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Berlín vuelve a recibir público

Jodie Foster en una escena de la película “The Mauritanian”

“Cine de verano” al aire libre para ver producciones

BERLÍN (EFE).— La 71a. Berlinale se transformó desde ayer en un “cine de verano”, popular y al aire libre, cuatro meses después del segmento cerrado y virtual en el que se adjudicó el Oso de Oro a la sátira rumana de Rady Jude sobre un vídeo sexual.

Un patio de butacas exterior en la monumental Isla de los Museos fue el espacio elegido para la apertura, a la que seguirá el domingo la entrega de los premios.

“Es el largamente ansiado nuevo despertar del cine en Berlín”, declaró la ministra de Cultura, Monika Grütters, en la gala inaugural.

El festival de verano demuestra que “el retorno de la cultura tras la pandemia es posible”, prosiguió la ministra, ante los dos codirectores de la Berlinale, Mariette Rissenbeek y Carlo Chatrian.

Desde ese patio de butacas exterior se verá este domingo, en pantalla grande “Bad Luck Banging Or Loony Porn”, ganadora del Oro.

Era ésta la única entre las 15 cintas de la sección oficial que reflejaba la “nueva normalidad” del Covid-19 —el uso de la mascarilla en la vida cotidiana—. Y se centraba en otro mal del presente: la doble moral, a partir del juicio sumarísimo a un maestra, entregada al sexo con su esposo, cuyo vídeo doméstico acaba en las redes.

La Berlinale recupera con esta edición su seña de identidad como festival abierto al público, tras el segmento restringido al sector del cine y crítica que se celebró en marzo. El acceso a las películas fue entonces vía “screening”, sin alfombras rojas ni conferencias de prensa con los directores y actores.

Durante doce días se proyectarán 126 películas de distintas secciones en un total de 16 espacios.

La película elegida para la apertura fue “The Mauritanian”, de Kevin Macdonald, protagonizada por Jodie Foster y Benedict Cumberbacht.

 

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