Servir a Dios, el compromiso de 502 monaguillos
En un ambiente de alegría, diversión y reflexión sobre el llamado de Dios se realizó ayer la Convivencia Diocesana de Monaguillos en el Seminario Menor de San Felipe de Jesús, con la participación de 502 niños y jóvenes servidores del altar de parroquias de Mérida y del interior del Estado.
El programa arrancó con la celebración eucarística presidida por el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, en la que hizo un llamado a los monaguillos a la santidad, a saber qué es lo que Dios quiere de ellos. “La mies es mucha y los trabajadores son pocos”, dijo el arzobispo al inicio de la homilía.
“Qué gusto encontrarlos esta mañana y en gran número”, expresó.
“Creo que el vernos, que ustedes se vean, ayuda para fortalecer la fe, para fortalecer el llamado, ¿cuál llamado? A ser monaguillos, porque es el llamado que el Señor ha hecho y al cual ustedes han respondido”.
¿Habrán otros llamados? Claro que sí, hay que estar atentos a la voz del Señor para ver qué es lo que espera de ustedes, dijo el prelado.
La mies es mucha, los trabajadores son pocos. Jesús dijo eso al contemplar las multitudes, las necesidades de tanta gente, a los discípulos, recordó.
Los operarios, aclaró, no son solo los sacerdotes, son también las religiosas, los diáconos y todos los laicos que quieran comprometerse, en la causa del reino.
“¿Quién te llevó a ser monaguillo? No importa quién te haya llevado, quien haya sido el medio, lo que importa es que Dios te ha hecho a ti un llamado para permanecer ahí, junto a él sirviéndolo. Estas ahí por llamado de Dios, no por otra cosa”, subrayó a los jóvenes.
“El llamado de Dios es desde siempre, desde antes que tú nacieras. Te trajo a la vida, te trajo a una familia creyente, te llama a ser monaguillo, ¿a qué más te va a llamar?”.
“Ojalá que a todos los llame a comprometerse al servicio del reino, aunque no fueran sacerdotes, y todos escuchen el llamado a la santidad, estén preparados para entrar al cielo”, añadió el arzobispo.
El mundo tiene ambientes muy malos, muy perversos y seductores que se meten con todos, también los monaguillos pueden recibir las peores tentaciones que hay en el mundo actual, advirtió.
Pero sean valientes, para decirle no, a las cosas que no son de Dios, a las cosas que vienen del maligno, exhortó.
Constante purificación
En su mensaje, recomendó a los monaguillos que busquen los medios para purificarse y santificarse continuamente, exhortando a realizar la confesión y la comunión frecuentemente, poner atención a la lectura de la palabra de Dios, a lo que el sacerdote predica, leer la sagrada escritura en casa y practicar la oración personal.
En el sermón, el prelado puso como ejemplos a Samuel, que fue llamado por Dios desde temprana edad, y al mártir y santo mexicano San José Sánchez del Río, patrono de los monaguillos.
El programa incluyó un rally con diferentes retos, en el que los servidores del altar de parroquias de los decanatos 2, 5, 7 y 10, pasaron un divertido momento.
El programa contó con la asistencia de monaguillos de parroquias del norte de Mérida, Motul, Cuzamá, Cacalchén, Chemax, Sotuta, Mama, Dzitás y Pisté, entre otros lugares.— Claudia Ivonne Sierra Medina
De un vistazo
Autoridades invitadas
A la Convivencia Diocesana de Monaguillos asistieron los padres Jorge Cervera Domani y Rigoberto Cruz Araujo, de la Pastoral Vocacional de la Arquidiócesis; David González Vadillo, prefecto del Seminario Menor; Jorge Beltrán Aguilar y José Cobá Collí, párrocos de Temozón y Chichimilá.
