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Postulan a premio a corto 100% yucateco

Tres de los cuatro integrantes de la familia de la que habla el cortometraje documental “Boca de culebra”

“Boca de culebra” está nominado al Premio Ariel 2021

“Boca de culebra” se convirtió en la primera producción 100% yucateca en ser nominada a un premio Ariel, en la categoría Mejor Cortometraje Documental.

La 63a. edición del Ariel se realizará el sábado 25 de septiembre próximo.

El 18 de agosto pasado la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas que organiza los premios anunció las candidaturas de este año en sus distintas categorías.

Para Adriana Otero Puerto, directora del cortometraje, y para todos los que fueron parte de la producción, la noticia les causó mucha emoción y consideran que es algo importante para la región, ya que es la primera producción yucateca en ser nominada en el Premio Ariel, considerado el evento más importante de cine en México.

El documental es una producción del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), pues en 2018 aplicaron al concurso nacional de proyectos de cortometraje por regiones, y fueron seleccionados para recibir los apoyos que permitieron realizarlo.

Documental

Algo interesante es que en esa edición de 2018 fue la primera vez que se abrió la categoría documental.

El proyecto se estrenó en agosto de 2020 en el Festival Internacional de Cine de Monterrey, donde ganó el Cabrito de Plata a Mejor Cortometraje Documental Mexicano. Asimismo, en el Festival de Cine Contemporáneo Black Canvas 2020 ganó como Mejor Dirección, y en el Festival de Cine Latinoamericano en Lenguas Originarias 2021 en Perú fue galardonado como Mejor Cortometraje Latinoamericano.

Adriana Otero señala que el corto se centra en una joven mujer de una familia de cuatro integrantes, quienes son sordomudos y viven en una comunidad de Yucatán, en la que durante muchos años toda la población era sordomuda y creó su propio lenguaje de señas, que no se asemeja a la lengua de señas mexicana, pues es maya.

La directora de “Boca de culebra” cuenta que supo de esta comunidad al ver un reportaje de televisión sobre el tema, y le pareció que sería muy interesante plasmar una historia en un cortometraje, por lo que al ver la convocatoria del Imcine fue a la comunidad para investigar y ver la posibilidad de realizar el proyecto.

Fue así como le hablaron de una familia de cuatro integrantes, conformada por los papás y dos hijos (un varón y una mujer), todos sordomudos.

El corto se cuenta desde la perspectiva de la hija, y muestra la forma en la que viven en el silencio, cuáles son sus sueños y a qué se dedican.

Reto

Manifiesta que la parte técnica en lo visual y sonoro fue un reto importante.

La parte sonora, explica, es el elemento del que surge el interés de imaginar cómo escucharía una persona de esa comunidad, en un lugar rodeado de los sonidos de la naturaleza y de las tradiciones del lugar, como la fiesta del pueblo.

El diseño sonoro también fue vital para transmitir lo que los protagonistas tenían para decir, la búsqueda de sus sueños y resiliencia para alcanzar los mismos.

La producción, la música y el diseño estuvo a cargo de Alberto Palomo Torres, y la fotografía, Maricarmen Sordo, que “requirió de mucha sensibilidad al contar con pocos recursos técnicos ante los espacios cerrados donde se filmó”.

Como asistente de producción estuvo Margely Galaz, y como guionista y directora, Adriana Otero.

La Academia organiza un ciclo de proyecciones rumbo al Ariel 2021, por lo que “Boca de culebra” podrá ser vista por el público.

Para saber fecha, hora y plataforma de la transmisión se puede seguir las redes sociales de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, así como en Facebook a Boca de Culebra.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

De un vistazo:

Significado en maya

El cortometraje “Boca de culebra” lleva ese nombre porque la comunidad de la que se habla en el proyecto se llama Chicán, una palabra en maya, que en español se traduce como boca de culebra.

Un referente de investigación

Adriana Otero Puerto, directora del cortometraje, resalta que la comunidad es un referente importante para los lingüistas para investigar y comprender cómo nace un lenguaje.

Inclusión

Actualmente hay quienes no son sordomudos en esta comunidad, pero saben y usan el lenguaje de señas que ahí utilizan, e incluso lo hablan entre personas que no tienen problemas de habla y audición, de modo que son un ejemplo de inclusión.

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