Ágatha Ruiz de la Prada celebra la moda en América
Versace anunció que eliminará las pieles de sus colecciones, uniéndose así a una tendencia para hacer colecciones de ropa más sustentables desde el punto de vista ambiental, indica AP.
El grupo citó una entrevista en la revista 1843 del Economist Group en la que Donatella Versace dijo: “¿Pieles? No quiero saber nada de eso. No quiero matar animales para hacer moda. No se siente correcto”.
Por otra parte, la diseñadora española Ágatha Ruiz de la Prada señaló ayer a Efe que el “gran momento” que está viviendo América Latina se refleja positivamente en la moda de la región y que eso se puede ver en un brote de nuevos diseñadores.
La vanguardista artista detalló que Latinoamérica es muy “importante para ella” y, por ello, no duda en aceptar todos los proyectos que le proponen, aunque le entristezcan los aeropuertos y los aviones.
“Me ha dado como la locura con América Latina”, dijo la empresaria madrileña desde el Auditorio Nacional de Uruguay, donde el Ballet Nacional del Sodre (BNS) estrenará “La bella durmiente”, obra en la que los bailarines lucirán su colorido y vanguardista vestuario.
En este sentido, explicó que en los últimos diez días tuvo ocho desfiles de los cuales dos se realizaron en México (incluyendo Mérida, como informamos en amplias entregas) otros dos en Bolivia, uno en Los Ángeles (EE.UU.) y tres en España.
“Otra cosa que he notado es que antes venías a Latinoamérica y veías a las mujeres muy incómodas, con mucho taconazos… eso está cambiando”, anotó la artista que vistió a la cantante estadounidense Miley Cyrus en la gala Video Music Awards (VMA) de MTV en 2015.
Ruiz de la Prada, además, apostilló que a raíz de los movimientos de igualdad y empoderamiento femenino las mujeres se han dado cuenta de que “tienen que ir cómodas”.
El color para Ruiz de la Prada es fundamental, pues “cambia completamente el estado de ánimo.”
Esta es una de las razones por la que la modista, que recibió el año pasado el Premio Nacional de la Moda, decidió llenar de tonos primarios el vestuario de “La Bella Durmiente”, en vez de decantarse por una paleta de pasteles, como se suele dar en el ballet clásico.
De hecho, Ruiz de la Prada relató que cuando le enseñó los bocetos del vestuario al entonces director artístico del Ballet Nacional de Uruguay, el argentino Julio Bocca, este “no se lo podía creer y estuvo bastante tiempo bajo estado de shock.”
Lo mismo le pasó al elenco, pues según la diseñadora “los bailarines empezaron muy asustados” con sus “bolitas“, pero ahora “están todos encantados.”
Por eso, describió anteayer, jornada del ensayo general, como “uno de los mejores días” de su carrera, pues vio cómo sus diseños cobraron vida en el cuerpo de los artistas.
“Disfruté ayer infinitamente más que en un desfile“, recalcó y añadió que a ella le encantaría “poder llevar este ballet a muchos sitios del mundo, empezando por España.”
Para esta obra, Ruiz de la Prada eligió recubrir a los personajes de este cuento de hadas con esferas de todos los colores y tamaños.
La modista explicó que los círculos tienen mucho que ver con los lunares de los trajes de sevillanas, mientras que las esferas están influenciadas por el movimiento vanguardista de Bauhaus, que se dio en Alemania a principios del siglo XX.
A pasar de ya tener 57 años, Ruiz de la Prada confesó que ella sigue creyendo en los cuentos de hadas, porque “si no crees no pasa”, y que todavía está “esperando al príncipe azul”.
