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Misa especial en honor a la madre Teresa Ochoa

viernes, 27 de mayo de 2022 · 00:00

La madre Teresa Ochoa Godoy, R.J.M., formadora de sacerdotes y con devota atención en la Pastoral Penitenciaria durante 47 años en Mérida, fue invitada a vivir en la casa de la congregación en Estado de México.

Monseñor Pedro Mena Díaz, obispo auxiliar de Yucatán, quien fue uno de los alumnos de la religiosa en el Seminario Conciliar de Yucatán, presidirá la misa de acción de gracias de la madre Teresa Ochoa el sábado 4 de junio, a las 9:30 a.m., en la parroquia de María Inmaculada del fraccionamiento Campestre.

Por eso, invita a la misa a sacerdotes, seminaristas y exalumnos de la religiosa, quien se jubiló de la casa formadora hace unos años.

Desarrollo espiritual

Monseñor Pedro Mena conoció a la religiosa al ingresar al Seminario porque ella ya impartía clases.

La madre Teresa Ochoa era la encargada de las materias de filosofía y organizaba los estudios.

También se preocupaba por el buen desarrollo de los alumnos del Seminario e impartía la materia de “Cómo aprender a estudiar”.

“Siempre mostró un compromiso para que aprendiéramos bien sus materias y también de la espiritualidad”, recordó el obispo.

Además, con el permiso del rector y los formadores, invitaba a los alumnos a participar en actividades para fortalecer el espíritu, “creo que es un mérito”.

En la penitenciaria

Rememoró que durante su paso por el Seminario, quien iba a la Pastoral Penitenciaria era el padre jesuita Luis Carlos Flores, director espiritual de la casa formadora de sacerdotes. “Él nos invitó y participé en la Pastoral Penitenciaria con un cursillo dentro de la Peni y algunas celebraciones especiales”.

La madre Teresita “se desempeñó a dar un seguimiento en la Pastoral Penitenciaria con un equipo enorme, pues invitaba a muchos padres. Íbamos en Semana Santa o antes de Navidad y nos tocaba un módulo y a veces sobraban padres porque ella invitaba a muchos para que no faltaran”.

“Ese entusiasmo para que la palabra de Dios esté en todas partes en el Cereso se lo debemos a la madre Teresita”, destacó.

Durante los últimos años, el obispo auxiliar acompañaba al equipo que iba a celebrar la Semana Santa en el Cereso. “Le debemos a ella ese entusiasmo y esa entrega por todos los presos, a quienes consideraba sus hijos”.

“La madre Teresa Ochoa dejó huella en todos en el Seminario, todos la recordamos, tanto los sacerdotes como los seminaristas que no se ordenaron; todos la recordamos por esa entrega que siempre tuvo”.

Al hablar de la Pastoral Penitenciaria indicó que los padres Barnabitas, que están en San José Obrero, han logrado vincular una comunicación con el equipo de la madre Teresa y consideró que esa coordinación ayudará a dar continuidad al trabajo, “en ese sentido estamos tranquilos porque sabemos que los sacerdotes están entusiasmados con el apostolado”.

Al hablar de la invitación que recibió la religiosa para vivir en Estado de México, consideró que “la vida de un religioso y de los que se han consagrado al Señor está donde el Espíritu Santo inspire a sus superiores”.

Monseñor recordará de la madre Teresita “ese empeño que tenía para que no hagamos el mínimo para pasar las materias, no se trataba de lograr un número en las calificaciones sino en tener el conocimiento de todo lo que se enseña”.

La madre Teresita tocó muchas almas tanto de estudiantes del Colegio Mérida como de seminaristas, dijo.

Para finalizar, el prelado invitó a la misa de acción de gracias a todos los sacerdotes que le tienen afecto y agradecimiento a la religiosa.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

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