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Enloquecen las “riveristas” argentinas

Carlos Rivera les dedica más de dos horas de música

BUENOS AIRES (El Universal).— “¡Me dejaste más pobre que el Chavo!”, pero no importa, se trata del concierto 100 del “Guerra Tour” de Carlos Rivera y había que estar, eso no pasa todos los días, dice una “riverista” argentina que se gastó sus ahorros con tal de estar una vez más con su ídolo, pero ahora en el Hipódromo de Palermo en la capital argentina.

Con ella, más de 13 mil historias reunidas para ser parte del nuevo reto del originario de Tlaxcala: ofrecer el show ante el mayor número de asistentes de su carrera. Arriba del escenario, Carlos Rivera aparece con “Amo mi locura”, a las 20:40 horas; el alarido de mujeres de todas las edades.

“Vi a Carlos Rivera en Madrid; vine a pasar las fiestas y traje a mi mamá”, cuenta entre el griterío una fan en segunda fila.

A “Te esperaba” y “Sígueme” se unen las voces de miles. “Al fin del mundo contigo, mi amor”, le gritan, porque voluntarias hay muchas, pero Carlos elige sólo a una, a la más fiel, la que está dispuesta a todo.

“Lo que tú quieras, mi amor”, le responde la chica a la que el cantante invita al escenario. Abajo, miles de envidias. “¡Llévame contigo!”, se escucha.

Arriba del escenario, un canto a los que ya no están. “Recuérdame”, de la película “Coco”, y “La luna en el cielo” son suficientes para desencadenar el llanto de un agente de seguridad que resguarda la primera zona.

De espalda al escenario, no se contiene y no lo disimula. Un abrazo de su compañero lo hace recomponerse para tratar de seguir su labor.

Las fans le celebran el sentimiento.“Tengo 80 años y vengo a festejar”, dice un cartel de las decenas que Rivera trata de leer desde el escenario. Para ellas dedica más canciones: “Bendita tu vida” y “Te amo” pero no es suficiente, quieren al mexicano para siempre en sus vidas. “¡Quédate!”, gritan sin temor. Y él, que sabe darles gusto, acepta la invitación.

“Yo terminé por lo que resta del año, así que me puedo quedar aquí hasta donde quieran”.

Al final decide volver a México para pasar las fiestas decembrinas en su natal Huamantla, pero promete volver en abril para, una vez más, desencadenar otro puñado de historias.

Arriba del escenario canta “Otras vidas”, “Serás”, “Fascinación” y “Me muero” en un intento por terminar.

Abajo, la rebeldía total. “¡No!”, así que sigue con otro par que resulta insuficiente aun cuando han transcurrido más dos horas de show. Ha bailado, reído y emocionado, y las fans han quedado sin voz, pero no importa, estarán repuestas para abril.

 

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