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México encasilló a Eugenio Derbez en la comedia

Imagen cedida por Apple TV+ que muestra a Eugenio Derbez durante la grabación de la película “Coda”

LOS ÁNGELES (EFE).— El cine “indie” y Eugenio Derbez parecen mundos opuestos, pero “Coda”, la gran sensación de la última edición de Sundance, hizo que el actor mexicano se adentrara en las películas independientes con una entrañable y emotiva historia sobre la familia, la música y la aceptación.

“En México es muy difícil que me den la oportunidad de hacer una película dramática o una película ‘indie’ porque tengo el ‘background’ de comediante”, admitió en una entrevista.

“Coda” se estrena pasado mañana en cines y Apple TV+ tras arrasar en Sundance con los premios del público y el jurado a la Mejor Cinta Dramática estadounidense, la distinción a la Mejor Dirección de una película de Estados Unidos, y un galardón a todo el reparto.

Sian Heder escribió y dirigió este “remake” de la película francesa “La famille Bélier” (2014) que se centra en una adolescente llamada Ruby, quien es la única persona que puede oír en una familia de sordos.

El dilema para Ruby surge cuando tiene que decidir entre apoyar el decadente negocio pesquero de su familia o continuar con su pasión por la música.

Emilia Jones lidera junto a Marlee Matlin y Troy Kotsur el elenco de esta película en la que Eugenio da vida a Bernardo, un maestro de canto con métodos peculiares.

No me esperaba ver su nombre en una película de Sundance. En este punto de su trayectoria, ¿qué le atrajo de entrar al cine “indie”?

Pues justamente eso. A mí me encantan las películas independientes, pero el problema es que rara vez me dejaron hacer una. Hice “La misma luna” (2007) y alguna que otra por ahí... Pero en mi país (México) es muy difícil que me den oportunidades de hacer una película dramática o una película “indie” porque tengo ese “background” de comediante. Inmediatamente me decían: “Lo que pasa es que tu cara es muy conocida como Ludovico P. Luche y otros personajes. En cuanto salgas en la película dramática, la gente se va a reír y el director no quiere eso”. Entonces, no me daban la oportunidad. Pero en Estados Unidos, como no conocen todo ese “background”, pues sí me dan la oportunidad, audiciono, y, de repente, se me abre la puerta de ser parte de esta película independiente que, además, es hermosa. Estoy feliz de interpretar un papel dramático a estas alturas de mi carrera.

La figura del mentor apasionado y extravagante la hemos visto en muchas cintas. ¿Cómo le dio su sello personal al papel de Bernardo?

Me puse a ver todas las películas que te puedas imaginar para más o menos darme una idea. “Whiplash” (2014), “Dead Poets Society” (1989), etc. A partir de ahí construí un personaje que tuviera un carácter fuerte, que al principio pareciera un desgraciado, uno de esos maestros que te quieren hacer la vida imposible. Pero lo que quería es que, al final, te dieras cuenta de que no: este hombre es un apasionado de la música que fracasó en su carrera y acaba dando clases en una escuela, pero su amor por la música sigue siendo el mismo. Cuando Bernardo ve a una alumna que tiene talento como Ruby quiere impulsarla para que sea lo que él no pude ser.

¿Qué aprendió sobre las personas sordas haciendo esta película?

Aprendí muchísimo. De entrada, no sabía el talento actoral que había en la comunidad de las personas sordas. Cuando la directora decidió contratar a actores sordos, yo me espanté. Dije: “Va a estar muy difícil que logre encontrar actores sordos y que sean buenos para el tamaño del papel que tienen... Va a estar complicado”. Yo no sabía que había una comunidad gigantesca de actores sordos. Justamente porque son sordos y no tienen la capacidad de comunicarse más que con las señas, con la cara o con los ojos, su capacidad para comunicar a través de una mirada es espectacular.

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