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La abuelita mexicana Irma Silva puede recibir un Latin Grammy.

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CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— La abuelita mexicana Irma Silva cumplió un sueño cuando, por su 80 cumpleaños en 2018, sus nietos decidieron que después de tantos años siendo una apasionada del canto se merecía que le grabaran un disco, un proyecto que empezó como algo familiar pero que ahora puede recibir un Latin Grammy.

Desde General Terán, Nuevo León, la banda Buyuchek e Irma Silva han viajado hasta Las Vegas, Nevada, para recibir el veredicto de la nominación a “Mejor álbum de música norteña”.

“Me siento muy feliz y muy contenta de haber logrado esto, y mis nietos están contentos también. Jorge, mi nieto, es el que me trae aunque yo le digo que ya no es tiempo, que ya estoy grande”, expresó este miércoles la abuela en entrevista.

Tanto ella como el resto de la banda se sienten satisfechos con sus logros hasta el momento y lo más probable es que sigan adelante con el proyecto a pesar de que Jorge Loayzat, el nieto, pensó en un primer momento en grabar el disco “Las canciones de la abuela” como algo familiar.

“El disco fue un regalo para ella por sus 80 años. Incluye esfuerzos y sacrificios de muchas personas, todo el mundo puso un granito de arena. Nace de manera noble con el único objetivo hacer feliz a la abuela”, explicó Loayzat.

Sin embargo, cuando les comentó la idea a sus compañeros de Buyuchek, estos le dijeron que no solo debería compartirlo con la familia, por lo que decidieron hacerlo formal y finalmente firmaron con Universal Music.

Ahora la banda Buyuchek, que tuvo que interrumpir la grabación de su último disco para trabajar con la abuelita, tiene la mente puesta en hacer más música con Irma Silva.

Además, artistas contemporáneos de gran recorrido como Ramiro Cabazos y Poncho Villagómez han buscado a la abuelita para grabar canciones con ella, lo que ella jamás había llegado a imaginar que sucedería.

Para Buyuchek, lo más importante de este proyecto y los comentarios que más reciben es que muchos mexicanos se han identificado con la historia y recuerdan como sus tíos, abuelos o padres cantaban con los amigos y familia y, por unas cosas y por otras, nunca pudieron llegar a triunfar.

“El factor común en todos los comentarios que nos ponen en YouTube es que recordaron a un tío o papá. Es la parte más padre (genial) y mágica del proyecto, la música en familia”, detalló Miguel Cienfuegos, acordeonista de la banda.

Irma Silva y Buyuchek compiten en su categoría con Bronco, Intocable, Calibre 50 y La Maquinaria Norteña.

Cree en su generación

Reivindicativa, feminista, muy versátil con su música, de solo 23 años y con los pies en la tierra. Así es Cami, la nueva sensación de la canción chilena y que, en una entrevista durante los Latin Grammy, mostró su confianza en que las protestas de los jóvenes de su país traigan un cambio.

“Creo mucho en mi generación, en mi bandera, en la gente y el pueblo chileno”, afirmó sobre las manifestaciones generalizadas en Chile contra la desigualdad y neoliberalismo.

“Cuando las raíces están tan podridas, siguen metiéndole tierra e intentando taparla y decorarlo bonito. Pero la raíz está podrida, huele mal: ya no tiene más de dónde alimentarse. Hay que sacarla y, cuando nos damos cuenta de lo putrefacto que estaba todo, es catastrófico. Crea un impacto social muy denso (…). A partir de lo que estamos viviendo va a salir una oportunidad gigante”, dijo.

Cami optará mañana en Las Vegas a llevarse el premio al mejor nuevo artista artista y anotarse el galardón al mejor disco de pop vocal tradicional con “Rosa”.

Además, la artista actuará esta noche en la gala Persona del Año que reconocerá la trayectoria de Juanes.

Con el “corazón medio alborotado”, esta joven admitió su emoción por estar en la fiesta de la música latina.

“Me acuerdo de estar mirando los Latin Grammy cuando era pequeña y pensar: ‘Cómo se hace para llegar a allá, qué hace la gente para estar ahí’”, recordó.

Pero su aventura en la ciudad del juego no le ha hecho perder de vista el multitudinario movimiento alentado por jóvenes y que pide una transformación para Chile.

“Me encuentro en Las Vegas esta semana participando esta semana en la entrega de los Latin Grammy”, dijo el martes Cami en su cuenta de Instagram, donde tiene 1,9 millones de seguidores.

“Gracias a todos los jóvenes que siguen en la lucha (…). Los quiero mucho y vamos pa’ delante”, añadió.

Cami opinó que su generación ha tenido “la suerte” de conocer la libertad y argumentó que quizá por eso no temen el futuro.

“Estas manifestaciones las provocaron los estudiantes. Eso te dice algo. Tenemos una valentía distinta, una mentalidad diferente. El otro día leí una pancarta que decía ‘somos la generación que no tiene miedo a morir’. No tenemos miedo. Por el contrario, nos reímos cuando nos amenazan”, afirmó.

“La música también es un método de protesta. Claro, me pueden decir: ‘Cami, a ti no te falta nada’. Pero yo no lucho porque a mí me falta algo. Lucho porque a muchos les falta todo. Y el plato de comida que tengo en mi mesa es gracias a todos. Lo mínimo que puedo hacer es utilizar mis plataformas y mi micrófono de manera respetuosa y sincera”, agregó.

Desde fuera, puede parecer que su carrera ha ido a toda velocidad, pero parece tomárselo con serenidad.

Participó en The Voice Chile, donde su tutor fue Luis Fonsi; editó el año pasado el exitoso y muy variado álbum “Rosa”; y este viernes lanzará la primera parte de “Monstruo”, su nueva entrega discográfica.

Sin ganas de encasillarse o “limitar” su creatividad, Cami dijo que “Rosa”, un disco que va del folclor (“Querida Rosa”) al soul (“Pa callar tus penas”) pasando por el pop (“No es real”), lo creó “desde el corazón para otros corazones”.

“A eso aspiro yo, eso quiero para el resto de mi carrera: que mis conciertos y mi música sean un método de catarsis. Se necesita música con la que se pueda vomitar”, ironizó.

También adelantó que “Monstruo” gira en torno a “la dualidad” y que tendrá “muchas aristas” y “muchos colores” con tango, cumbia o samba peruana.

Y, por último, reivindicó la honestidad y sinceridad que puede aportar la juventud.

“No por tener 23 años significa que no pueda hablar de ciertos temas o que mis sentimientos sean menos válidos por ser chica. No: escribo de lo que me sale del corazón y con verdad. Escribo para sanarme”, finalizó.

Calamaro para rato

Andrés Calamaro, versátil, polémico y veterano de la música latina, uno de los artistas de la “vieja escuela” como él mismo define, sigue dando de qué hablar tanto sobre él como de sus discos. Su último, “Cargar la suerte”, está nominado a Álbum del año en los Grammy.

El argentino hizo una parada en su gira para llegar a la trepidante ciudad de Las Vegas, sede de la 20 edición de esos premios que él mismo vio fundar y en los que en esta ocasión cuenta con cuatro nominaciones que comparte con compañeros como Sanz, Blades y Rosalía, sobre quienes se deshace en halagos.

“Vadea un poco verse con Rubén Blades y Alejandro Sanz, estamos hablando de artistas que además de haber grabado un disco que podría ser del año, son de recorrido“, afirma Calamaro desde la habitación de uno de los hoteles de la urbe.

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