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Músicos veracruzanos triunfan en Nueva York

El trío "Villalobos Brothers", originarios de Xalapa, Veracruz.- Foto de internet

Ernesto, Alberto y Luis Flores Villalobos nunca imaginaron que su pasión por la música y su amor al violín los reuniera fuera de casa, lejos del resto de la familia, en Nueva York, donde hoy son aclamados y considerados uno de los principales ensambles del llamado “World Music”.

El trío de violinistas Villalobos Brothers (Hermanos Villalobos) está dando de qué hablar principalmente en la llamada “Gran Manzana”, pero no gracias al apoyo de becas del gobierno o al patrocinio de alguna institución o la iniciativa privada, sino a su talento, esfuerzo, dedicación, pero sobre todo a la curiosidad y ganas de desafiarse a sí mismos.

Así lo considera Humberto Flores, director artístico de este grupo de virtuosos que ha llevado al son huasteco, al son jarocho, la música de mariachi, al jazz y hasta al blues a un nivel único y original por cual hoy están postulados al premio Grammy Latino por su sencillo Somos.

Los hermanos Villalobos tuvieron que dejar mucho en su natal Xalapa, en Veracruz, empezando por su familia y su gente, para llegar a la “ciudad que nunca duerme” y alcanzar el llamado “sueño americano” que todo migrante anhela.

“Todos somos originarios de Veracruz y tenemos la formación en música clásica en la Facultad de Música de la Universidad Veracruzana. Nuestra carrera nos llevó a estudiar el posgrado y ahí fue cuando comenzamos a incursionar en circuitos de mayor competencia. La curiosidad de seguir con proyectos de alto nivel nos llevó a movernos a la ciudad de Nueva York”.

“Estamos acá desde el año 2000, primero llegó el hermano mayor hace 19 años a estudiar una maestría; durante sus estudios decidió establecerse por allá mientras el resto cursaba sus maestrías en Europa, pero al terminar se unieron”, relató el también guitarrista del grupo a Notimex. Humberto dejó claro que la peculiaridad de que existan tres hermanos violinistas les ha permitido que el proyecto avance, gracias a que hay una comunicación que va más allá de la música, situación que les facilita echar a andar un proyecto de música original.

El debut

Su debut en el Carnegie Hall, el 23 de octubre de 2005, en un concierto a beneficio de la comunidad judía The Shul of New York, resultó el parteaguas para que dieran a conocer no solo su música, sino su virtuosismo y sobre todo su estilo. La mayoría de sus composiciones incluyen armonías a tres violines, con patrones melódicos ejecutados por alguno de los hermanos y armonizados en contrapunto.

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