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Brian De Palma, escritor

El cineasta estadounidense, responsable de película de culto como “Caracortada”, “Los Intocables” y “Carrie”, lanza su primera obra como novelista: “Are Snakes Necessary?”

NUEVA YORK (AP).— Los cines estarán cerrados y los proyectos aplazados, pero todavía hay nuevo material de Brian De Palma.

El realizador de 79 años escribió su primer libro de ficción, la novela policíaca “Are Snakes Necessary? (¿Son necesarias las serpientes?)” con su pareja Susan Lehman, exeditora de “The New York Times”.

El libro, lleno de diálogos enérgicos y cuchillos filosos, tiene los sellos distintivos de De Palma: alusiones a películas (el título se refiere a un libro que Henry Fonda lee en “Las tres noches de Eva”). Martin Scorsese lo resume con un elogio en la tapa posterior: “Es como tener una nueva película de Brian De Palma”.

El nuevo libro es un relato inspirado en John Edwards sobre un senador que tiene un idilio con una joven trabajadora. Últimamente De Palma se ha dedicado a ver un western tras otro. Un día antes volvió a ver “Pasión de los fuertes”, de John Ford, cinta que, dice, sabía cómo recrear un tiroteo.

¿Por qué es “Are Snakes Necessary?” un libro y no una película?

Demasiadas ideas y no hay tiempo suficiente para hacer todas las películas. Uno escribe muchas cosas que nunca llegan a ser una película. Yo y Susan básicamente lo hicimos porque nos pareció divertido. Nunca antes habíamos escrito una novela, ninguno de los dos. Yo tenía una idea para un guión, que nunca desarrollé, basado en la campaña de Edwards y la chica (Rielle Hunter, la mujer con la que sostuvo el idilio) haciendo webisodios, esas pequeñas cosas íntimas que ella grabó. Cuando lo vi, siendo un cineasta, pude observar a alguien coqueteando con la cámara. Partimos de ahí.

¿Escribir un libro es buena alternativa a las dificultades de hacer cine? Su película “Dominó” de 2019 tuvo problemas financieros y no se estrenó en Estados Unidos.

Es una situación muy triste. Fue subfinanciada. Estuve ahí 100 días y filmé 30. Ellos no le estaban pagando a nadie y yo tenía un montón de gente trabajando para mí. La completamos. Pero estaba tan desencantado con la gente que la financió... que dije: “Chicos, aquí está. Buena suerte”. Y no hice nada de publicidad.

¿Le dejó esto un sabor tan amargo como para no hacer más películas?

Nunca había estado en una situación como ésa excepto hace una eternidad, cuando recién empezaba a hacer películas independientes como “Sisters (Siamesas diabólicas)”, que creo tuvo un presupuesto de 150,000 dólares.

"Vértigo” aparece brevemente. En el libro están haciendo una nueva versión.

Fue una película muy influyente. La vi en 1958 en Vista Vision, debo agregar que en el Radio City Music Hall. Me causó una impresión muy fuerte, obviamente. Con los años, y tras haber hecho muchas películas, puedo ver que siempre hay lecciones que aprender de Hitchcock, del modo en que ejecuta ciertas escenas. Y “Vértigo” es la idea de crear una ilusión y hacer que el público se enamore de ella y entonces la tire dos veces desde la torre. Muy, muy buena idea.

¿Hay alguna película de Hitchcock que no le guste?

Me parece que los últimos trabajos de Hitchcock no fueron tan buenos. Cuando finalmente fue descubierto por los franceses y todos los críticos comenzaron a escribir sobre él, ahí es cuando estaba en su declive. No creo que haya alcanzado nunca el pináculo después de “Psicosis” y “Vértigo”.

¿Cree que su carrera tiene un pináculo?

Seguro. He estudiado carreras de directores toda mi vida. A Susan no le gusta que diga esto, pero uno se hace más viejo. Uno tiene un período creativo muy bueno, pero si está haciendo películas decentes después de sus 60, es como un milagro.

¿Cuál ha sido entonces ese pináculo?

En mis 50, cuando hice “Carlito’s Way” y luego “Misión: Imposible”. No se pone mucho mejor que eso. Uno tiene todo el poder y las herramientas a su disposición. Cuando uno tiene al sistema de Hollywood trabajando para uno, puede hacer algunas cosas extraordinarias. Pero cuando tus películas se vuelven menos exitosas resulta más difícil mantener el poder y tiene que empezar a hacer concesiones. No sé si uno siquiera se da cuenta de que las está haciendo. Tiendo a ser muy duro al respecto. Si uno tiene un par de décadas buenas, eso es maravilloso.

Debe haberse acostumbrado a que sus películas, años después de haber fracasado en la taquilla o recibido malas críticas, resurjan como clásicos de culto.

Uno tiene que creer en la película cuando la hace. El hecho de que el público no respondiera y 30 años después piense que era una obra maestra siempre es gratificante. Siempre he dicho que la película que haces se mide frente a la moda del día. Eso no debería evitar que intentes hacer lo que crees que es correcto, lo que funciona para ti.

¿Todavía se practica el tipo de cine atrevido para la gran pantalla?

Las cosas que están haciendo ahora no tienen nada que ver con las películas que hacíamos en los 70, 80 y 90. Lo primero que me hace enloquecer es la manera como se ven. Debido a que filman digitalmente, la iluminación es sencillamente terrible. No soporto la oscuridad, la luz reflejada. Todas se ven igual. Creo en la belleza del cine. Susan y yo veíamos el otro día “Lo que el viento se llevó” y uno se impresiona con lo hermosa que es la película. Los escenarios, cómo está iluminada Vivien Leigh, es extraordinario. Si te fijas en las cosas que se transmiten por streaming es una porquería. Han tirado la narrativa visual por la ventana.

¿Eso es lo que le irrita de las películas de hoy?

Todo el sistema está cambiando. Uno solía salir y hacer una película. Nuestra generación quería apropiarse de los estudios y eso hicimos. Creo que lo interesante de la generación de la que vengo es que se volvieron muy ricos, extremadamente ricos, trabajando dentro del sistema de los estudios. Ahora estamos en este streaming interminable. Todo tiene 10 capítulos y seis temporadas. De alguna manera regresó el viejo sistema de estudio en el que los productores y guionistas son los reyes. Los directores, ¿quién sabe quién dirige una de estas cosas entre todas? Tienes todo el universo Marvel, que es una cosa de acción digital, todo generado por computadora. Cuando hice “Misión a Marte” y pasé un año trabajando con esas tomas con tres o cuatro casas digitales, una estaba trabajando en el barco, otra en el humo, otra en el polvo, yo hacía el storyboard de una toma e iba y venía a mí por todo un año mientras le agregaban cosas. Las tomas son terriblemente caras. Dices, ¿qué es lo que estoy haciendo? Ahí me fui a Europa y dije que no podía seguir haciendo películas como esta.

“Misión: Imposible” va en su séptima entrega, ¿no?

Siguen haciendo las historias más y más largas solo por razones económicas. Después de que hice “Misión: Imposible”, Tom (Cruise) me pidió que comenzara a trabajar en la próxima y le dije: “¿Estás bromeando?”. Una de éstas es suficiente. ¿Por qué querría alguien hacer otra? Claro que la razón por la que quieren hacer otra es para ganar dinero. Nunca fui director para hacer dinero, y creo que ése es el gran problema de Hollywood. Ésa es la corrupción de Hollywood.

Las mujeres en sus películas siempre han sido un foco de tensión. Algunos han calificado sus películas como misóginas. La escena sangrienta con el taladro y las mordidas en “Body Double” sería difícil de imaginar ahora.

Ésa fue una película por la que fui atacado incansablemente cuando se estrenó, pero no puedo decir cuánta gente se me ha acercado para hablar sobre “Body Double”. Siempre consideraron que era un director misógino porque tenía a las mujeres como punto focal en mis thrillers. Bueno, lo siento, prefiero fotografiar a mujeres caminando en vez de hombres (risas). Creo que alguna vez un gran filósofo dijo: “La historia del cine se trata de hombres fotografiando mujeres”. Siempre he dicho: “Si tengo que seguir a alguien preferiría que fuera una mujer hermosa que Arnold Schwarzenegger”. Lo siento.

Hitchcock lamentó que nunca pudiera filmar escenas que siempre había imaginado. ¿Hay alguna que desee haber filmado?

Sí, entran en los libros. Constantemente señalo, cuando me preguntan sobre esas largas secuencias visuales y por qué funcionan —y realmente nunca me di cuenta cuando las estaba haciendo— que cuando tienes una secuencia de acción tienes que preparar la coreografía. El problema es que el 99% de los directores no lo hacen. Hitchcock sabe cómo hacerlo. Yo sé cómo hacerlo. (Steven) Spielberg sabe cómo hacerlo. (Stanley) Kubrick sabe cómo hacerlo. Tienes que preparar la geografía de la locación para que el público sepa dónde está todo antes de hacer que comience la acción, sean dos ejércitos chocando, un tiroteo o una estación de tren o Cary Grant en un cruce en el centro del país. La clave es que tienes que bajar la velocidad de todo. Si te fijas en cada tiroteo que ves, no tienes idea de dónde está todo. Lo he dicho mil veces y creo que soy el último que lo practica. Me iré a la tumba con eso.

Proyecto

El cineasta espera comenzar a filmar en agosto la película “Catch and Kill”.

Argumento

“Es básicamente una película de terror basada en sucesos reales que se han visto en las noticias”.

Figura

“El personaje de Harvey Weinstein deambula por ahí. Es aterradora y divertida”, señala el director, que en un principio había llamado “Depredador” al proyecto.

El futuro

“Creo que nos estamos acercando al final”, admite sobre su carrera. “Tengo una rodilla mala. William Wyler dijo que cuando no puedes caminar se acaba. Escribir libros puede poner en práctica nuestra imaginación. Mientras pueda hacerlo lo haré. Aunque no extrañaré dejar de hacerlo (risas)”.

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