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Maneja Vicente Fernández el debut de su nieto

Alex Fernández durante una entrevista en Miami para anunciar el lanzamiento de su álbum debut

Escucha a su abuelo

MIAMI (EFE).— Alex Fernández, nieto de Vicente Fernández e hijo de Alejandro Fernández, se siente “honrado de representar a la nueva generación de su familia con la música mariachi” y reveló que ha sido su abuelo el motor de su naciente carrera.

“Mi abuelo es territorial con sus cosas y es él quien dirige todo lo de mi carrera”, narró el joven músico.

Durante una visita a Miami para promocionar su segundo sencillo, “Lo primero que haría”, que sale al mercado pasado mañana, Alex se presentó como un híbrido perfecto de las dos celebridades de su familia.

“Fue él quien decidió que tenía que lanzar mi carrera artística y hasta escogió personalmente las canciones que van en mi disco”, dijo sobre el entusiasmo de su abuelo. Con una camisa estampada (“que me regaló mi papá”), pantalón blanco y mocasines, el joven lucía como el hijo del Alejandro que le rompió el corazón a muchas de sus fans al dejar la música tradicional mexicana e irse al pop.

Pero en cuanto comienza a hablar de los mariachis y de los géneros tradicionales de su país, en el joven se asoman las “miles de horas” escuchando a su abuelo.

“Esta es la música por la que siento pasión”, afirma Fernández, de 25 años, quien además de ser graduado de Administración de Empresas es pianista clásico.

“Disfruto todo tipo de géneros, incluyendo el reguetón, pero lo mío es la música mexicana”.

Su meta es tomar el sombrero de charro que con orgullo han llevado los Fernández sobre el escenario y lanzarlo a todas las nuevas geografías.

“Lo que quiero es que el mariachi llegue más lejos”, explicó. “Hacer que los jóvenes no lo vean como algo pasado, sino que lo sientan como algo de ellos”.

El pequeño de los Fernández vocalistas sabe que es difícil que haya una revolución musical con el género mexicano, como la que ha vivido el reguetón en los últimos años, pero, según afirmó, no se limita en sus aspiraciones.

“Siempre que a la gente le guste, las cosas van a funcionar. En eso estamos concentrándonos”.

Es lo mismo que responde a quienes lo miden con una vara más alta por pertenecer a esa estirpe. “Tiene sus beneficios y sus problemas, pero al final el público es el que decide”, argumenta.

Ni su padre ni su abuelo se habían dado cuenta de la voz que le legaron hasta que, hace dos años, Alex pidió prestado al mayor de la familia su estudio privado, en el rancho Los Tres Potrillos de Guadalajara. La idea fue grabar dos canciones que le quería regalar a su mamá y a su abuela.

En cuanto “Chente” lo escuchó, se dio cuenta de que Alex también era heredero de su arte.

“Él le dice a mi papá: no te metas, este es mío”, contó el joven y detalló cómo fue el proceso para escoger, grabar y orquestar las 12 canciones que presentará en su primer álbum, que espera lanzar en marzo de este año y cuyo título no quiso adelantar.

 

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