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J Balvin y Billie Eilish hipnotizan

Foto: Megamedia

Lo más destacado en el escenario de Coachella 2019

LOS ÁNGELES.— Decenas de miles de personas fueron testigo del hipnotizante ritmo que contagió J Balvin a la segunda jornada del Festival Coachella 2019, donde su reggaetón prendió al público.

En la fiesta en el Empire Polo Club, el colombiano tuvo como invitada a Rosalía, informa Notimex.

El intérprete de éxitos como “Mi gente”, “Ginza”, “Machika” y “6 AM” ofreció la primera actuación completa de reggaetón en 20 años de Coachella. “Nos demoramos 15 años para que llegara el reggaetón a Coachella”, dijo el cantante.

Hizo dupla con Rosalía en “Con altura”, en el que la catalana se sumó al trap del colombiano, que en su show rindió homenaje al género con temas como “La gasolina” y “Oye mi canto”.

J Balvin subió el año pasado a Coachella como invitado de Beyoncé.

Otro artista que tuvo gran éxito en la jornada sabatina fue Billie Eilish con un estilo que combina pop, electrónico, hip hop y gótico.

Billie tiene solo 17 años y un disco en el mercado, pero muchos expertos y millones de fans ya colocan como la próxima gran estrella de la música, reporta EFE.

Su presentación en el evento, referente del gusto hípster, supone una nueva palmada en la espalda a una artista que comenzó componiendo canciones junto a su hermano y recientemente alcanzó el número uno en la lista de Billboard, ha pasado por el programa de Ellen DeGeneres y ha sido objeto de dos largos perfiles en “The New York Times” y “Los Angeles Times”.

Aunque actuó en un espacio destacado, el público pronto se dio cuenta de que el Outdoor Theatre, el segundo escenario más grande del evento, se iba a quedar pequeño para la joven.

A la misma hora del concierto de Aphex Twin y de la sesión de Idris Elba como DJ, miles y miles de asistentes en Coachella escogieron sin embargo ver a Billie, quien arrancó su actuación media hora tarde y mientras frente al escenario se producían algunas aglomeraciones.

Con una estética muy singular, a caballo entre el look rapero y el gótico y muy alejado del de otras cantantes femeninas, la joven comenzó su concierto con “Bad guy”, uno de los éxitos de su álbum debut “When All Falla Asleep, Where Do We Go?”.

Enlazando pop oscuro e introspectivo con detalles de hip hop y electrónica por medio de unas canciones minimalistas y sin grandes florituras, el álbum de Billie llama también la atención por su pronunciado contraste, el que va del lamento de corazón roto adolescente de “Wish You Were Gay” a la contundencia y exhibición de poderío de “You Should See Me in a Crown”.

Aunque quizá sea “Xanny” la gema de su álbum, una canción asombrosamente madura y en la que reflexiona sobre el consumo de calmantes y otras drogas en su generación. Las críticas a su disco de lanzamiento, que coescribió y produjo su hermano Finneas O’Connell, son muy positivas y toda una referencia de la industria como Dave Grohl, líder de Foo Fighters, comparó la conexión de sus hijas con la obra de Billie con lo que los jóvenes de la década de 1990 sentían por los temas de Nirvana.

La aventura de Billie comenzó en 2015 cuando publicó en Soundcloud la canción “Ocean Eyes”.

A partir de ahí comenzó la fiebre por ella en las redes sociales y los millones de clics en sus temas que la llevaron a firmar con Interscope y a tener ahora 17.8 millones de seguidores en Instagram.

Aunque la historia de un talento joven y único que alcanza el estrellato a la velocidad del rayo es una constante en el pop, Billie trata de evitar las comparaciones.

“Todo el mundo siempre intenta hacer que todo el mundo compita (…). Es como: ‘¿El álbum de Billie quizá supere al de Ariana Grande?’. Pero paren, no me importa eso. No quiero oír que Billie Eilish es la nueva Lana del Rey. ¡No le falten al respeto a Lana así! Esa mujer ha hecho su estilo de manera perfecta durante toda su carrera y no debería escuchar eso”, dijo a “Los Angeles Times”.

“No quiero escuchar que alguien es la nueva Billie Eilish en un par de años“, añadió.

A la espera de lo que depare el futuro, el presente es suyo y este año, para confirmar la magnitud de su fenómeno, tiene una gira mundial.

Ayer, Ariana Grande, Khalid, Zedd y Bad Bunny encabezaron el tercer día de actividades del festival.

 

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