Salud y bienestar

El yoga no es solo posturas

Recuerdan que la disciplina trabaja cuerpo y mente
martes, 1 de febrero de 2022 · 00:00

En momentos de estrés y ansiedad, como los que se experimentan en una crisis sanitaria global, la práctica del yoga puede ayudar a gestionar las emociones.

Después de todo, mente y cuerpo no son unidades separadas, como usualmente se les aborda, y para alcanzar el bienestar interno hay que entrenar al organismo con herramientas externas, señala Xuan-Lan, autora del libro “Yoga para mi bienestar. Me escucho, me cuido, me quiero” (Grijalbo).

“El yoga es una disciplina holística, trabaja cuerpo y mente”, recuerda Xuan-Lan al Diario desde Playa del Carmen, donde durante 10 días —hasta anteayer— ofreció clases en un centro de hospedaje de bienestar progresivo. “La gente piensa que son solo posturas, pero es mucho más porque toca la parte espiritual y mental”.

“Si tienes ansiedad o estrés vas a tener problemas digestivos, vas a dormir menos bien o se van a tensar tus hombros, cuello y cara. Cuando estás más consciente de lo que haces gracias a esta práctica, liberas tensiones, mejoras tu digestión, duermes mejor, y al día siguiente estás también mejor para trabajar, dedicarte a tu familia o hacer otras cosas”, dice.

“El yoga”, agrega, “a través de posturas, respiración, meditación y tiempo tranquilo nos ayuda a trabajar las crisis”.

En “Yoga para mi bienestar” Xuan-Lan, residente en España, comparte reflexiones, consejos, recetas y posturas “para lograr el bienestar e integrarlos poco a poco en tu día a día, sin necesidad de revolucionar tu vida”, según indica la descripción del contenido.

“El cuerpo, dicen algunos maestros, es el templo de nuestra alma. Sabemos que tenemos que cuidar el cuerpo físico exterior para que a nivel interior funcione”, indica Xuan-Lan en la entrevista.

“Lo interior no es solo la mente, es un conjunto”, añade. “En el yoga hablamos del prana, una energía vital que no solo está en el cuerpo o el aire que respiramos, sino en todas partes. Los bloqueos no se ven en una radiografía, pero los sentimos porque tienen síntomas físicos”.

“Yoga para mi bienestar” incluye, entre otros contenidos, una selección de canciones favoritas de la autora, sugeridas para ser escuchadas en estados de ánimo específicos, y asanas (posturas) para hacer en la oficina.

Xuan-Lan afirma que la pandemia es una crisis sin precedentes que causa preocupación y, junto con ésta, miedo y estrés. “Esta ansiedad hace que necesitemos herramientas accesibles a todos, fáciles de poner en práctica, para trabajar emociones que no sabemos gestionar porque nunca nos hemos enfrentado a esto”, apunta.

“México y España están en un mundo occidental muy acelerado, muy conectado a los dispositivos móviles, donde ‘no hacer’ no entra en el calendario: siempre estamos haciendo, leyendo, nos están llegando notificaciones de mensajes; no tenemos tiempo para contemplar, ralentizar, escuchar las emociones”.

Xuan-Lan es igualmente autora de “Mi diario de yoga”, también de editorial Grijalbo, una guía de acercamiento a la disciplina durante cuatro semanas. Con base en su experiencia de 21 años haciendo yoga y 11 enseñándolo, propone una metodología que invita a escribir la escucha personal.

“Después de la práctica doy unas intenciones para que cada uno haga una reflexión. Cuando te das tiempo para esta reflexión entiendes mejor cómo funcionan tus emociones. Y si las entiendes mejor, las gestionas mejor. Este trabajo personal, de solo unos minutos al día, te ayuda a tomar perspectiva del miedo que sientes por la pandemia”.

Xuan-Lan subraya que personas de cualquier edad y condición física pueden practicar yoga, incluyendo los asanas. “Se ha desarrollado yoga para niños pequeños, niños un poco mayores, mujeres embarazadas, deportistas, personas con lesiones y gente mayor”, recuerda.

“Los primeros yoguis no tenían las esterillas antideslizantes que tenemos ahora ni llevaban ropa deportiva que transpiraba; hacían yoga porque les iba bien: respiraban, hacían meditación y luego tenían su vida. Entonces, no hay que limitar el yoga a posturas acrobáticas complicadas, es un ejercicio mental y espiritual con muchas opciones para cada tipo de cuerpo”, enfatiza.

En “Yoga para mi bienestar” comparte varias recetas, pero Xuan-Lan aclara que la disciplina no obliga a seguir una dieta. Sin embargo, al “estar más conectado con tu cuerpo” debido a la práctica “vas a empezar a cuidar tu sueño, tu vida social, tus horarios y, naturalmente, tu alimentación”.

“No es que si haces yoga no puedes comer carne, pero sí que al darte cuenta que ciertos alimentos, como los productos procesados y el alcohol, no te sientan bien los dejas de consumir”, explica.

“Es bastante natural que la gente que practica yoga regularmente cuide su dieta, pero la cuida como cuida su sueño, sus relaciones... Si no quieres comida tóxica no quieres tampoco relaciones tóxicas ni información tóxica. Para cuidarte debes saber lo que te conviene; para saber lo que te conviene necesitas escucharte; para escucharte necesitas silencio y un espacio, y éste es ese espacio que te das”.

 

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