Un calendario excepcional: Serpiente lunar se suma a eventos astronómicos

Serpiente lunarse suma a eventos astronómicos
sábado, 15 de enero de 2022 · 02:30
La pirámide de Kukulcán es un gran templo astronómico y arqueoastronómico, en el que los mayas registraron el movimiento del Sol y la Luna, lo que se pone en evidencia con los fenómenos que ocurren en el año, como en los equinoccios y los solsticios. Así lo señala el investigador y astrónomo Eddie Salazar Gamboa, quien realizó y presentó el calendario de eventos arqueoastronómicos de 2022, que incluye un fenómeno del que no se había hablado antes: la simetría en el fenómeno de luz y sombra que ocurre en los solsticios de verano e invierno, que se pensaba solo pasaban en el amanecer en el verano y en el atardecer en el invierno, pero que comprobó que también se dan, aunque con una variante, al ocultarse y salir el Sol, respectivamente. Detalla que, en el solsticio de verano, el de 21 junio, ocurre la bisección de la pirámide, dividida de manera perfecta en dos lados de luz y dos de sombra, cuando el Sol sale alrededor de las 6:30 de la mañana. Las partes norte y este de la pirámide son iluminadas por el Sol, y en la sombra u oscuridad quedan las alfardas oeste y sur, lo que interpreta como una dualidad entre lo masculino y femenino, el bien y el mal, la luz y la oscuridad. Lo más reciente se comprobó es que al atardecer de esa misma fecha, entre las 15 y 17 horas, también ocurre un fenómeno semejante, pues se iluminan la partes norte y oeste, y quedan en la oscuridad las partes sur y este, lo que significa que la parte norte de la pirámide se ilumina desde que sale el Sol hasta que se pone, y la parte sur está oscura todo el día. Apunta que el año pasado el custodio de Chichén Itzá, José Antonio Keb Cetina, tomó a petición suya, las fotografías que comprueban el fenómeno, y de la simetría que tiene la pirámide. Puntualiza que, en el solsticio de invierno, el 21 de diciembre, sucede ese mismo fenómeno, pero al revés, al atardecer y comenzar a descender el Sol, que es el acontecimiento que ya se conocía, quedan iluminadas las alfardas sur y oeste, y en la sombra la norte y este. Y al amanecer, el fenómeno recién comprobado, se iluminan las partes sur y este y en la oscuridad quedan las partes oeste y norte, de tal manera que la parte sur está iluminada todo día y la norte en oscuridad todo el día, en una simetría perfecta con lo que se observa en el solsticio de verano. No son los únicos eventos arqueoastronómicos que tienen lugar, pues como se sabe están el descenso, permanencia y ascenso de Kukulcán, que ocurren en marzo y septiembre, es decir, en la primavera y el otoño. Precisa que el 5 de marzo se verá Kukulcán solar en la pirámide, que en 2005 registró por primera vez que se puede observar, con cinco triángulos iluminados, y a partir del 11 o 12 de marzo con siete triángulos, como se considera el fenómeno en todo su esplendor, que persiste hasta el 24 de marzo, para luego convertirse en una serpiente formada por nueve triángulos hasta el 6 de abril y desaparecer posteriormente convirtiéndose en pura luz. En el equinoccio de otoño, el 22 de septiembre, sucede a la inversa, pues se puede ver a la serpiente emplumada desde el 6 de septiembre, pero de nueve triángulos, que van decreciendo de manera que para el 16 de septiembre ya se ve de siete triángulos y hasta el 27 de septiembre, siendo que posteriormente a esa fecha se ve de seis y cinco triángulos hasta que desaparecen totalmente, en este caso en oscuridad, es decir ya no ilumina el Sol la alfarda donde se observa el fenómeno. Salazar Gamboa, considera que la pirámide es una especie de calendario astronómico que registra el movimiento del Sol, y que demuestra el gran conocimiento que tenían del astro rey. Estos eventos, apunta el investigador, tenían gran significancia entre los mayas, pues el descenso de Kukulcán en primavera señala que se puede interpretar como el descenso del cielo a la tierra, que trae bienaventuranza, buenas lluvias y cosechas, y luego asciende en el otoño. Al calendario arqueoastronómico de este año hay que añadir el de la serpiente lunar, que ocurrirá el 16 de abril, entre las 3 y las 5 de la mañana, y que se repite el 9 de octubre. En este caso también se deja ver el descenso, permanencia y ascenso de Kukulcán, pero formada con la luz de la Luna La serpiente lunar suele verse ocasionalmente en algunos solsticios de verano, pero no anualmente. El especialista comparte que en 2018 el custodio Keb Cetina lo observó por primera vez de manera casual, pero no se vio ni en 2019, ni en 2020. No obstante, Salazar Gamboa realizó algunos cálculos y determinó que en 2021 se vería de nuevo, y así fue. Expresa que de acuerdo con los cálculos que ha hecho, el fenómeno no es de un ciclo determinado de años, sino que varía y tiene que ver con el ciclo metónico de la Luna.— De un vistazo En primavera El astrónomo Eddie Salazar Gamboa precisa que el 5 de marzo se verá Kukulcán solar en la pirámide con cinco triángulos iluminados, y a partir del 11 o 12 de marzo con siete triángulos —el fenómeno en todo su esplendor— que persiste hasta el 24 de marzo, para convertirse en una serpiente formada por nueve triángulos hasta el 6 de abril y desaparecer. En otoño En el equinoccio de otoño, el 22 de septiembre, sucede a la inversa, pues se puede ver a la serpiente emplumada desde el 6 de septiembre, pero de nueve triángulos, que van decreciendo de manera que para el 16 de septiembre ya se ve de siete triángulos y después del 27 de septiembre desaparecen gradualmente en oscuridad.

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