La Cultura, en zozobra ¿Cómo un aumento no significa más recursos?

sábado, 27 de noviembre de 2021 · 08:00

Desde que en 2017 se creó en el Presupuesto de Egresos de la Federación el ramo administrativo de Cultura (Ramo 48), los recursos destinados a éste han ido continuamente en aumento, excepto por un año: 2018.

El incremento más pronunciado hasta ahora se ha dado en 2019, cuando creció 10.5%. El segundo más alto lo tendrá en 2022, al aprobarse una cifra 7.46% superior a la de 2021.

Mayor presupuesto no significa más recursos ¿Por qué?

Ésta debería ser una buena noticia para los hacedores de cultura del país, pero legisladores, autoridades en los estados y gestores advierten que los incrementos no se traducen necesariamente en más recursos para actividades artísticas en las entidades y que tan solo en el Complejo Cultural Bosque de Chapultepec, hasta ahora el único proyecto de inversión física del Ramo 48 de la actual administración federal, el próximo año se invertirán $3,823.590,000, el equivalente al 25% del presupuesto total de Cultura.

Al revisar los Presupuestos de Egresos de la Federación desde 2017 (anteriormente los recursos para la cultura estaban insertados en el Ramo 11: Educación Pública) se observa que entre ese año y 2019 —el final de la presidencia de Enrique Peña Nieto y el inicio de la de Andrés Manuel López Obrador el gasto de inversión física y/o financiera del Ramo 48 fue de cero pesos.

Desde 2020 a ese concepto se le han destinado $1,668.000,000; $3,508.000,001 y $3,823.590,000.

¿Cuáles son las dependencias de cultura con mayor presupuesto en 2022?

El gasto de inversión en el Complejo Bosque de Chapultepec aparece señalado en el ejercicio para 2022 de la Subsecretaría de Desarrollo Cultural (en total ésta recibirá $3,954.357,917); una de las cinco unidades responsables a las que se menciona como vinculadas a la ejecución de la obra. Las otras son INAH, Inbal, Fideicomiso para la Cineteca Nacional y Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías.

INAH e Inbal son además las únicas otras dos unidades del Ramo 48 que el próximo año manejarán un presupuesto de miles de millones de pesos: 4,011.157,057 y 3,327.320,957, respectivamente. La siguiente cantidad más alta es la que ejercerá la Unidad de Administración y Finanzas de la Secretaría de Cultura, en millones de pesos: 514.659,155.

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En 2018, los recursos asignados a la Subsecretaría de Desarrollo Cultural representaron una disminución del 94.47% en comparación con los de 2017. La reducción continuó en 2019, aunque fue menor: del 12.56% respecto del período anterior.

En 2020 su presupuesto se disparó 1,790.03%. Desde entonces va en aumento: en 2021 fue 97.48% mayor al del año precedente y en 2022 lo será 9.04%.

Acusa que presupuesto parece campaña a la Jefa de Gobierno

El proyecto del Complejo Cultural Bosque de Chapultepec fue anunciado por el presidente López Obrador en conferencia matutina del 2 de abril de 2019.

Que el presupuesto se haya incrementado no quiere decir que los programas con los cuales se sostenía la actividad cultural de los estados hayan recibido un aumento en sus montos”, dice Érica Millet Corona, quien afrontó recortes en los tres años —desde octubre de 2018 hasta junio pasado— que se desempeñó como secretaria de la Cultura y las Artes de Yucatán.

Presentación del proyecto en Chapultepec

Con ella coincide Brasil Alberto Acosta Peña, diputado del PRI e integrante de la Comisión de Cultura y Cinematografía  de la LXV Legislatura, quien matiza el aumento recordando el porcentaje del presupuesto que recibirá el Complejo Bosque de Chapultepec, “lo que me parece un error”.

“Más bien parece una utilización de los recursos para promocionar la candidatura de la jefa de gobierno (de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo), así han dicho los analistas”, indica al Diario.

En la comparecencia del miércoles pasado de la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto Guerrero, ante la Cámara de Diputados como parte de la glosa del tercer informe presidencial, el legislador hizo notar que el monto del proyecto permitiría multiplicar los “Semilleros creativos” de la dependencia aun más de lo que la funcionaria calculaba que se hubieran podido generar con el presupuesto (al final por arriba de los mil millones de pesos) destinado a la Estela de Luz, inaugurada en enero de 2012 en la capital del país por el presidente Felipe Calderón Hinojosa.

No ven intenciones claras de promover la cultura

Asimismo, Acosta Peña asegura que los incrementos al INAH y el Inbal se vuelven insignificantes cuando se les analiza bajo la luz del efecto inflacionario.

“Este gobierno no tiene la intención de resolver problemas esenciales en materia cultural. En México debería haber al menos un profesor de artísticas en cada escuela de nivel básico a preparatoria: maestros de danza, música, teatro, poesía. No hay ni se ve que en los programas de cultura se tenga esa intención”.

El Castillo de Chapultepec como la mayoría de los recintos culturales de la capital permanecerán cerrados hasta nuevo aviso tras la entrada en fase dos de contagio del Coronavirus Covid-19, así lo anunció la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum. FOTO: GALO CAÑAS /CUARTOSCURO

No hay un programa de promoción cultural en los pueblos, barrios y colonias de México”, agrega el legislador, para quien “hace falta reorientar el presupuesto y no concentrarlo en el Complejo Cultural Bosque de Chapultepec, que, lamentablemente, no todos los mexicanos tienen posibilidad de conocer”.

Reiteradas solicitudes de este periódico para entrevistar a la secretaria Frausto no fueron respondidas.

Impacto negativo por inversión unilateral

Ejercicios pasados del Ramo 48 experimentaron igualmente los efectos de la inversión en el Complejo Cultural. En 2020, apunta Érica Millet, “la partida presupuestal que engloba los programas federales destinados a la cultura resintió un impacto negativo porque todo (el dinero) se fue a fortalecer el proyecto del Bosque de Chapultepec”.

Cita como ejemplo el Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados (Paice), que “empezó siendo un programa de más de 120 millones de pesos y pasó a solo 27 millones para la infraestructura de todo el país”.

Según explica, al inicio de la actual administración federal se modificaron los objetivos del programa; que ya no buscaba dotar de espacios nuevos, sino “darle vida a la infraestructura existente”.

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Sin embargo, la reducción del presupuesto “no solamente no permitía crear infraestructura, sino que también limitaba lo que se podía hacer en mantenimiento”.

Con “27 millones de pesos para todo el país, la participación más elevada para los proyectos; que además se tenían que concursar para que el gobierno federal emitiera un fallo sobre cuál apoyar, era de unos 2.5 millones de pesos. Eso, obviamente, no permite hacer gran cosa”.

Millet Corona, en la actualidad gestora cultural, menciona al Profest, de apoyo a festivales artísticos, como otro programa afectado por disposiciones de la nueva administración federal.

Limitó muchísimo los montos y cambió reglas, como que solo se permite el pago de honorarios a los artistas. Es un cambio que afecta la realización de festivales emblemáticos porque si le dan a Yucatán un monto para; por ejemplo, el Otoño Cultural pero solo le permiten pagar con él los honorarios de los artistas. El Estado se ve limitado a realizar el festival en espacios cerrados, que ya cuentan con infraestructura para efectuar los eventos, y le dificulta mucho su descentralización, porque debe hacer una inversión importante para llevarlo a los municipios, a los espacios públicos”.

El distanciamiento social evitó la visibilidad del problema

En 2020, añade, “la pandemia evitó que esto se convirtiera en un problema mayor porque los eventos multitudinarios no podían ser parte de los proyectos de los estados, pero ahora que empiezan a reactivarse nos encontramos con que el presupuesto va a ser insuficiente”.

Asimismo, revela que “ningún festival recibe ya, como en años anteriores, el monto total de lo que se pide (para su desarrollo), generalmente es mucho menor, definido exclusivamente por la Federación; entonces los artistas o las instituciones tienen que buscar otras fuentes de financiamiento para completar el proyecto original o ajustarse al recurso disponible”.

¿Qué es la Vinculación Cultural?

El Profest está bajo la responsabilidad de la Dirección General de Promoción y Festivales Culturales de la Secretaría de Cultura, y el Paice, de la Dirección General de Vinculación Cultural. Esta última dirección tendrá el próximo año un incremento del 211.60% en sus recursos, luego de experimentar recortes en 2020 (del 23.82% respecto del período anterior) y 2021 (del 86.23%).

Vinculación Cultural opera más programas de beneficio para los artistas de los estados. Como indica en su sitio web (https://vinculacion.cultura.gob.mx), es “la encargada de articular, a nivel nacional, la política cultural establecida por la Secretaría de Cultura” y “funge como enlace del gobierno federal en materia de cultura con las 32 entidades federativas”.

Su propósito principal es el de concertar y dirigir acciones para favorecer y fortalecer los procesos de descentralización cultural, mediante la operación de esquemas bilaterales, regionales y multilaterales de colaboración con los tres órdenes de gobierno y la sociedad, para el desarrollo de programas y proyectos de capacitación y promoción artística, así como de infraestructura cultural”.

Imagen de la presentación a uno de los programas culturales

De esta dirección dependen los programas de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (Pecda) y de Desarrollo Cultural Municipal, y el Fondo Regional para la Cultura y las Artes (Forca), entre otros.

Asimismo, de ella parte el Apoyo a Instituciones Estatales de Cultura (AIEC), con el que se subsidia a organismos de cultura de los gobiernos estatales para contribuir “al enriquecimiento de la oferta de bienes y servicios culturales en beneficio de la población mediante el otorgamiento de recursos para el desarrollo de proyectos artísticos y culturales”.

Poblaciones indígenas, dentro de los afectados

La Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas cuenta igualmente con programas que impactan en las entidades. Sus actividades de preservación y fortalecimiento de las expresiones de los pueblos originarios, mestizos y afrodescendientes las realiza con el apoyo de las Unidades Regionales de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas ubicadas en 16 estados, uno de ellos Yucatán.

A esta dirección corresponden los programas para el Desarrollo Integral de las Culturas de los Pueblos y Comunidades Indígenas (Prodici); y el de Acciones Culturales Multilingües y Comunitarias (Pacmyc).

Después de reportar aumentos durante dos años (del 6.49% en 2018 y de 55.23% en 2019), desde 2020 el presupuesto de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas ha ido en descenso: ese año fue 31.19% menos que en 2019; en 2021, un 5.12% inferior, y en 2022 tendrá 0.88% menos.

El diputado Brasil Alberto Acosta, quien también forma parte de las secretarías de las comisiones de Deporte y de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Cámara Baja, no es optimista sobre el destino de los incrementos de recursos a las direcciones que cuentan con programas de apoyo a las entidades.

La política de este gobierno (federal) tiene un carácter centralista, no tiene el propósito de fortalecer a los estados. Vienen elecciones en 2022 en seis estados, ¿dónde se van a concentrar los recursos de los programas?, ahí justamente”.

Érica Millet indica que el AIEC era “básicamente la columna vertebral en cuestión de recursos económicos para desarrollar la actividad artística de los estados”. Su monto disminuyó incluso antes de la entrada en funciones de la actual administración federal.

¿Cómo fue el balance del presupuesto a la cultura en 2021?

Recuerda que en 2018 Yucatán recibió por medio del AIEC diez millones de pesos, que al año siguiente se redujeron a la mitad. A finales de ese 2019, en una reunión en Coahuila con representantes de organismos estatales, la secretaria Frausto Guerrero se comprometió a incrementar los recursos a 10 millones por entidad.

Millet Corona agrega que con esa cifra, que después se presentó como si se tratara de una aportación extraordinaria de la Federación, “Sedeculta logró reactivar de manera importante, a través de buen número de convocatorias, el impulso a las artes en un momento en que la comunidad artística lo necesitaba mucho”.

En 2021 los recursos autorizados a Yucatán por medio del AIEC fueron de $1.037,000. “Era una condena”, afirma, “porque si se le sumaba la situación económica tan comprometida del gobierno estatal se dejaba al sector cultural completamente desprotegido. Tuvimos que gestionar recursos extraordinarios, que no estaban en el presupuesto estatal, para hacer una aportación mínima a algunos programas paritarios, como el Pecda y el Pacmyc”.

Ante tales disminuciones, “las explicaciones nunca fueron ni suficientes ni convincentes”, declara. “Era muy evidente que el proyecto de Chapultepec se estaba fortaleciendo”.

“Lo que sí se ofreció desde el gobierno federal fue redirigir algunos proyectos destinados a Chapultepec a la activación de programas emergentes; como los circuitos culturales que se empezaron a llevar al cabo este año”.

Sin embargo, “el reclamo es que no hay una planeación adecuada de esos programas emergentes” y que los remedios obligan a los organismos estatales de cultura a buscar soluciones no consideradas en su presupuesto. Este año “debemos reconocer que sí escucharon y aportaron más recursos de los que habían propuesto para hacer posible el circuito Raíz México: Giras Artísticas” en Yucatán.

“Una de las características de esta administración es también un poco la incertidumbre de los plazos. Generalmente las convocatorias tardan en lanzarse y cuando finalmente se reciben se tiene muy poco tiempo para proyectar de acuerdo con las nuevas reglas. Pareciera que se hace de esa manera para desanimar el concurso de ciertos proyectos y no tener tanta diversidad para dictaminar”.

“La constante ha sido el desorden, la premura, la falta de claridad en cuanto a tiempos, cambios...”, apunta.

A pesar de esto, “hay que reconocer que en la Secretaría de Cultura federal hay gente muy valiosa en los mandos medios y operativos; gente muy comprometida que siempre trata de ayudar a que las cosas sucedan”.

El Complejo Cultural Bosque de Chapultepec, en la mira

En relación con el Complejo Cultural Bosque de Chapultepec, Millet Corona subraya que “es un gasto que en tiempos de pandemia y crisis económica mundial no se nos hacía necesario; pero, como otros programas del gobierno federal, fue impuesto sin la opinión favorable de los estados, porque va en contra de los discursos de descentralización del arte y la cultura que la misma administración federal ha promovido”. 

El diputado Acosta Peña advierte del riesgo de que el Complejo Cultural se acoja al reciente decreto presidencial —contra el cual se preparan impugnaciones— de considerar de interés público y seguridad nacional las obras de infraestructura del gobierno federal.

Tiene la posibilidad de que se le decrete de seguridad nacional y no sabremos en qué se gastó, cómo se gastó, qué empresas participaron”.

En las sesiones de análisis del Presupuesto de Egresos 2022 se presentaron reservas (impugnaciones), que al final fueron rechazadas. Para el legislador, enunciarlas permitió al menos “poner de manifiesto nuestra posición al respecto”, como reorientar los recursos para beneficiar con becas a estudiantes de disciplinas artísticas en el país y a los de ciencia y tecnología en el extranjero, y apoyar a jóvenes deportistas en las escuelas.

Érica Millet considera que, frente al actual panorama, los gobiernos estatales deben “recuperar la conciencia de la importancia del presupuesto para el acceso universal a la cultura y la incentivación de la creación artística”.

“Los programas federales que se daban por sentado inhibían el compromiso estatal, toda la confianza estaba puesta en recursos que llegaban de otro lado. Habría que replantear la responsabilidad de los estados en la distribución del presupuesto que sí se tiene; lo que llega a los estados tiene que contemplar a los programas culturales, porque ya no hay manera de garantizarlos”

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