in ,

El “Exatlón”, una gran experiencia para Ian y David

Los gemelos yucatecos Ian (izquierda) y David participaron en la tercera temporada del “reality show” “Exatlón”

Remolino de emociones

Encontrarse a sí mismos y valorar cosas básicas como la comida y la familia son enseñanzas que el “reality” “Exatlón” dejó a Ian y David Juárez, los hermanos yucatecos que fueron parte de la tercera temporada.

Ian duró mes y medio en la competencia, y David, casi ocho meses (avanzó a las semifinales).

En entrevista, platican acerca del “reality” y su regreso a Mérida.

“No estaba muy enterado del coronavirus, cuando salí me tomó por sorpresa”, admite David. Ser parte del proyecto fue para él “una locura” y un “sueño”, pues se sentía en un remolino de emociones, fuera y dentro de las grabaciones.

“Era un cambio constante de estado de ánimo, todo era muy intenso...”, dice David.

“Cuando sales traes un rollo medio filosófico porque sientes que al estar sin comunicación con nada ni nadie, te encuentras a ti mismo”, añade Ian.

Aunque el tiempo en televisión era de poco más de una hora, al día se grababan tres competencias aproximadamente, las cuales resultaban arduas y cansadas, ya que los circuitos en realidad eran más grandes de lo que se transmitía.

Antes de iniciar el proyecto, se dedicó a crear sus propios circuitos en Mérida y practicar aspectos como la puntería y resistencia.

Su inclusión en el programa televisivo se dio luego de que un amigo que participó en la segunda temporada subió una fotografía con los gemelos a sus historias de Instagram y llamaron la atención de la producción.

Con David e Ian son cuatro yucatecos en el programa, anteriormente participaron Rommel Pacheco y su hermana Kenya.

David e Ian son los únicos gemelos que han participado en la producción, que desde el inicio les interesó pues son amantes de la adrenalina y experiencias extremas.

A la par con la emoción de las competencias, los hermanos pasaron por algunas frustraciones.

“Una de las cosas más difíciles en los primeros tres meses fue el hambre, te cansas y te sientes débil; luego cuerpo y mente se acostumbran y empiezas a disfrutarlo”, explica David.

Su alimento base consistía en dos huevos duros con un poco de pan para el desayuno, y arroz con pollo en la cena, aunque en ocasiones ganaban banquetes de comida.

“Es la primera vez que siento desesperación e impotencia por no tener nada para comer”, admite.

Lo primero que ambos hicieron al salir fue comer donas y tacos “que no estaban muy buenos”, pero los disfrutaron como un manjar.

Lo más difícil fue cuando por “muy poquito” perdieron un viaje a París, así como otras derrotas en las que sentían mucha frustración de no poder contribuir al equipo con puntos.

Para ambos, fue una experiencia inolvidable y se encariñaron por completo con el Equipo Azul, al que ven como una familia.

“Cuando pase todo esto (la cuarentena) queremos reencontrarnos con nuestros amigos”, confían.

Lo que más disfrutaron fueron las experiencias ganadas: un viaje en globo, bucear, convivir junto a una fogata y disfrutar de la alberca en la “Fortaleza”.

“Cuando salí me relaje mucho, lo primero que hice fue comer y tomar una larga siesta”, confiesa David.

Afuera se dieron cuenta del impacto que implica salir en la televisión, pues decenas de personas los recibieron en el aeropuerto, y ahora, siempre que alguien los reconoce, les piden fotografías y autógrafos, algo a lo que no estaban acostumbrados.

“Me parece bonito cómo la gente te saluda, se encariña y tiene mensajes positivos y de buena vibra para uno. Nunca le hemos negado una fotografía a nadie, es de las sensaciones más bonitas que nos deja porque cuando compites no estás consciente de lo importante que te vuelves para la gente”, acepta David.

“Estamos aprendiendo cómo llevarlo, lo más importante es saber que podemos inspirar a otras personas. No me gusta la fama sino ser más simple”, añade Ian. El mensaje que comparten con sus seguidores es que aprendan a ver la vida como una especie de “Exatlón” para disfrutarla al máximo y nunca perder el “espíritu competitivo y de lucha.

“De un día a otro te puede ir mal o bien pero deben aprender a controlar esa frustración, esforzarse y siempre dar lo mejor”, concluyen.— Gloria Montero Leal

 

De un vistazo

Siguen activos

David e Ian están enfocados en su negocio (cafeterías que ofrecen té con tapioca) y en regresar al “Exatlón” para la edición “All Stars”.

En rendimiento

Los hermanos yucatecos siguen practicando gimnasia y compartiendo contenido de sus ejercicios en YouTube.

Búscalos en Instagram

Si quieres conocer más de los hermanos yucatecos David e Ian, los puedes seguir en la red social de Instagram, donde los encuentras como @Davo_viking y @Ianjuarez01

 

Por malas lecturas eléctricas

Vigilancia en el reparto de ayuda