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Difunde una devoción: Archicofradía del Escapulario Azul cumple su misión

martes, 10 de mayo de 2022 · 01:30

La Archicofradía del Escapulario Azul, de la Catedral de Mérida, tiene una misión: promover la devoción a Nuestra Señora de Yucatán, una advocación de la Inmaculada Concepción.

El grupo trabaja en la organización del novenario dedicado a esta advocación mariana del 18 al 26 de noviembre próximo y la procesión de la venerada imagen, quien es patrona de la Catedral.

Este año será conmemorado el 24o. aniversario de su coronación, realizado en 1998 en el marco de los 450 años de la Catedral.

La Archicofradía del Escapulario Azul es una organización que tiene presencia en el máximo templo católico desde el siglo XIX, con pausas por diversos eventos históricos, incluidos el asalto a la Catedral y la Guerra Cristera.

A la venta

A fin de promover la devoción a Nuestra Señora de Yucatán, estos días la Archicofradía tiene a la venta las réplicas de la imagen de esta advocación mariana, que hoy 10 de mayo y en estos días puede ser un buen regalo para mamá.

La imagen de Nuestra Señora de Yucatán fue fabricada en resina. Sus dimensiones son 15 centímetros de ancho por 39 centímetros de alto, pesa 700 gramos aproximadamente. Los ojos son de vidrio. Las imágenes tienen un precio de 500 pesos y los recursos estarán destinados a la organización del novenario en noviembre —cuya preparación se inicia en agosto— y también como donación a la Catedral, que siempre requiere obras de mantenimiento.

Alejandra Espinosa Mendoza, integrante de la organización, recordó que la Archicofradía es la denominación que se le da a alguna hermandad o cofradía de culto católico y está relacionado con un título de reconocimiento en algún momento histórico.

En la religión católica se define como escapulario a una pieza de vestimenta monacal o a una pieza de devoción. El Escapulario Azul es un escapulario devocional que deriva del monacal y consiste en dos pequeños rectángulos de tela unidos por dos cintas largas.

Son 18 los escapularios aprobados por la Iglesia y pretenden recordar los deberes ideales a quienes los llevan puestos. Los escapularios no deben ser objeto de superstición, pues no son talismanes, amuletos o protectores.

El uso del escapulario implica pertenencia a la comunidad religiosa y es utilizado como demostración de lealtad a una cofradía o a una forma de vida y significa el recordatorio constante de ese voto.

El Escapulario Azul es una insignia de devoción mariana. Es símbolo de la espiritualidad de María, hace referencia a la omnipotencia suplicante de la madre de la misericordia, pero no está dotado de alguna clase de poder sobrenatural que salva a pesar de cuanto pecado se cometa; se requiere de fidelidad de los mandamientos para todo aquel que busque el amor y protección de Nuestra Señora.

 

Su conformación

Un año antes de la coronación de Nuestra Señora de Yucatán como reina de la Catedral, a instancias de los Canónigos Carlos Heredia Cervera e Ignacio Kemp Lozano, el señor Miguel Ávila, junto con el señor Eddy Mirafuentes Barrios, cumplieron el encargo de llevar la imagen por las poblaciones del interior del estado y a todas las parroquias de Mérida. Para ello se les proporcionó una camioneta. El señor Ávila fungió como chofer y el señor Eddy viajaba atrás al cuidado de la imagen protegida por un acrílico. Desde diciembre de 1997 hasta días antes de su coronación como reina de la Catedral —el 27 de noviembre de 1998—, la imagen recorrió todo Yucatán.

A raíz de la coronación, el Cabildo y el padre Heredia decidieron que se retomara la existencia de la Archicofradía para continuar con la devoción mariana, de modo que en diciembre de 1998, se conformó la Archicofradía con 14 miembros aproximadamente, quedando como presidente el señor Miguel Ávila, ya finado.

Historia del Escapulario Azul

Tiene un “origen celestial y milagroso”, pues fue revelado por Nuestro Señor Jesucristo y la Virgen María a Úrsula Benincasa, fundadora de las Religiosas Teatinas de Nápoles en 1793. Siendo Úrsula favorecida con frecuentes éxtasis y su corazón abrazado en el amor divino, la Virgen se le apareció con el Niño Jesús en brazos. La Virgen le dio palabras de consuelo y el Santísimo Niño le dio a conocer su voluntad de que le edificase una Ermita prometiéndole gracias eternamente y abundancia de bienes espirituales a las personas que vivieran vida eremítica, pero la sierva pidió que la gracia se extendiera a cualquiera que en su casa guardara pureza y portara un pequeño escapulario azul celeste como escudo de la Sagrada Reina del Cielo. El Señor le concedió lo que pedía y en prueba de agrado, Úrsula vio innumerables ángeles que iban llevando el pequeño escapulario azul y lo esparcieron por todo el planeta.

El escapulario fue aprobado por los papas Clemente X y XI y es señal de misterio y afecto de la Inmaculada Concepción, por lo que es objeto de ternura y devoción.

Los interesados en adquirir una imagen de Nuestra Señora de Yucatán pueden comunicarse con Alejandra Espinosa al teléfono celular 9992-41-41-48.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA

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