A la izquierda

Pocos peatones prestan atención a este fenómeno

Cientos de personas que caminaron ayer por las calles no se percataron que perdieron su sombra durante su andar bajo el intenso Sol de la una de la tarde en adelante y solo “uno que otro” sabía que fue con motivo del fenómeno natural “Sol en el cenit”.

Los intensos rayos solares de esa hora obligaron a locales y turistas a buscar la sombra de edificios y árboles de la Plaza Grande para su protección, pero quienes no desviaron su camino o quienes disfrutaron de un recorrido por el Centro Histórico donde admiraron los edificios, la Plaza Grande y el letrero de Mérida ni se percataron que “no los seguía su inseparable sombra” como efecto de este fenómeno astronómico.

La científicos explican que el paso cenital del Sol es un fenómeno natural que ocurre cuando la posición del astro es completamente vertical, ocupando el lugar más alto en el cielo. Esto sucede dos días al año, durante los cuales no se proyecta sombra lateral alguna al mediodía.

El fenómeno solo es perceptible en las regiones situadas al sur del Trópico de Cáncer y al norte del Trópico de Capricornio; más al Norte y más al Sur, el Sol nunca llega al cenit. La fecha difiere según la latitud, lo cual obedece a la inclinación de la Tierra; así pues, el Sol ilumina a plomo distintas zonas del planeta en diferentes fechas. Y ayer fue una de esas fechas donde la gente no se sintió perseguida por su sombra por unas horas.

El reportero observó este fenómeno durante una hora en la Plaza Grande y las aceras de las calles que lo rodean y vio que nadie notó la pérdida de su sombra. Preguntó a varios transeúntes y solo un joven y su novia informaron que sí sabían del “Sol en el cenit” porque lo leyeron, pero no le dieron importancia.

Hay yucatecos que creen que este fenómeno es diario y ocurre cuando el Sol está sobre de nosotros al mediodía por lo que no les pareció nada extraordinario el de ayer. “No sabía de este fenómeno, es muy curioso”, comentó el preparatoriano Emmanuel Duarte Tzuc, vecino del fraccionamiento Juan Pablo II, cuando se le explicó el fenómeno y lo constató cuando vio que no tenía su sombra.

“Esto es normal cuando son las 12 del día, ¿no?”, planteó. “Sabía que al mediodía no aparece la sombra porque nos da directo el Sol en forma recta”.

Cuando observó a otras personas que caminaron en la acera y no los seguía su sombra lateral o vertical, Duarte Tzuc dijo que nadie se da cuenta del fenómeno, pero es muy curioso.

La joven universitaria chiapaneca Karen Hernández Rodríguez tampoco sabía de este fenómeno natural. Había escuchado a su abuelo de que él se orientaba de las sombras que refleja el Sol para conocer la hora y sabía que cuando perdía su sombra era al mediodía.

“Nunca había escuchado sobre el ‘Sol del cenit’ allá en Chiapas, tenemos un clima diferente al de Mérida; solo sabía algo sobre las sombras por mi abuelo que lo observaba para saber la hora del día”.

Cuando vio las personas sin sombra en la Plaza Grande reconoció que es un fenómeno bastante llamativo, pero hay que fijarse mucho y conocer el día en que ocurre.— Joaquín Chan Caamal

Sombras pequeñas

Durante la mañana, la proyección de las sombras eran casi de figura completa de las personas, pero a partir de las 12 horas se achiquitó hasta que quedó una minúscula sombra sobre el eje del cuerpo. Los edificios de las calles también perdieron su sombra durante este fenómeno.

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