in ,

El elenco “zombi” rompe protocolos dentro de Cannes

Los directores brasileños Juliano Dornelles y Kleber Mendonca Filho (tercero y cuarto de izquierda a derecha) llegan con su reparto para la proyección de la película “Bacurau”

Critica a sociedad consumista

CANNES (EFE y El Universal).— Los seres humanos somos zombies que nos dejamos arrastrar por la sociedad consumista en un mundo en el que la destrucción de la naturaleza es imparable. Eso es lo que Jim Jarmusch explicó ayer en Cannes de su filme “The Dead Don’t Die”, comedia metafórica que va por la Palma de Oro.

anoche durante la edición 72 del Festival Internacional de Cine de Cannes
Los directores brasileños Juliano Dornelles y Kleber Mendonca Filho (tercero y cuarto de izquierda a derecha) llegan con su reparto para la proyección de la película “Bacurau”

Aunque parezca una divertida parodia de zombies y sea un particular homenaje a George Romero, en realidad lo que Jarmusch ha querido hacer es denunciar el “declive de la naturaleza a un ritmo sin precedentes”.

“Es aterrador”, aseguró Jarmusch en rueda de prensa. “Es esa especie de ineptitud a hacer frente a ese declive que afecta a los seres vivos, y eso me perturba y da miedo”, agregó.

Y eso es lo que cuenta en un filme plagado de estrellas como Adam Driver, Bill Murray, Tilda Swinton, Chloë Sevigny, Selena Gomez, Steve Buscemi, Iggy Pop y Tom Waits, que cuenta cómo la Tierra se sale de su eje de rotación, lo que provoca una invasión de zombies contra los que los habitantes de un pequeño pueblo de Estados Unidos poco pueden hacer.

Una historia de zombies con poca sangre —“intento hacer películas en las que no haya mucha sangre por eso los zombies están más bien secos y llenos de polvo”, explicó el realizador—, una especie de comedia de horror con toques surrealistas al más puro estilo Jarmusch.

Pero que se queda un poco a medio camino entre una alocada comedia, una historia de zombies y una crítica social, lo que ha hecho que en Cannes fuese recibida con sonrisas, pero pocos aplausos en sus primeros pases.

Oscura al mismo tiempo que luminosa, Jarmusch señaló que ha tratado de equilibrar esa oscuridad con el humor porque considera que hay que apreciar la maravilla que es la conciencia humana y los pequeños momento de cada día, algo que se puede hacer desde el humor.

“La oscuridad forma parte de la vida y el humor también. Sin el humor, sin las bromas, sería muy difícil seguir viviendo“, afirmó el director de filmes como “Broken Flowers” (2005) o “Peterson” (2016).

Esas ideas están volcadas en un filme que busca ser una denuncia contra la acción del hombre en el mundo, algo que para Jarmusch es más una crisis ecológica.

“Lo que cuenta es saber que tenemos una conciencia, saber dónde estamos y que hay relación entre todos los ecosistemas del planeta. La política es más una distracción, no controla el planeta, son las grandes empresas las que lo controlan”.

“Yo soy tan culpable como todos, hago películas estúpidas con actores estupendos. Si todos boicoteáramos a una empresa por sus malas prácticas, se hundiría”, resaltó Jarmusch, para quien la esperanza está en la gente de proyectos como el Movimiento Sunrise, que lucha por el cambio climático.

El tiempo pasa deprisa y hay que actuar, señaló el realizador, que pone toda su esperanza en los adolescentes, representados en su filme por Selena Gómez, o en las personas que se quedan al margen de la sociedad —como el personaje de Tom Waits—.

Un filme en el que ha vuelto a contar con Bill Murray, un habitual en su cine, que interpreta al jefe de Policía de Centerville y que puso con su humor un contrapeso a las declaraciones más intensas del realizador.

“Jim te envía una tonelada de dinero y muchos regalos (…). Es así como funciona, nos manipula. No sé cómo he hecho para tener este trabajo, para mí ha sido muy interesante y el guión divertido“, dijo Bill Murray, tan impasible en la rueda de prensa como lo es en sus interpretaciones.

Junto a él, Adam Driver —ausente de la rueda de prensa pese a que ayer sí pasó por la alfombra roja de Cannes— y Chlöe Sevigny como agentes de Policía y Tilda Swinton, que da vida a una divertida maquilladora de cadáveres que maneja una espada samurai como Uma Thurman en “Kill Bill”.

Una película que recupera el amor de Jarmusch por los filmes de terror de Universal que veía en su infancia, aunque reconoció que prefiere los vampiros a los zombies. Y con la que ha querido rendir un homenaje al “dios” del género, George Romero, que cambió completamente el estilo de estos filmes.

Además, en un Festival en el que todo está cronometrado al milímetro tener a un actor como Bill Murray a quién le gusta desafiar los protocolos es una bocanada de aire fresco.

Las anécdotas que rodean al actor lo hacen muy especial. Por ejemplo, que no tiene agente y todo lo hace con acuerdos verbales.

Otro mito que lo rodea es que le encanta hacer felices a los demás.

Las historias son de lo más diversas: desde aparecer de improviso en una fiesta que elige de forma aleatoria y en la que se pone a lavar los platos ante los ojos atónitos de los anfitriones o cuando le pide al encargado de una cafetería que lo deje estar un rato en la caja registradora cobrándole a los clientes.

Son tantas que incluso hay un sitio llamado Bill Murray Stories (www.billmurraystory.com) en el que las personas van subiendo sus fotos con él y cuentan cómo lo conocieron y lo que hizo por ellos.

Con esta expectativa (e incertidumbre) Murray apareció en la alfombra roja de Cannes y cumplió con todas las actividades de prensa que había prometido hacer.

Cuando un periodista le preguntó qué es lo que le había dicho Jim Jarmush para que se decidiera a hacer la película le respondió que lo que hace Jim es aventarte mucho dinero, “pero muchísimo ¿eh? Él sólo te avienta dinero, te manda muchas cosas a casa. Por días y días te empiezan a llegar regalos a tu puerta y entonces piensas, ‘ay Dios, creo que Jarmush quiere trabajar conmigo’. Puedes saber quién es por la forma en la que opera. Es un manipulador y no sé cómo demonios conseguí este trabajo”. La respuesta no le hizo mucha gracia a Jarmush, quién no cambió su rostro de seriedad mientras que Murray continuó hablando, “el guión me pareció muy divertido. Que por cierto, no sé ni cómo lo conseguí. Pero Jarmush vive en blanco y negro de una forma graciosa. Todo en él es acerca de sombras. Es alguien que aparece en el día pero llega vestido de noche”, agregó arrancándole una leve sonrisa al director de “Ohio”.

Al hablar de las cosas difíciles para los actores, Murray dijo que algo que encontraba aterrador era Cannes, provocando las carcajadas, nuevamente, de la audiencia. “Pero seguro que en La Croisette no encuentras zombies”, le dijo el moderador a lo que Bill respondió muy serio, “eso dices tú”.

No todo fueron risas pues la seriedad llegó cuando Bill habló de los problemas del cine y dijo que todos los que estaban ahí hacían eso para ganarse la vida, “hablando sólo por mí puedo decir que doy lo mejor de mí cuando estoy trabajando para vivir. Cuando no estoy trabajando soy perezoso pero cuando estoy en un filme estoy en la mejor representación de mi conciencia así es que soy mejor persona cuando hago una película. Y mi preocupación por el planeta se demuestra en mi preocupación por el filme y por las personas que trabajan en él. Incluso el hecho de estar aquí hoy con ustedes hablando de la cinta habla de ese gran esfuerzo que hago. Ese es el pedazo de hielo sobre el cual sobrevivo y que espero no se derrita”, dijo provocando aplausos.

Selena Gomez también apuntó que a ella el tema que más le preocupaba era el de las redes sociales.

Para la estrella, que tiene más de 150 millones de seguidores las redes sociales son, para su generación en específico, “algo terrible. Entiendo que es increíble usar tu propia plataforma pero me asusta cuando veo lo expuestos que están los jóvenes. No están al tanto de lo que realmente está pasando y no quiero decir que se vuelven egoístas porque es muy agresivo pero sí que es peligroso el que las personas ya no están pudiendo recibir la información que deberían”.

Aterrorizada desde pequeña, Chöe Sevigny contó que “cuando era pequeña vió “El exorcista” y le aterró tanto que fue a hablar con un sacerdote para que le explicara sus miedos.

“Me dijo: sí, es verdad. Usualmente le sucede a las chicas jóvenes así que no actúes raro o juegues a hacer brujerías porque estás invitando al diablo a entrar a tu alma… así que estoy aterrada desde entonces”.

Obsesionada con el terror

Selena Gomez cuenta que desde niña su papá le dejaba ver películas de terror para asustarla y así él podía reírse y después se enganchó. Le gusta de todo: “Zombieland”, “The Walking Dead” y “Black Summer”.

Monterrey toma ventaja en semifinales tras derrotar 1-0 a Tigres

Cartón de Tony: Rescate y rehabilitación