unen en su investigación: “La carpeta de investigación está abierta, solo estoy esperando a que la judicialicen”.

Laura aseguró que su hermana Thalía ha estado en constante contacto con ella y que es la única de su familia que ha estado al pendiente de la salud de su abuela desde que el problema comenzó.

“Estamos en constante comunicación desde el primer día, siempre habla para saber cómo está. La decisión es que se quede en mi casa de donde nunca debió salir. Probablemente Thalía ha hablado con ellas (sus hermanas), pero conmigo no, no he sabido nada de ellas, no he tenido contacto con ellas y no quiero hablar de gente así”, dijo.

Finalmente, explica que la razón por la que llevó a su abuela a un asilo no fue por deshacerse de ella, solo creyó que ahí la tratarían mejor de lo que ella puede, decisión de la que se arrepiente.

“Mi abuela no fue olvidada, yo la llevé ahí porque pensé que sería atendida por profesionales pero nunca cumplieron con lo que prometieron”, añadió.

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