La maravilla de ser mamá, una odisea

La maravilla de ser mamá, una odisea

miércoles, 11 de mayo de 2022 · 00:00

Darle vida a un ser humano sin duda alguna es una tarea ardua, extenuante y llena de sacrificio; un verdadero ejemplo de lo que el amor es capaz de hacer.

Durante nueve meses el cuerpo femenino se somete a cambios tan drásticos que nos dejan incrédulos ante la maravilla de la vida.

Al inicio del embarazo las altas concentraciones de estrógenos y de hormona gonadotropina humana producen náuseas. Las pautas de secreción de estas hormonas se mantienen constantes a lo largo de todas las semanas de gestación, pero el cuerpo eventualmente se acostumbra y deja de sentir —en la mayoría de los casos— dicha sensación que es tan poco agradable.

El corazón incrementa su potencia en un 50% para poder albergar al nuevo ser humano, permitiendo que una quinta parte del volumen total de la sangre sea dirigida al útero hacia al final del embarazo. Durante el parto incrementa rápidamente un 30% más para poder satisfacer las demandas de este acto, llegando en total a incrementar su potencia en un 80%. El volumen de sangre también se eleva paulatinamente a lo largo del embarazo, pero curiosamente los glóbulos rojos permanecen en igual número dando lugar a una anemia fisiológica o esperada para este estado de gravidez.

El peso del bebé hace que el retorno sanguíneo sea más difícil causando, mientras más avanzado sea el embarazo, la tan característica hinchazón en las piernas de las futuras mamitas; motivo por lo cual, y para apoyar a este retorno de manera mecánica, es que se les aconseja reposar las piernas en alto durante 30 minutos por la tarde.

Los riñones son otros de los órganos que trabajan de más en el embarazo, no solo para filtrar el volumen extra de sangre sino porque el tamaño del útero reduce la capacidad de la vejiga haciendo que la necesidad de orinar sea más seguida. El retorno más lento de sangre también hace que los riñones vean mermado su flujo sanguíneo y ese es el motivo por el cual después de la semana 24 sientan más ganas de orinar al poco tiempo de acostarse habiéndose restaurado el flujo.

La hormona progesterona, misma que se libera a lo largo de todo el embarazo envía señales al cerebro para que la mujer respire de manera más rápida y mas profunda y esto se añade al efecto mecánico del útero grávido que empuja y restringe el espacio de expansión pulmonar; como efecto la mujer embarazada se desgasta y cansa más rápido.

Como podemos apreciar el embarazo si bien es un estado fisiológico y normal, requiere de una transformación completa por parte del cuerpo de la mamá para dar cabida al nuevo ser, por lo que invito a toda la población a agradecer de corazón el amor que día a día nos brindan todas las mujeres maravillosas que han decidido ser mamás y que desde el día número uno se transforman en cuerpo y alma para llenarnos del amor más grande que pueda existir.

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