Comparte Andrés Lhima su trabajo en la Mayab

Comparte Andrés Lhima su trabajo en la Anáhuac
2/11/2021 · 01:30

Cualquier aspecto que rodea a una persona, la calle, su familia o la casa, pueden ser vistos desde un contexto diferente y llevados al diseño para crear productos que tengan una inspiración local, pero que puedan ser llevados más allá y ser comercializados con éxito.

Así lo manifiesta Andrés Lhima, diseñador industrial, quien participó en el evento Design Week de la Universidad Anáhuac Mayab, que se realizó esta semana en la institución, en la que diferentes diseñadores destacados del país compartieron con los alumnos la visión que tienen sobre el diseño.

Andrés Lhima es un joven y reconocido diseñador mexicano que ha traspasado las fronteras con su trabajo y una de las piezas que creó, el sillón Fidencio, fue elegido para ser parte de la colección de diseño de Vitra Design Museum en Alemania, siendo el único mexicano en tener presencia con su trabajo en el mencionado sitio.

En sus charlas el diseñador va compartiendo con los alumnos las experiencias que ya acumula en cuanto a la forma de hacer las cosas, al tiempo que muestra parte de su trabajo, que da la pauta para seguir inspirando e influenciado a los próximos profesionales del área.

Sillón Fidencio

Si del sillón Fidencio se trata, cuenta que es una pieza que hizo con la malla con la que se elaboran las bolsas de mandado, e hizo una especie de funda, que al ser rellenada toma la forma de un sillón. La singularidad es que se puede rellenar de botellas, peluches, sudaderas o cualquier otro objeto que se quiera.

Aún era estudiante cuando lo creó y gustó tanto que fue expuesto en el Museo de Arte de la UNAM, luego en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, en Tokio, y otros museos en Austria, Francia y Alemania, donde se incorporó a la colección citada.

Andrés indica que el medio exterior es el que influye y lo inspira en sus creaciones, cada cosa que está a su alrededor, que a lo mejor no parece tener relación con el diseño, pero que al final puede ser contextualizado de una forma distinta para crear un producto.

Resalta que a cada creación se le debe poner el alma, cariño, amor, pues siente que es algo al final se nota en la pieza, aunque no sea evidente muchas cosas, las personas lo sienten.

Considera que algo así le pasa con el sillón Fidencio, que se llama de esa forma por un perrito que llegaba a su casa solo a pedir comida y se iba. Su padre le decía “solo comes y te vas”, como le dijeron a Fidel Castro en una reunión con presidentes del mundo, pero su papá en lugar de decirle Fidel al perro le decía Fidencio.

Algo que parece quizá insignificante, se convierte en algo propio en el diseño, que le da un contexto distinto a la pieza.

Por ello, señala que cualquier cosa puede ser un detonador del cambio en los contextos que cada quien vive, y de los cuales pueden surgir inspiraciones para crear.

Apuesta local

Andrés Lhima le apuesta al trabajo local, a emplear a los artesanos, y propiciar el comercio justo, y diversifica sus obras, de manera tal, que lo mismo puede hacer piezas que se venden en 1,500 o 2,000 dólares, que otras que se ofrecen en 200 o 300 pesos.

Resolver algunas necesidades básicas son parte de lo que busca en sus diseños, por lo que puede optar por crear una taza, un jarrón o un plato.

Diversificar con la materia prima es algo que suele hacer, y por supuesto, gusta de darle identidad a los productos que crea, con un toque mexicano.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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