Paisajes de un artista de estudio

A J.M.W. Turner no le agradaba pintar al aire libre
sábado, 11 de enero de 2020 · 03:00
A J.M.W. Turner no le agradaba pintar al aire libre LONDRES (EFE).— El célebre naturalista británico David Attenborough inauguró ayer inusual exposición sobre J.M.W. Turner, presentada, por primera vez, en la única casa que sigue existiendo del artista. “La influencia de Turner sigue latente al día de hoy, pero no hay ningún sitio donde se pueda sentir de forma tan vívida y conmovedora como en esta casa“, manifestó Attenborough durante la presentación de la exhibición a los medios. Situada en Twickenham y diseñada por el propio Turner, es “una obra de arte en sí misma”, señaló Michael Deriaz, vicepresidente de la fundación que recauda fondos para su conservación. “Turner la ideó, la diseñó y vivió en ella y hoy es la única de sus casas que ha sobrevivido, así que es para nosotros un honor abrir sus puertas al público”, añadió. Considerado uno de los grandes maestros de la pintura paisajista británica, el trabajo de Turner estuvo íntimamente influenciado por el río Támesis, inspiración que se mantuvo omnipresente durante toda su vida. Tal era su fascinación que el pintor diseñó una villa para sí mismo con el propósito de apreciar el río desde la ventana de su cuarto. Durante su permanencia en aquella vivienda, Turner pasaba sus días en el río. Adquirió un pequeño barco y lo modificó para usarlo como estudio flotante y plasmar sus impresiones in situ. “Los visitantes podrán disfrutar de estos óleos, raramente vistos, que ofrecen una visión fascinante e íntima de la práctica del gran artista, y que, además, muestran cómo respondía con particular inmediatez a un tema de gran importancia para él”, apuntó el comisario Andrew Loukes. Con el nombre “Turner y el Támesis”, la muestra recoge bocetos al óleo pintados sobre pequeños paneles de madera que forman parte de la serie que el paisajista realizó en su estudio flotante. En sus paseos en barco solía dibujar sobre materiales portátiles y sólidos. A veces lo hacía sobre hojas de chapa de caoba y se cree que en ocasiones utilizaba muebles reciclados. Lo inusual de esta colección, explicó el comisario, es que el propio Turner declaró que “pintar al aire libre era una pérdida de tiempo”. El artista hacía bocetos a lápiz in situ para posteriormente ir a su estudio en la calle Queen Anne y crear obras más grandes en óleo y acuarela. “Por eso los cinco cuadros de la exposición son tan extraños y reafirman el ímpetu que el artista ponía en representar con exactitud su río favorito”, declaró. Attenborough, reconocido presentador de documentales sobre naturaleza, describió la exposición como un “extraordinario viaje de imaginación” y no dudó en mostrar su gratitud hacia “el cuidado y la dedicación de toda la gente local que ha rescatado y ha sacado a la luz este increíble trabajo”. “Turner y el Támesis” permanecerá abierta al público hasta el 29 de marzo.  

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